dimarts, 5 de gener del 2016

16

Estaba allí, era ella, después de tanto tiempo. Me quedé inmóvil. Había pensado tanto en ella, en su manera de mirarme, en su sonrisa, en su cuerpo, recordaba todos los momentos que habíamos pasado. Nadie me había echo sentir de esa manera. Tenía muy claro que no era amor, sabía que era mucho más que eso, era algo espiritual. De mirarnos y atravesarnos, de desearnos infinitamente, de conocernos perfectamente. Simplemente con besarme me volvía loca.
Habíamos quedado para cenar, sabíamos que sería la ultima vez que nos íbamos a ver.
Ambas teníamos pareja actualmente. Yo tenía novia de hacía un año más o menos y sinceramente estaba bien con ella, la quería, me quería y me trataba genial.
Pero aún no había encontrado a nadie que me hiciera despertar aquello, que era algo inexplicable, con esa chispa, esa magia que tenia Talia, que era la chica con la que había quedado.
Eran las 21:30, la tenía delante, después de dudar unos segundos, me acerqué y nos abrazamos. 
Hacía dos años que no nos veíamos. Volver a sentirla cerca, no quería soltarla, echaba de menos su olor.
Los primeros minutos fueron un poco raros, pero poco a poco era como si el tiempo no hubiese pasado entre las dos. Seguíamos teniendo ese feeling especial que siempre habíamos tenido, me hacía sentir en otro mundo.
Decidimos ir a cenar a un restaurante del paseo marítimo. Nos sentamos en la terraza, se veía el mar, a penas había gente, se oía música de fondo. En la mesa había velitas, era todo perfecto. 
Nos trajeron la carta y a los pocos minutos de debatir sobre qué íbamos a pedir, nos tomaron nota.
Se fue el camarero y yo me quedé observándola unos instantes, estaba guapisima.
Ella era morena, con el pelo suelto, rizado más bien. Ojos marrones y una sonrisa preciosa, de hecho fue una de las primeras cosas que me fijé cuando la conocí. Cuando sonreía a mí me enamoraba.
Iba con un jersey de tirantes, morado, descubierto por la espalda enseñando uno de sus tatuajes, con unos leggins negros y por el muslo le hacían dibujos, dejándolo al descubierto y unos zapatos cerrados negros.
Al darse cuenta de que la estaba mirando atentamente, se rió y me dijo que no la mirase así o no respondería. Yo me eché a reír. Ella siempre me decía cosas así y me encantaba que fuese así, directa, divertida.
Podíamos estar riendo toda la noche perfectamente. Estuvimos hablando de todo un poco, de este tiempo sin vernos y demás. Cenamos muy bien, estaba todo riquísimo a parte que allí se estaba muy a gusto.
Decidimos ir a tomar una copa a un pub de por al lado. Mientras pasábamos el rato, las ganas iban aumentando, yo me moría por besarle y volver a sentirla mía. Yo notaba que ella también lo deseaba.
Después de tomar unas copas le propuse de ir a la playa a tumbarnos, ya que la primera vez que nos conocimos fue allí, por la noche.
Fuimos dando un paseo, se veían los barquitos. Al llegar a la arena, yo me tumbé, estaba cansada. 
Ella se puso encima de mí y yo me estremecí, solamente estando así. Nos besamos despacio, aprovechando cada beso como si fuese el último, con ganas de más...
Empecé a desnudarle, le quité el jersey y el sujetador. Llevaba uno que me encantaba. Y Dios! Sus tatuajes... 
Recorrí sus pechos lentamente con mis labios y mi lengua, mientras metía mi mano en sus leggins, ella gemía en mi boca, entre besos. Hacía tanto tiempo que no sentía su cuerpo, sus caricias, esa sensación que solo ella sabía despertar en mí.
La tumbé en la arena y le quité la ropa que le quedaba, recorrí su cuerpo con mis manos, seguido de mi boca, acariciaba sus tatuajes, que me volvían loca. 
Llevé mi boca hasta su sexo, y allí me quedé, viendo como se moría de placer hasta no poder más.
Me cogió y me tumbó, me tocaba muy despacio, me encantaba como lo hacía, como recorría mi cuerpo y bajaba con su lengua. 
Estuvimos así hasta que amaneció. Volver a amanecer junto a ella, desnudas y abrazadas. Eso era lo más bonito. 

dijous, 10 de setembre del 2015

15

Habíamos salido de fiesta para disfrutar el fin de semana y lo poco que podíamos estar todas juntas.
Estábamos mi mejor amiga, su novia, mi novia y yo.
Mi novia y yo a penas llevábamos dos meses siendo pareja.
La noche siempre empezaba bien y tranquila, pero a medida que iba pasando el tiempo por una cosa u otra mi novia siempre se enfadaba o la liaba.
Y así fue esta vez también. Decidimos ir a casa, a parte de que discutíamos ya era tarde. Fuimos a la parada de taxis y cogimos uno nosotras dos. No nos dirigimos la palabra en el trayecto.
Al bajar del taxi, que por cierto, llovía bastante, ella no quería entrar a mi casa. Yo intentaba tranquilizarla ya que estaba bastante nerviosa y gritaba.
Le dije que entrara a mi casa al menos para hablar, nos estábamos empapando. Y la gente dormía...
Ella era súper cabezona y no quería, se quería ir. Pero ella aquí no tenía a ningún lado donde ir. Y yo no la iba a dejar en la calle sola.
Al cabo de un rato accedió a entrar. Subimos a mi habitación y se sentó en el suelo.
Yo me empecé a reír porque me parecía todo súper irreal y a demás que se había enfadado ella sola.
En realidad me parecía muy graciosa ahí sentada y enfadada...
Yo me senté en la cama y me quité las pulseras, anillos, etc.
Ella me miraba y me hablaba mal, discutiendo y repitiendo que se quería ir. Empezó a mirar sitios donde poder quedarse a pasar la noche.
Le dije que no la podía dejar irse así, que no fuese tan cabezota y que se tumbase.
Me dijo que no quería dormir conmigo.
Yo me quedé en silencio y empecé a desabrocharme la camisa y los pantalones para dormir.
Al poco rato ella también se empezó a desvestir y se sentó en el borde de la cama. Yo estaba tumbada.
Empezamos a hablar más tranquilamente, poco a poco ya se reía y hacíamos tonterías.
Se ponía muy mona cuando se enfadaba aunque me hiciese enfadar a mi.
Le dije que no se enfadase tanto y mientras se acercaba y me besaba me decía que lo sentía.
Se tumbó en la cama y seguía besándome, bajaba por mi cuello lentamente. Yo la cogía por el culo y la ponía encima de mi.
Me encantaba hacerlo con ella, tenía una conexión especial, algo que no había sentido así con nadie más. Solamente con tocarle me volvía loca.
Sus piernas se entrelazaban con las mías, mis manos en su culo la llevaban y ella empezaba a gemir en mi oreja. Eso me encantaba, ver como se ponía y mientras susurraba mi nombre...
Le metí la mano por debajo de su tanga y le tocaba, estaba muy caliente.
Le quité la ropa interior y la puse desnuda encima mio, mientras volvía a tocarle, era perfecto sentirla así, su cuerpo desnudo encima del mio, notar como su respiración aumentaba y su temperatura.
La tumbé y bajé hasta su ombligo con mi lengua, continué más abajo, hasta que no pudo más.
Subí hasta su boca y le besaba muy despacito, le acariciaba su cuerpo, recorría sus tatuajes que me flipaban.
Se sentó encima mio, me besaba y me tocaba despacio, de cada vez iba más rápido y yo me moría de placer, recorría mis pechos con su lengua e iba bajando, siguió con su lengua hasta que estallé.
Se tumbó a mi lado mientras seguíamos besándonos despacito, dulcemente.
Lo más bonito era quedarme desnuda frente a ella, mientras me acariciaba y me miraba hasta que me dormía.



dijous, 13 d’agost del 2015

14

Era una noche de verano, estábamos en la playa que habíamos comprado bebida y pensábamos estar ahí toda la noche de relax. Nos pusimos en circulo y empezamos a beber y a hablar. Eramos 6 personas, y dos de ellas eran pareja.
Decidimos jugar a un juego de preguntas y así rompíamos el hielo y a parte bebíamos.
Entre muchas risas y miradas la noche iba pasando.
Yo necesitaba ir al baño, me levanté y fui a un bar que por suerte estaba abierto aún. Una de las chicas me acompañó.
Al volver, las que eran pareja se iban a dormir ya. Así que nos quedamos mi mejor amiga, la chica que me acompañó y su amiga y yo.
Mi amiga y la chica que le gustaba se sentaron en la misma toalla y hablaban entre ellas, se notaba que se gustaban y su timidez poco a poco disminuía.
Yo y la otra chica también hablábamos, me reía mucho y estaba muy a gusto allí. Me transmitia muy buen rollo y era muy divertida.
Mi amiga se levantó y dijo que quería bañarse, así que se quitó los pantalones y el jersey y se metió. La chica que estaba conmigo también se quiso meter y se quitó la ropa y el sujetador y se metió también.
Pasado minutos la chica que me gustaba salió y entró la chica de mi amiga y se quedaron en el mar a solas.
Yo estaba de pie mirándola a ella, estaba congelada y le dejé mi pareo para que se tapase ya que ella no tenía toalla. Se quedó unos segundos mirándome a los ojos y me abrió el pareo, me metí con ella, me rodeo el cuello con sus brazos y me besó.
Nos estuvimos besando hasta que las otras dos salieron del agua.
Nos tumbamos en mi pareo y estuvimos abrazadas. Mi amiga y su chica se secaron y ya se fueron a la habitación.
Y la chica y yo nos quedamos en la playa, al cabo de un rato fuimos a pasear y fuimos a ver la puesta de sol a las rocas. Estuvimos hablando todo el tiempo, me gustaba mucho estar con ella a pesar de que estaba cansadisima de no haber dormido en toda la noche. Había un feeling especial.
Ya eran las 7:00 de la mañana, así que le acompañé a su habitación y yo me fui a la parada del bus para irme a mi casa.
Al llegar a casa me tumbé en la cama y estuve durmiendo hasta por la tarde.
Al despertarme comí algo, arreglé mi habitación y me duché. Habíamos quedado con todas las de ayer para pasear por el centro.
Cogí el bus y nos encontramos allí. Estuvimos paseando por el centro y por la catedral, que estaba muy bonita y merecía la pena verla. Después de haber paseado fuimos a tomar algo a una terracita.
Se estaba muy bien, hacía brisa a fuera. Estuvimos hablando y pasado un rato decidimos ir a la playa a jugar con la pelota y estar ahí un rato. La chica de mi amiga y la mía habian jugado a fútbol en un equipo.
Cogimos los coches y fuimos hacía la playa, pusimos un pareo grande y nos sentamos todas. Estuvimos hablando un rato e hicimos un mini partido de fútbol. Fue muy divertido, había mucho pique y acabamos todas por el suelo.
A penas se veía ya, así que dejamos de jugar y nos sentamos a descansar. Las que eran pareja se fueron a la habitación y nosotras cuatro nos quedamos allí un rato más.
Estuvimos hablando y planeando el día de mañana. Luego nos acompañaron en coche a casa.
Nada más llegar me metí en la cama y me quedé frita. Estaba agotada.
A la mañana siguiente desayuné, preparé la mochila ya que íbamos a la playa y me duché.
Cogí el bus y me fui al centro que estaban allí esperándonos con el coche.
Fuimos a una cala de la isla, que era preciosa y estaba rodeada de más calas.
Preparamos las cosas, pusimos la sombrilla, las toallas, dejamos las mochilas y nos fuimos al agua.
Estuvimos jugando a la pelota todas. Y luego fuimos a nadar.
Yo nadaba al lado de la chica que me gustaba y desde aquella noche no nos habíamos vuelto a besar, así que la cogí y nos empezamos a besar, estuvimos un rato en el agua y salimos a comer.
Después de comer nos tumbamos un rato a descansar ya que llevábamos un ritmo de no parar y hacía falta descansar. Yo estaba al lado de ella y mientras me acariciaba.
Pasado un rato fuimos al agua a refrescarnos porque hacía mucha calor. Salimos y nos pusimos las dos en mi toalla.
Cuando las demás se despertaron fuimos a jugar a la pelota otra vez y a pasar el rato.
Después recogimos y fuimos a un mirador que había arriba de la cala y estuvimos ahí haciendo fotos, era precioso.
Luego nos dejaron en casa. Yo recogí las cosas de la playa, cene algo y me duché ya que habíamos quedado para salir de fiesta.
Estuvimos bebiendo tranquilamente, estábamos todas cansadas la verdad. Cuando terminamos de beber fuimos a bailar a las discotecas que había por allí. Dentro seguimos bebiendo.
La noche pasaba y el alcohol subía, yo bailaba con la chica y nos besábamos, pero eso no era suficiente. Yo sabía que solo era por unos días y no sentía nada, pero era evidente que me atraía y tenía ganas de más.
Salimos a los sofás de fuera todas a tomar el aire y a fumar. Estábamos todas bastante afectadas por el alcohol. Así que bailamos un poco más y nos fuimos.
Caminamos un poco y fuimos a coger un taxi. Yo me quedaba a dormir con la chica. Que por cierto ella estaba bastante bebida y me susurraba cosas bastante subidas.
Al llegar a la habitación, fui al baño y me tumbé en la cama. Ella entró en la habitación y estaba en ropa interior, que por cierto era súper bonita.
Se tumbó y nos empezamos a besar, ella me quitaba la ropa y yo le acariciaba. La tumbé y seguí besandola, le quité la ropa y empecé a tocarle despacio, tenía un cuerpazo... Me encantaban sus tatuajes, sobretodo el de la barriga y el pircing en el ombligo.
Empecé besandole el cuello y bajaba lentamente con mi lengua por su cuerpo. Hasta que no pudo más...
Me cogió de la cabeza y me me besaba, me tumbó y bajo con su boca, mientras yo me volvía loca.
A la mañana siguiente desperté, la verdad no sabia ni dónde estaba, tenía una resaca brutal. Me levanté y fui al baño, me miré en el espejo y al mirarme casi me da algo. Tenía todo el cuello lleno de chupetones, no recordaba mucho más de la noche anterior. Flipaba un poco.
Volví a la cama, me puse la ropa y me tumbé. Ella aún dormía.
Al cabo de un rato ella se despertó y tampoco se acordaba de nada y tenía un dolor de cabeza tremendo. Le enseñé mi cuello y se estuvo riendo un bueno rato. No se acordaba absolutamente de nada, y la verdad así como iba no me extrañaba nada.
Me resultaba un poco raro estar ahí en su cama y le dije que ya me iba. Ella me dijo a ver si íbamos abajo que había un bar a tomar un café.
Estuvimos desayunando, estuvimos un poco cortadas, a parte de la resaca que teníamos. Después bajaron mi amiga y su chica, que aún dormían.
Nada más sentarse me miraron y se echaron a reír, la verdad es que era una exageración mi cuello...
Después de desayunar mi amiga y yo cogimos un bus para ir a casa.
Estuve todo el día durmiendo, estaba agotada y necesitaba descansar ya que por la noche había una fiesta y salimos todas otra vez.
Pasado el día, me levanté por la tarde, comí algo y recogí un poco la habitación y estuve mirando la tele hasta que cené algo y me fui a duchar y a vestirme para irme otra vez.
Mientras transcurría el día la chica que me gustaba y yo estuvimos hablando por el móvil todo el rato. La verdad es que me gustaba hablar con ella y pasar el rato a su lado.
Me paso a buscar con el coche y fuimos a un parque a beber y a esperar a las demás que estaban de camino.
Cuando estuvimos todas, empezamos a jugar a juegos para beber y así pasábamos el rato.
Fuimos a la discoteca donde era la fiesta y estaba lleno de gente. Estaba muy guay, había mucha gente y había un pequeño espectáculo, pero la música era todo el tiempo igual y pasado un par de horas decidimos salir fuera y fuimos a otra discoteca que para nuestro gusto ponían mejor música.
Las dos chicas que eran pareja se fueron a coger un taxi, ya que se iban a la habitación, estaban cansadas.
Nosotras cuatro nos quedamos.
Estuvimos bebiendo en la terraza de un pub y luego nos fuimos andando por el paseo marítimo, mirando los barcos. Encontramos un mini puerto y nos sentamos allí.
Yo abrazaba a la chica y nos besábamos, la verdad es que era muy bonito estar ahí con esas vistas y sin nadie.
Pasado un buen rato decidimos coger el bus para ir al centro y esperar que pasara un bus para que mi amiga y yo nos fuésemos a casa.
Al llegar al centro fuimos a un parque a esperar a que los buses pasaran. Nos tumbamos en el césped, ella me besaba y mientras nos acariciábamos, me encantaba.
Ella me dijo que fuese a su habitación a dormir, y aunque me moría de ganas no podía y estaba agotada.
Nos despedimos y nos fuimos a casa a descansar. Y en unas horas nos volvíamos a ver todas.
Me puse el despertador para la ir a pasar el día a la playa y por ahí.
Cuando me desperté tenía mensajes y llamadas, me había quedado dormida...
Me levanté corriendo, me duché y preparé las cosas y la madre de mi amiga y mi amiga me pasaron a buscar y nos llevo al centro. Allí nos esperaban en coche la chica de mi amiga y la mía. Las otras dos nos esperaban en la playa.
Estaba a una hora del centro, y en el coche nos estuvimos riendo mucho y lo pasamos muy bien. Me sentía super a gusto con ellas y no quería que eso acabase. Era el último día que estarían aquí.
Fuimos a unas cuevas muy famosas de aquí para que ellas las viesen. Y mientras ellas hicieron el recorrido, mi amiga y yo las esperamos fuera. Duró una hora más o menos.
Después fuimos a comer a unas mesas que había allí. Cogimos el coche y fuimos a una playa de por ahí cerca. Nos pusimos en las rocas y nos tirábamos al agua. Intentaba aprovechar el máximo con ella, ya que no nos íbamos a volver a ver.
Yo estaba con la chica en el agua y nos besábamos, ella me acariciaba y a mí me encantaba.
Pasado un rato fuimos hacia el coche y a mi amiga y a mi nos dejaron en casa, cenamos cada una en nuestra casa y después quedé con mi amiga y fuimos a donde estaban ellas.
Bajamos a la playa, solo nosotras cuatro. Estábamos en la torre de los socorristas y la verdad estábamos todas un poco tristes, pero aún así intentábamos disfrutar de las horas que nos quedaban juntas.
Al cabo de un rato nos tumbamos en la arena. Nos besábamos... yo tenía ganas de volverla a sentir.
Fuimos a la habitación las cuatro. Ella y yo nos quedamos en el salón y nos tumbamos.
Continuamos besándonos y poco a poco nos fuimos quitando la ropa. Me encantaba su cuerpo, tocarle, besarle... Tenerla desnuda ante mi, mirarle a los ojos.
Sonó la alarma y su amiga nos avisó de que ya tenían que recoger.
Bajamos a la calle y estuvimos esperando al taxi. Nos despedimos y nos abrazamos. Yo en ese momento solo tenía ganas de llorar y no soltarle.
Cuando llegué a mi casa estuve todo el día en la cama, a pesar de que sabía que iba a ser así no podía evitar echarle de menos, después de haber pasado con ella los días tan intensos.
Desde luego no imaginaba que tendríamos aquel feeling desde el primer momento y el saber que no iba a volver a tenerla no podía aceptarlo.
Pero...
Después de cuatro días volvieron ella y la chica de mi amiga. No podía creérmelo.
Esta vez ella se quedaba en mi casa. Dormir con ella y despertarme a su lado era lo más bonito.
Pasamos los días, hicimos mil cosas las cuatro. Juntas no parábamos de reír y era increíble cada día.
La penúltima noche que se quedaban salimos de fiesta. Estuvimos bebiendo y bailando y disfrutando al máximo de la noche.
Me encantaba como me besaba y cuando me cogía. Era inevitable no empezar a sentir cosas por ella.
Cuando estábamos en la discoteca fui al baño y ella me acompañó. Cuando me estaba lavando las manos me cogió y me metió en el baño con ella. Nos empezamos a besar y me desabrochó el cinturón, me metió la mano y empezó a tocarme.
Yo la apoye en la puerta y empecé a tocarle... Al salir de ahí, pasó un rato y nos fuimos a casa, lo hicimos toda la noche. No puedo describir como me sentía cuando estaba con ella, era muy diferente a todas y me volvía loca.
Al día siguiente se volvían a ir. Y fue bastante difícil, porque de cada vez los sentimientos iban creciendo... pero solo era el comienzo de una aventura increíble.











dilluns, 16 de març del 2015

13

Era una noche de sábado, acababa de salir de la ducha. Me estaba preparando para salir de fiesta con las amigas.
Al salir de la ducha miré el móvil y vi que tenía un mensaje, me quedé un par de segundos mirando bien el nombre de quien me lo había enviado, ya que no me lo podía creer, lo miré y lo cerré.
No sabía muy bien cómo reaccionar... y no me quería fastidiar la noche, así que intenté no darle muchas vueltas, aunque era un poco difícil, ya que hacía tres años que esperaba una contestación...
Acabé de vestirme y salí de casa, fui al centro de Palma a tomar unas cervezas con dos amigos que hacía mucho tiempo que no veía. Estuvimos poniéndonos al día y echando unas risas.
Yo a las 23:00h había quedado con mis amigas para ir de fiesta. Y al final mis dos amigos se vinieron con nosotras.
Nos dirigimos al bus y fuimos a beber a un sitio tranquilo antes de entrar por los pubs.
La verdad es que tenía la cabeza un poco ida, le conté a mis amigas lo que me había pasado. Una de ellas no daba crédito, ya que ella había vivido conmigo todas las situaciones con esa persona, y era bastante irreal.
Aún así me lo pasé lo mejor que pude y estuve con mis amigas, que siempre me alegraban y disfruté mucho.
Después de beber fuimos a la discoteca y cuando eran las 6:30 más o menos, me fui a casa con mis dos amigos que se quedaban a mi casa a dormir, ya que vivían más lejos.
Cuando nos despertamos les acompañé a la estación y volví a mi casa.
Al llegar a casa, recogí un poco, hice la comida, dí un pequeño paseo por el parque que hay por al lado de mi casa, con mi gatita.
De nuevo en casa, me puse a comer, recogí la cocina y me tumbé en el sofá a descansar ya que era domingo y no trabajaba.
Cogí el móvil y me pensé mil veces en si contestar o no. Pero lo hice.
Resumidamente le respondí que aquel mensaje al que me había contestado hacía tres años que se lo había enviado y que me sabía mal. (Ya que fui bastante agobiante en su momento)
A los pocos segundos me contestó, diciéndome que ya lo sabía, que le sabía mal no haberme contestado en su momento, que estaba enfadada por aquel entonces y que deseaba que me fuesen bien las cosas y que fuese feliz, que le gustaría verme.
Yo alucinaba, ya que era lo que toda la vida había estado esperando, había estado mucho tiempo enamorada de ella y había sido por la mujer que más mal lo había pasado y me costaba mucho definir mis sentimientos en estos momentos, hacía tiempo que la había olvidado y mi vida ya no giraba entorno a ella.
Cerré el mensaje y decidí dormir un poco, debido a que la noche anterior no había dormido a penas.
Al despertarme, le hablé a mi mejor amiga, se lo comenté, y alucinaba como yo. Le pedí su opinión y me dijo que hiciese lo que realmente sentía que tenía que hacer, que quizás me haría daño, de hecho era lo más posible, y que yo volviese a caer, pero que lo entendía, ya que teniendo la oportunidad de verla sino lo hacía me arrepentiría.
Yo estaba super liada, pero necesitaba escuchar eso.
Abrí su mensaje y le contesté, le dije que le deseaba lo mismo y que podíamos vernos si quería.
Me contestó al poco rato y me dijo que mañana, osea Lunes, cuando acabase del trabajo a las 17:00h me pasaría a buscar para tomar algo.
Le dije que sí y le dí la dirección de mi trabajo.
Me levanté del sofá, hice café y volví al sofá a tomarme el café con mi gatita. Ya eran casi las 20:00h así que me fui a duchar y empecé a preparar algo para cenar. Al terminar de cenar y recoger la cocina, estuve un rato leyendo y me fui a dormir, ya que al día siguiente madrugaba para ir a trabajar.
A pesar de que conseguí dormirme, di mil vueltas antes. Era imposible no pensar en mañana a las 17:00h.
Me desperté, me duché, desayuné y me fui andando al trabajo. Tenía una asociación para personas excluidas de la sociedad o en riesgo, donde ofrecíamos todo tipo de ayudas, organizábamos actividades, etc.
Abrí y me puse a trabajar e intentaba no pensar mucho y dedicarme a hacer lo que tenía que hacer.
Ya eran las 17:00h, estaba ansiosa, no sé lo había dicho a nadie ya que no quería que nada me influyese.
A los diez minutos o cosa así estaba fuera, me hizo un gesto con la mano para que subiese al coche. Subí y le saludé, muy cortada por cierto, me saludó y me dio dos besos.
Me preguntó si quería ir a algún sitio en especial, y le dije que donde ella quisiera.
Me llevo a un sitio a tomar algo, desde la terraza se veía el mar, era precioso la verdad y el tiempo acompañaba.
Estuvimos poniendos al día, pero sin hablar demasiado sobre el pasado, cosa que yo prefería mantener así, no estaba preparada para eso otra vez.
A pesar de los nervios y demás estuve bastante a gusto. Era bastante increíble tener enfrente a la mujer de mi vida, por la que tanto había sufrido, por la que había estado enamorada años.
La miraba y era preciosa, me encantaba mirarla, como siempre. Sus ojos eran tan perfectos y era una de las cosas más bonitas que podías ver.
Estaba anocheciendo y decidimos irnos ya a casa. Me acompañó con el coche y antes de bajarme me dijo que le volviese a escribir si quería verla. Yo le di dos besos y me fui.
Nada más llegar a casa me fui un rato al parque con mi gatita y llamé por teléfono a mi mejor amiga, le conté todo. Y al igual que yo, no se lo podía creer.
Al volver a casa, hice la cena y estuve en el sofá mirando la televisión.
Al día siguiente fui a trabajar como cada día. Me tocaba estar hasta las 20:00h. Al salir del trabajo me fui a tomar algo con las amigas.
Mientras que estaba con ellas recibí un mensaje, era ella. Me preguntaba que qué tal, que si al día siguiente quería cenar con ella. Le contesté y obviamente le dije que sí, que a las 21:30h nos veíamos en el paseo marítimo.
Después de estar con las amigas me fui a casa, recogí un poco y me fui a dormir. Estaba muy cansada.
A la mañana siguiente fui a trabajar. Tuve una mañana bastante difícil y a la hora de comer me fui a tomar algo con mi compañero, que aparte era mi amigo, al bar de al lado. Y así nos despejamos un poco los dos.
Volvimos al trabajo y estuvimos liados hasta la hora de cerrar.
Al salir del trabajo cogí el coche, me fui a casa, me duché y me arreglé para ir a cenar.
Cogí el coche y fui hacía donde habíamos quedado. La verdad que encontré sitio muy rápido.
Fui hacía el restaurante y mientras la esperaba me fumé un cigarro. Mis nervios ya estaban a tope otra vez.
Noté como alguien me tocaba por la cintura, entonces me giré y era ella. Me sonrió y me dio dos besos.
Entramos, nos dieron una mesa y la carta. Estuvimos unos minutos debatiendo qué íbamos a pedir para cenar.
Cenamos, mientras que hablábamos, lo pasamos muy bien, estuvimos riéndonos. Me encantaba, la verdad había muy buen rollo y teníamos un feeling especial.
Al terminar de cenar dimos un paseo por el marítimo, mientras tomamos un helado mirando los barcos que pasaban.
Ya era tarde y al día siguiente trabajábamos, así que nos fuimos a buscar los coches. Le acompañé hasta el suyo.
Al despedirnos ella me cogió de la cintura y se acercó a mi y me intentó besar, pero le dije que no.
Realmente me moría de ganas de hacerlo, pero sabía que no era el momento de hacerlo.
Le di dos besos y me fui a buscar mi coche. De camino a casa le di muchas vueltas a lo que acababa de pasar, la verdad es que yo normalmente me dejo llevar antes esas situaciones, pero sabía que con ella era distinto.
Llegué a casa y me fui directamente a dormir.
A la mañana siguiente, en el trabajo, estuve comiéndome la cabeza toda la mañana y no podía pensar en otra cosa. Así que a la hora de comer le escribí un mensaje y le dije si quería venir a mi casa a cenar el sábado.
La verdad no sé si hice bien o mal pero era lo que necesitaba en ese momento.
Al entrar al trabajo otra vez, guardé el móvil y hasta que cerré no volví a mirarlo. Al salir vi que tenía un mensaje suyo pero entré en el coche y no lo miré.
Al llegar a casa hice la cena. Salí un rato al parque con mi gatita a tomar el aire y a pensar.
Cené, recogí y me tumbé en el sofá y miré el mensaje. Me dijo que sí, que se pensaba que no quería volver a verla más.
Estuve mirando un rato la televisión y después me fui a dormir.
Ya era sábado por la mañana, fui a trabajar y a las 15:00h salí y me fui hacia casa. Me preparé algo de comer, recogí un poco la cocina y me tumbé en el sofá a descansar un rato.
Aunque me costó bastante, estaba muy nerviosa por la cena.
Sobre las 17:37 me fui a comprar para preparar la cena. Al volver del supermercado, recogí el salón, y me puse a cocinar.
Dejé la cena en el horno y me fui arriba a ducharme. Habíamos quedado a las 21:30h.
Salí de la ducha y me empecé a vestir. Recogí la habitación y bajé al salón a preparar la mesa.
Tocaron a la puerta, supuse que era ella. Abrí y la hice pasar, le cogí la chaqueta y la dejé en la silla del salón.
Le dije que se pusiera cómoda y le ofrecí una cerveza.
Yo estaba realmente nerviosa la verdad, el corazón me iba a tope. Iba guapísima y yo no podía concentrarme.
Le enseñé la casa y le gustó bastante. Bajamos al salón y le dije que podía sentarse si quería mientras que yo traía la cena.
Fui a la cocina y saqué la cena del horno. La llevé a la mesa, apagué la televisión y puse música flojita.
Estuvimos hablando super a gusto, de todo, me contaba lo que había hecho en este tiempo, como le iba en el trabajo, etc.
Yo también le conté un poco sobre mi vida, que habían cambiado bastantes cosas desde que nos dejamos de ver.
Después de terminar me dijo que había estado buenísimo. Se lo agradecí. Llevé los platos a la cocina y saqué el postre.
Fuimos al sofá a tomarlo, para estar más cómodas.
Me dijo que me había echado de menos, que había pensado mucho en mi...
Yo me quedé callada, porque en el fondo tenía miedo. Miedo de conseguir todo lo que siempre había soñado, miedo de que me utilizase y yo volverme a enamorar de ella, volver a sufrir, etc.
Le pregunté si quería beber algo, me dijo que sí y saqué una botella de vino.
Iban pasando los minutos y yo no podía contener mis ganas de besarle.
Dejé la copa en la mesa y fui a la terraza a fumarme un cigarro. Al rato ella se asomó y me dijo haber si entraba ya, que necesitaba compañía, mientras se reía.
Yo entré, la tumbé en el sofá y empecé a besarle muy poco a poco. La miraba y me sonreía y yo volvía a besarle.
Le miraba sus preciosos ojos, me hubiese quedado así toda la vida...
Fui bajando lentamente por su cuello, le fui besando, le mordía muy flojito. Tenía su boca cerca de mi oreja y me susurró que me deseaba.
Le desabroche la camisa verde que llevaba, me paré un segundo y miré su cuerpo. Le besé poco a poco por todo. Le desabroché el sujetador, y Dios... era preciosa.
Volví a besarle mientras le acariciaba su cuerpo. Ella también me quitó el jersey y el sujetador y empezó a besarme el cuerpo muy despacito.
La tumbé de nuevo y le desabroché el cinturón y el botón del pantalón, le bajé la cremallera y le metí la mano muy suavemente. Ella hizo un gemido bajito. Yo la besaba mientras que le acariciaba, le metí la mano por debajo de la ropa interior y entonces volvió a gemir.
Me besaba por el cuello mientras que yo le tocaba. Me agarraba fuerte y yo iba acelerando el ritmo. Le miraba y veía como disfrutaba, me encantaba como gemía cerca de mi oreja, notaba su respiración como iba a tope. Ella me mordía el cuello.
Le quité los pantalones y la ropa interior y volví a quedarme un segundo observando su cuerpo, era increíble lo preciosa que era. Tenía a la mujer de mi vida desnuda ante mí.
Recorrí su cuerpo con mis labios de arriba hasta a bajo. Me quedé abajo y continué con mis labios. Ella gemía mucho más fuerte, me agarraba del pelo y a mi eso me encantaba, me decía que no parase, entonces seguí hasta que estalló de placer.
Me dijo que le besara y eso hice. Me tumbó, me quitó la ropa y me recorrió el cuerpo con su lengua.
Yo la miraba y veía sus ojos azules como me miraban con deseo.
Se puso encima mio mientras que nuestras piernas se entrelazaban, me encantaba tenerla, que nuestros ojos se miraran, tenerlos a medio segundo de los míos.
La senté encima mio des espaldas y recorrí su perfecta espalda con mis dedos y a continuación le llené de besos, mientras que con mis manos recorría su pecho.
Volví a bajar mi mano y empecé a acariciarle de nuevo lentamente, ella apoyó su cabeza en mi hombro y podía notar como aumentaba su respiración.
Me tumbó de nuevo y se sentó encima mio, mientras que con sus dedos me llenaba de placer.
Cuando yo estaba apunto de estallar, se tumbó y juntó su sexo con el mio y estallamos de placer las dos.

Se tumbó a mi lado y yo me quedé acariciando suavemente su cuerpo hasta que nos quedamos dormidas.

12

Eran las 8:15 de la mañana, acabábamos de empezar la clase y apenas había venido gente.
Yo tenía mucho sueño ya que no había dormido lo suficiente y a las 6:37 ya estaba en pie.
Por suerte venían a dar una charla a la clase y al menos no se haría tan pesado.
Pasaron las dos horas que teníamos de la misma asignatura. Ya eran las 10:05 y esperábamos a que viniesen a dar la charla.
Tocaron a la puerta, yo estaba con el móvil, de repente alcé la vista y vi entrar a un chico y a una chica. Me quedé impresionada al verla. Era joven, de unos 30 años, de pelo rubio oscuro más bien cortito, llevaba dos rastas , tenía unos ojos azules preciosos. Iba con unos legins negros y una falda corta de rayas con unas converse de botas, un jersey de tirantes y una chaqueta medio caída.
Por fin empezaba a despertarme.
Antes de empezar la charla se presentaron, él se llamaba Sergi y ella Ruth.
Comenzaron a explicarnos un poco, trataba sobre el trabajo social que realizaban en su asociación.
No podía dejar de mirarla, de cada vez me atraía más y me ponía nerviosa.
Además que me encantaba como hablaba y su manera de pensar.
Sergi pasó un cuestionario y mientras lo explicaba, Ruth iba pasando por las mesas por si teniamos dudas.
Yo levanté la mano y se acercó, le hice la primera pregunta que se me pasó por la cabeza.
Entonces me miró y se echó a reír. Yo me puse nerviosa y me sentí avergonzada.
Me preguntó que si iba en serio la pregunta, y yo le dije que no...
Me dijo que ya le parecía, pero que no estaba nada mal la excusa, y se fue a otra mesa.
Yo me quedé súper cortada y me puse a atender a Sergi para evitar mirarla más.
Pasó una hora y a las 11:00 teníamos descanso hasta las 11:20.
Recogía los libros y me ponía la chaqueta para salir fuera a merendar. Era una de las ultimas.
Al salir por la puerta, Ruth me miró y me preguntó que a dónde podía ir a tomar un café.
Yo le expliqué que justo a bajo había un bar que estaba muy bien. Y me fui con mis compañeros a merendar.
Cinco minutos antes de empezar fui a la puerta del instituto y estaba Ruth fumando un cigarro. Yo me encendí el mio.
La miré y vi que me estaba mirando. Me dijo que le había gustado el café mientras que se reía.
Me preguntó que si me estaba gustando la charla y le contesté que sí, que era muy interesante.
Ella me contestó que ya había visto, por el tipo de pregunta que le hice. Y yo me reí.
Acababa de tocar el timbre, así que subimos a la clase.
Yo veía que me miraba y me sonreía disimuladamente, y más nerviosa me ponía.
Tenía unas ganas tremendas de cogerla y besarle.
A las 12:05 sonó el timbre, para un descanso de 5minutos. Así que aproveché y fui al lavabo.
Entre al baño y salí a lavarme las manos y entonces entró ella, me miró y pasó al baño.
Yo hice tiempo lavándome las manos hasta que ella salió.
Cuando salió, me preguntó si la estaba esperando. Y yo le contesté que sí, por si se perdía al volver a la clase. Ella se empezó a reír.
Entonces yo me acerqué y le besé. Ella me siguió. Pero de repente sonó el timbre.
Volvimos a la clase, y siguieron dando la charla. Terminaban a la 13:05, pero nosotros teniamos clase hasta las 14:00.
Al poco rato de empezar la clase, se acercó a mi mesa y haciendo que me explicaba algo, me escribió en el cuaderno que al terminar la clase me esperaba en el baño, si quería terminar lo que habíamos empezado.
Yo estaba flipando, solo deseaba que pasara la hora para tenerla en mis brazos. Se me hizo eterna la espera.
Al llegar la hora fui al baño a esperarla. Pasado unos minutos, para no levantar sospechas, apareció.
La cogí de la mano y la encerré conmigo en un baño.
La volví a besar, mientras que acariciaba su cara. Le fui quitando la chaqueta, seguía besandole.
Empecé a tocarle por debajo del jersey, me encantaba su piel, la notaba ardiendo. Le quite el jersey.
No llevaba sujetador. Tenía un cuerpazo increíble, me volvía loca.
Notaba como le gustaba y eso me volvía aún más loca.
La cogí por el culo y la subí al váter. Me rodeó con sus piernas y yo fui bajando mis manos por su obligo, le metí la mano por debajo de los legins y le empecé a tocar suavemente. Ella me besaba por el cuello y yo me derretía.
Le quite los legins, le subí la falda y bajé con mi boca, rozando todo su cuerpo, hasta llegar a bajo de su ombligo. Ella me cogió la cabeza y se retorcía de placer, me decía que no parase.
Era increíble como se ponía y me encantaba, pero a la vez tenía miedo por si alguien nos escuchaba.
Cuando ella ya estaba apunto de llegar, me agarró de la cabeza y me subió, me desabrochó el cinturón y me empezó a tocar.
Me dijo al oído que quería que me corriese a la vez que ella, yo me volví loca.
Llevé mi mano debajo de su falda, estaba super caliente, me dijo que lo hiciese rápido y nos corrimos casi a la vez.
Fue perfecto, me encantó. Nos vestimos, salimos del baño, ella me besó y se fue.


dimarts, 27 de maig del 2014

11

Estaba pasando por la peor época de mi vida con mi pareja.
Hacia ya varios meses que no estábamos muy bien y parecía que la cosa no mejoraba.
Llevábamos un año y tres meses juntas. Y la verdad habíamos pasado por varios baches pero siempre habíamos salido de ellos.
Nos queríamos mucho pero yo ya no me sentía como antes a su lado.
Estaba empezando el verano y como las dos teníamos vacaciones decidimos pasar los días fuera de nuestra isla. Y así quizás solucionábamos lo nuestro.
Escogimos ir a Costa Rica, ya que nos encantaban los paisajes y la forma de vida de allí.

Estábamos a punto de aterrizar ya. Bajamos del avión, después de varias horas de trayecto.
Fuimos a recoger las maletas y nos acompañaron a nuestro hotel.
Nos alojamos en Playa Tambor.
Nada mas bajar del autocar alucinamos con esas hermosas vistas.
Al menos estábamos ilusionadas con el viaje y eso ya era mucho.
Clara, que era mi novia, me propuso ir a la habitación a dejar las maletas y dar una vuelta para ver que nos ofrecía el hotel.
Entramos en la habitación y era preciosa, grande y con una bonita terraza que se veía la inmensa playa que había junto al hotel.
Dejamos las maletas y nos pusimos el bañador por si nos pegábamos un chapuzón mientras hacíamos el recorrido.
Por el hotel había varios tipos de aves, mapaches e iguanas. Era una pasada.
En medio del hotel, en la terraza, había una piscina gigante y en medio de la piscina un bar.
Antes de seguir paseando por allí decidimos tomar algo en la piscina.
Estábamos muy a gusto allí, con un cocktail, sentadas en el bar mientras nos bañábamos a la vez.
Le pregunté si le estaba gustando y me dijo que muchísimo. Se acercó y me dio un beso.
Al final estuvimos allí hasta la hora de cenar. Teníamos muchos días por descubrir más cosas.
Fuimos a la habitación a ducharnos y a cambiarnos de ropa para ir a cenar.
Clara se duchaba mientras que yo preparaba mi ropa y organizaba un poco la maleta.
Me tumbé en la cama y esperé a que saliese de la ducha.
Cuando salió de la ducha vino hacia la cama y se sentó encima mio. Me empezó a besar.
Pero la verdad es que no me apetecía continuar. Así que la aparté y me fui a duchar.
Fuimos hacia el salón del bufete para la cena. Era espectacular. Había de todo.
Cenamos súper bien y salimos a dar una vuelta por el hotel para bajar un poco la cena.
Tomamos un par de cervezas y nos fuimos a descansar, ya que había sido un día muy pesado.
A la mañana siguiente fuimos a desayunar al bufete y a la playa a pasar el día.
Nos pusimos en las hamacas y disfrutamos del buen día que hacía.
Clara me dijo que le echase crema y eso hice.
Luego me puso ella. Me acariciaba por la espalda y me buscaba.
Pero yo no tenía ganas de seguirle el juego. Me sabía fatal por ella pero es que no podía evitarlo.
Clara se dio cuenta y paró. Estaba un poco enfadada.
Ya era casi la hora de cenar y hoy daban un espectáculo en el salón.
Así que después de ducharnos y demás fuimos a cenar.
Nos sentamos en la mesa y empezamos a cenar mientras que el espectáculo comenzaba.
Yo me giré hacia la otra mesa y no me podía creer lo que estaba viendo. Me quedé paralizada por segundos.
Tenía al lado a una ex mía, la cual había sido muy importante en mi vida y Clara lo sabía.
Itziar, que así era como se llamaba mi ex, se giró y también me vio. Se quedo parada pero al final se levantó y me vino a saludar. También saludó a Clara, se conocían.
Le pregunté que tal todo y que qué hacía por aquí y me dijo que estaba de vacaciones con su chica y un grupo de amigos.
Se fue a la mesa y me dijo que ya tomaríamos algo.

Clara me miró y por su cara vi que no le había echo ninguna gracia que estuviese por aquí.
Yo no le quise dar importancia al tema e hice como si nada. Aunque realmente me había afectado bastante.
Después del espectáculo tomamos algo en el bar y nos fuimos a la habitación.
Cuando nos metimos en la cama ella aun seguía molesta.
La empecé a besar y terminamos haciéndolo. En realidad no era porque lo deseara pero me sentía mal por todo.
A la mañana siguiente madrugamos un poco más ya que teníamos una excursión de todo el día.
Disfrutamos muchísimo y sobre todo aprendimos varias cosas.
Al llegar estábamos agotadas así que nos metimos en la piscina a beber algo.
Itziar estaba bañándose con dos amigos y nos saludamos de lejos.
Clara y yo estábamos algo mejor, al menos no habíamos discutido en todo el día y hablábamos más.
Vi que Itziar salia a la hamaca a secarse y se tumbó. Me hizo un gesto para que fuese.
Así que me salí de la piscina y fui.
Me preguntó que si a la noche siguiente me apetecía tomar algo con ella y así ponernos al día y yo por supuesto que acepté.
Volví a la piscina y Clara me preguntó que qué me había dicho, y se lo dije.
Ella se enfado muchísimo porque le había dicho que sí que iría. Y ya empezamos a discutir.
Era super celosa y era una de las cosas que menos me gustaba de ella. Era algo que no podía soportar de nadie, que me controlase y no me dejase mi libertad.
Y eso ella no lo entendía.
Nos fuimos a cenar y directas a la habitación.
A la mañana siguiente a penas nos hablábamos, desayunamos y estuvimos en la playa.
No me gustaba estar así con ella ni que ella estuviese mal pero no sabía el modo.
A la tarde ya fuimos a cambiarnos de ropa y a asearnos para la cena.
Después de cenar Clara se fue a la habitación sin dirigirme la palabra.
Yo salí del salón y vi a Itziar en el bar de a fuera de la piscina y me dirigí hacía ella.
La verdad que era como si no hubiese pasado el tiempo, con la misma confianza y demás. Me sentí muy a gusto.
Me estuvo explicando que su novia era animadora y que por eso había viajado hasta aquí. Ya que por las noches actuaba en distintos hoteles e Itziar se quedaba ahí con sus amigos.
Yo le expliqué mi situación con Clara. Me dijo que a veces pasaba eso y que era cuestión de tiempo pero que si no estaba a gusto con ella que la dejase, que eramos jóvenes y no nos teníamos que amargar, quedaba mucho por vivir.
Ella no había cambiado nada, siempre tenía esa positividad y ese alma libre que la diferenciaba de todas las demás.
Se estaba haciendo tarde y aunque no quería decidí irme a mi habitación. Quedamos en que tendríamos más charlas estos días.
Al despedirnos me dio dos besos, pero casi rozándome los labios.
Al llegar a la habitación me puse el pantalón del pijama y me metí en el cama.
Clara se giró y me preguntó que si ya me la había tirado.
Yo me quedé callada y la miré decepcionada. Me sacaba de quicio esa actitud.
Pero la verdad que en ese momento tenía razón. Lo hubiese hecho.
Por la mañana parecía que Clara estaba más calmada sobre lo ocurrido por la noche.
Fuimos a desayunar y a inspeccionar un poco el hotel. Tenían un parque natural y fuimos a verlo.
Era muy bonito, rodeadas de naturaleza.
En un momento Clara se acercó a mí y se disculpo por su comportamiento de la noche pasada.
Yo le dije que ya estaba, la cogí y la besé.
Me sentía fatal por haber pensado durante unos minutos en que me hubiese acostado con Itziar, así que decidí cambiar mi actitud con Clara e intentar estar pendiente de ella.
Al terminar de ver el parque natural, cogimos las mochilas y nos fuimos andando por la playa al pueblo de al lado.
Pasamos allí el día. Era un pueblo rodeado de cabañas y gente humilde y muy agradecida. Estuvimos muy a gusto.
Al anochecer volvimos hacía el hotel y fuimos a cenar algo.
Cuando estábamos tomando algo en el bar de a fuera se acercó Itziar a saludar y preguntar qué tal había ido el día. También propuso de ir a cenar las cuatro al día siguiente.
Yo miré a Clara esperando una respuesta, pero no dijo nada. Así que le pregunté si le apetecía y asentó con la cabeza.
Al llegar a la habitación ya para dormir, le pregunté que por qué había dicho que sí, si en realidad no le apetecía.
Me contestó que le daba igual y que si yo quería ir iríamos.
Al día siguiente estuvimos por el hotel. Faltaba poco tiempo para ir a cenar, así que subimos a la habitación a ducharnos y arreglarnos.
Nos encontramos en el salón. Y fuimos a un restaurante que había a dentro del hotel.
Realmente no era tan incomodo como esperaba, así que estaba contenta. Hablamos todas y parecía que fluía la noche.
Clara hablaba con la novia de Itziar, que se llamaba Andrea.
Terminó la noche y nos fuimos cada una a nuestra habitación.
Mi novia me comentó que se lo había pasado bien pero que Itziar me miraba mucho y que no le hacía ninguna gracia.
Yo le dije que serían cosas suyas y no le dimos más importancia.
Mientras que Clara estaba aseándose en el baño para ir a la cama, recibí un mensaje de Itziar.
Decía que quería verme a solas cuando pudiese.
Yo la verdad es que no le contesté, no sabía que decirle.
A la mañana siguiente Clara se encontraba fatal y no tenía ganas de salir de la habitación.
Algo le sentó mal, así que fui yo al comedor a traerle algo para que comiese algo de régimen.
Me dijo que se quedaría allí hasta que estuviese un poco mejor y que yo fuese a la piscina o por ahí.
Le dije que me quedaría con ella si quería, pero insistió.
Así que me fui a la piscina de al lado de las habitaciones, a tomar el sol.
Mientras estaba en la hamaca vi que Itziar se acercaba. Me preguntó que por qué no le había contestado, si me había enfadado.
Le dije que no, pero que tampoco sabía que responderle.
Le conté que Clara estaba arriba y que no se encontraba bien. A lo que ella respondió que me quedase a cenar con ella, que Andrea se iba a actuar. Le dije que ya vería...
Justo se acercó su novia y me preguntó por Clara, le dije lo que pasaba.
Era casi la hora de comer, así que fui al comedor y cogí algo para Clara.
Se lo llevé a la habitación, a ver si ya estaba mejor.
Pero seguía algo mal y a penas comió.
Estuve toda la tarde con ella ya que me sabía mal que estuviese sola en la habitación todo el día.
De repente empezó a sonar mi móvil, era Itziar. Me preguntó que si al final cenaría con ella. Le contesté que en un rato le diría algo.
Clara me preguntó quien era y se lo dije. No quería que me fuese con ella a cenar, ya que no se fiaba.
Le dije que no iba a pasar nada que estaría su novia también.
Al final la convencí pero me dijo que al menos no llegase tarde. Y le dije que así sería.
Me duche y me vestí.
Fuimos a cenar al restaurante. Le dije que había mentido a mi novia o no me hubiese dejado venir.
Itziar se echó a reír y me dijo que no me preocupase.
Terminamos de cenar y aún era pronto, así que fuimos al bar a tomar algo.
Me dijo que me metiese en la piscina con ella, yo dude por unos segundos pero al final me metí.
A penas había gente dentro del agua.
Mientras que yo pedía algo en el bar de a dentro de la piscina me cogió por la cintura y me empezó a besar por el cuello.
No tenía ni la menor idea de qué hacer.
Me cogió de la mano y me llevo al muro de la piscina, nos empezamos a besar. Empecé a meterle la mano por debajo del biquini y me dijo que fuésemos a su habitación.
Salimos de la piscina y cogí mi ropa. Miré mi móvil y vi que me había llamado Clara un par de veces, así que la llamé.
Me empezó a gritar muy enfadada, Andrea le había enviando un mensaje de que esta noche cenaríamos juntas Itziar y yo y que ella actuaba.
Yo le dije que no le había dicho la verdad por que no quería que se enfadase. Pero Clara no se calmaba, así que se lo conté a Itziar y tuve que subir a hablar con Clara.
Itziar me dijo que le dijese cosas y le dije que sí.
Entré a la habitación y vi a Clara llorando, en ese momento me partió el corazón pero tenía miedo de decirle la verdad e intente calmarle.
Al día siguiente las cosas estaban un poco más tranquilas. Fuimos a desayunar y a pasar el día a la playa.
Desde la playa vi a Itziar en el bar así que le dije a Clara que iba a por algo de beber y venía.
Itziar me preguntó que cómo había ido y se lo conté. Me dijo que le sabía fatal todo esto y que ya no me molestaría más. Yo le dije que no era su culpa, que yo estaba haciéndolo porque de verdad quería.
Yo le pregunté que si su novia se había enfadado también y me contestó que lo habían dejado, seguía enamorada de mi y no podía continuar.
Yo me quedé paralizada por unos instantes. Le dije que yo también estaba enamorada de ella y me fui.
Al volver a la playa vi que Clara y Andrea se estaban abrazando y no entendía nada.
Clara me miró y me envió a la mierda. Andrea le había contado lo que pasó la noche anterior entre Itziar y yo.
Yo intenté hablar con Clara pero ella no quería escucharme. Así que me fui a la habitación y bajé a la hora de cenar.
Cené sola y me quedé a la fiesta que hacían hoy en el hotel. Itziar se me acercó y me dijo que mirase mientras señalaba, Andrea y Clara se estaban besando.
Así que la cogí de la mano y me la lleve a la habitación e hicimos lo que las dos habíamos estado deseando desde que nos vimos.


dijous, 8 de maig del 2014

10

A mediados de primavera, mi época favorita del año. Era medio día y yo estaba con mis amigos en la piscina de uno de ellos. Hacía un día estupendo. Se estaba genial tomando el sol.
Aunque para mi gusto, aún estaba fría el agua de la piscina.
Esa misma noche teníamos un fiesta en un local de un amigo. Y vendrían un par de conocidos y conocidas del chico del local. Venían de vacaciones de Barcelona.
Pasamos el día en la piscina y después cada uno se fue a su casa a ducharse y prepararse para la fiesta.
Mi hermano y yo cogimos el coche y nos fuimos a casa. Ya que vivíamos juntos.
Él se llamaba Andreu y yo Daniela, pero todos me llamaban Dani.
Se empezó a duchar él mientras que yo escogía mi ropa y preparaba las cosas.
Después me duché yo. Me vestí y fuimos hacía el coche para ir al bar donde habíamos quedado para cenar todos antes de la fiesta.
Estuvimos cenando y bebiendo cañas. Sobre las 12.40 fuimos hacía el local andando. Estaba al lado del bar.
Fuimos a saludar a nuestro amigo y estuvimos allí con él ya que aún no había mucha gente.
Estuvimos bebiendo copas y hablando un rato. Pasado un rato vinieron los amigos de Barcelona.
Fueron a saludar a mi amigo y se juntaron con nosotros. Eran bastante simpáticos y parecían buena gente.
Había una chica del grupo que no paraba de mirarme. Yo no sabía como tomármelo así que intentaba pasar. Ya que a mi me gustaban las chicas.
Y ella me llamaba bastante la atención. Iba con un vestido verde y marrón, algo hippie, que le hacía un bonito escote y unas sandalias marrones.
Necesitaba salir a tomar el aire un rato ya que me había subido bastante el alcohol.
Laura, que era mi amiga, con quien siempre estaba. Salió a fuera conmigo y nos fumamos un cigarro.
Al cabo de un rato volvimos a entrar y nos pusimos a bailar un rato.
Aquella chica seguía sin quitarme el ojo de encima, así que me acerqué y le dije que si quería una copa. Me dijo que sí.
Se llamaba Irene. Empezamos a bailar. Ella me llamaba Dani y se dirigía a mi como si fuese un chico. A mi no me importaba, ya que no era ni la primera ni la ultima vez que me pasaba, además que yo no me consideraba ni hombre ni mujer. Así que no le di importancia.
Entre baile y baile nos empezamos a besar y estuvimos así casi toda la noche.
Ellos ya se iban, así que nos despedimos y quedamos en que ya nos diríamos cosas.
Al día siguiente quedamos con el grupo de Barcelona y nosotros para ir de tapas por la noche y así veían un poco el centro.
Mi hermano y yo fuimos andando hacía allí, ya que estaba cerca.
Esperamos a que llegasen todos y dimos una vuelta. Íbamos de bar en bar tomando tapas y pasándolo muy bien.
En uno de los bares, nos sentamos y en medio de una conversación un amigo suyo se dirigió a mi como una chica, entonces Irene quedó mirándome sorprendida, se levantó y salió a fuera.
Yo miré a su amigo con cara de enfada. Y él me dijo que merecía saberlo.
Me levanté y fui detrás de ella.
Estaba a fuera en un portal casi llorando.
Al principio no quería ni mirarme pero al final se decidió a escucharme.
Le dije que lo sentía mucho por no haberle sido sincera del todo. Pero que ella me gustaba.
Ella me dijo que pasó una noche genial y que yo también le gustaba, pero que no podía ser, que no tenía nada en contra pero que le gustaban los chicos.
Se levantó del portal y se fue hacía a dentro.
Yo me quedé ahí sentada, bastante mal la verdad. No tenía ni idea de qué hacer.
Saqué el tabaco y me lié un cigarro.
Al poco rato salieron todos del bar y pensaban continuar paseando. Pero yo no tenía ganas en ese momento, así que me despedí y dije que ya nos veríamos. Irene miraba al suelo.
Laura me cogió del brazo y me dijo que si quería que fuese conmigo a casa y yo le dije que no importaba que prefería estar sola.
Pero aún así vino conmigo.
Al llegar a casa, salimos a la terraza y estuvimos hablando. Menos mal que siempre estaba Laura que sabía como hacerme sentir mejor. Era la mejor amiga que podía tener.
Ya se hacía de noche y mi hermano llegó a casa con su novio.
Así que acompañé a Laura a su casa en coche.
Llegué a casa de nuevo, me duché y me fui a la cama.
Pasaron tres días y nos llamó Miqui, que era el chico del local. Nos dijo que daba una mini fiesta en su chalet que haría de DJ y que si íbamos.
Por supuesto dijimos que sí.
Llegó el día y ya era casi la hora, así que cogimos el coche y fuimos hacía allí.
Estuvimos con Miqui hablando y disfrutando de la fiesta que había montado.
Había muy buen rollo y estaba muy bien todo. Lo estaba disfrutando bastante, a pesar de que de vez en cuando necesitaba buscar con la mirada a Irene.
Me senté un rato en las hamacas de al lado de la piscina a fumarme un cigarro y tomar el aire.
Estuve pensando en acercarme a Irene aunque sabía que no debía.
Volví a entrar y de repente me agarró una chica que había por allí y empezó a bailarme. Así que le seguí el rollo.
Todo el rato me abrazaba y me besaba por el cuello. No se despegaba de mi, y a mí la verdad es que no me gustaba mucho.
Alcé la vista y vi que Irene nos estaba mirando y cuando me vio mirándola me puso cara de decepción y se fue hacía a fuera.
Yo me despegué de la otra chica y me fui en busca de Irene.
La vi sentada en el borde de la piscina y le pregunté que si quería un cigarro y me dijo que sí.
Estuvo callada todo el rato. Le dije que si se bañaba conmigo y me dijo que no le apetecía.
Yo le dije que respetaba que no quisiera nada conmigo pero que podíamos ser amigas.
Ella me dijo que no podía ser mi amiga, que no podía olvidar lo que pasó.
Entonces yo le dije que por qué no intentaba estar conmigo. Y me dijo que no podía, que le gustaban los chicos.
Entonces me levanté y me fui a dentro, me serví una copa y me senté en el sofá con mi hermano y su novio.
Y les conté lo que me había dicho Irene. Mi hermano me dijo que le dejase tiempo que era normal que actuara de esa manera. Y yo lo entendí.
Al rato apareció la chica que se me había puesto a bailar anteriormente y se sentó encima mio.
Yo estaba un poco bebida y me daba un poco igual todo. Así que no le dije nada.
Aquella chica me empezó a besar y yo le seguí.
Pasado un rato le dije que necesitaba ir al servicio y me dijo que me acompañaba pero yo le dije que no.
Me levanté del sofá y fui. Había cola. Estaba Irene delante mio, esperando también. No me dirigió la palabra.
Era su turno y cuando fue a cerrar la puerta abrí la puerta y me cerré con ella.
Me dijo que me saliese y yo le pregunté que por qué no me hablaba ni si quiera.
Ella me miró enfadada y me dijo que para qué si me había visto con la otra chica. Yo no entendía nada, no quería nada conmigo porque se suponía que no le gustaban las chicas pero se enfada si me veía con otra.
Así que le pregunté que de qué iba esto.
Ella me dijo que no podía evitarlo. Me abrió la puerta y me pidió que por favor saliese.
Entonces salí y esperé a que terminase para entrar yo.
Ya era bastante tarde y la gente se iba ya del chalet. Nos despedimos de Miqui y de los demás y nos fuimos a casa. Dejé a mi hermano en casa de su novio y me fui hacía casa.
Cuando ya estaba en la cama recibí un mensaje de Irene diciendo que sentía su comportamiento, pero que la tenía que entender.
Yo no le contesté.
Al mañana siguiente me desperté, hice las tareas de la casa y me puse a hacer algo para comer.
Después de comer me puse en la hamaca de la terraza y me quedé dormida.
Sonó mi móvil y me desperté. Era Miqui, me dijo a ver si me apetecía ir al día siguiente de excursión con ellos. Y le dije que sí.
Al día siguiente fui a buscar a Laura y fuimos hacía donde habíamos quedado.
Mi hermano llegó en el coche de su novio. Y aún faltaban por venir un par. Así que estuvimos esperando mientras mirábamos el camino que íbamos a coger y demás.
Cuando ya estábamos todos empezamos a andar.
Era un recorrido fácil y no muy pesado, ya que hacía bastante calor.
Llegamos a un mirador muy bonito que había y decidimos parar un rato para descansar y ver las vistas.
Se veía la isla de Formentera, era precioso.
Yo me senté y me puse a hacer fotos. Bebí un poco de agua y seguimos el trayecto. Ya quedaba poco para llegar.
Mientras que seguíamos andando Irene se acercó y me preguntó que por qué no le había contestado al mensaje. Yo le dije que la entendía pero que no tenía nada que decirle.
Se quedó callada mientras continuamos andando.
Finalmente llegamos y nos pusimos en unas mesitas que había de madera para comer.
Estábamos agotados, así que comimos tranquilamente y nos quedamos allí descansando.
Laura y yo fuimos al baño que había. Irene nos dijo que la esperásemos que venía también.
Estaban casi todos ocupados así que Laura entró en uno e Irene y yo esperamos.
Ella me miraba todo el rato pero no me dirigía la palabra.
Cuando habíamos ido todas al baño volvimos a las mesas. Estuvimos jugando a las cartas un rato.
Empezaba anochecer, así que decidimos bajar antes de que estuviese oscuro.
Llegamos a los coches y Laura propuso ir a la playa al día siguiente pero estaban muy cansados y dijeron de ir a tomar algo por la noche mejor, así descansaban.
Nosotras dijimos que era buena idea, pero que igualmente iríamos por si alguien se quería apuntar, que nos dijese cosas.
Cogimos el coche y dejé a Laura en su casa.
Mi hermano y su novio vinieron a casa. Y cenamos los tres juntos. Pusimos una película pero me dormí en el sofá. Estaba agotada.
A la mañana siguiente me desperté y preparé las cosas para ir a la playa. Mi hermano ya había preparado la comida.
Llamé a Laura y quedamos en que nos veíamos allí.
Al llegar aparcamos y fuimos hacía la calita. Laura ya estaba allí.
Miqui llamó y dijo que también vendría. Así que esperamos a que llegasen.
Vimos a Miqui llegar e iba con Irene. Laura y yo nos miramos y nos quedamos asombradas.
Nos saludamos todos y fuimos a coger sitio en la arena.
Colocamos las cosas y nos pusimos a tomar el sol.
La verdad estuvo bastante bien, había un ambiente más relajado e Irene hablaba más conmigo.
Nos bañamos un rato y comimos.
Tampoco nos íbamos a quedar hasta muy tarde ya que habíamos quedado con los demás para tomar algo después.
Teníamos que aprovechar los días de vacaciones al máximo.
Después de comer estuvimos un rato más y empezamos a recoger.
Mi hermano y su novio se iban en el coche con Miqui ya que el novio de mi hermano vivía al lado de él y tenían las cosas en su piso.
Irene me preguntó si quería que me acompañase en el coche así no iba sola. Yo me quedé unos segundos callada, alucinando. Y le dije que sí.

Fuimos hacía el coche y cogí el camino hacía la casa donde se alojaba con los demás.
Me miró y me dijo que no hacía falta que la dejase allí que podía ir a mi casa si no me importaba, ya que luego íbamos con los demás y así no daba tanta vuelta.
Yo le dije que no me importaba que podía venir tranquilamente.
Aparqué, sacamos las cosas del coche y fuimos hacía mi casa.
Le dije que si tenía ropa para ducharse y me dijo que sí. Así que le dejé que se duchase ella primero, mientras que yo ordenaba las cosas de la playa.
Terminó de ducharse y se continuó arreglando en mi habitación. Yo cogí mi ropa y fui a ducharme.
Al salir de la ducha vi que ella estaba en el sofá y le ofrecí algo para beber o comer. Y como aun faltaba un rato para salir, nos bebimos una cerveza.
Salimos a la terraza a fumar un cigarro. Y sin más se acercó y me besó. Se apartó y me dijo que lo sentía.
Yo le acerqué a mí y la empecé a besar. Ella continuó.
Le desabroché la chaqueta y le metí la mano por debajo del jersey, le acariciaba despacio.
Ella se dejaba, así que continué y le desabroché el cinturón, empecé a meterle la mano por debajo del pantalón, pero me cogió la mano y me dijo que aún no estaba preparada para eso.
Yo lo entendía perfectamente así que paré.
Me beso y me dijo que quería intentar algo conmigo pero que debía ser paciente. Y por supuesto le dije que sí.
Fuimos al coche y nos dirigimos a donde habíamos quedado con los demás.
En el coche me dijo que por favor delante de sus amigos no hiciese nada por ahora, además que el chico que le dijo que yo era una chica le iba detrás. Y yo le dije que estuviese tranquila.
Aparcamos y fuimos allí. Aun faltaban algunos así que esperamos.
Laura me preguntó que qué había pasado y yo le hice un gesto de que no dijese nada y que ya le contaría.
Estábamos todos, fuimos al restaurante y nos sentamos a mirar la carta y demás.
En la mesa, el chico que le iba detrás a Irene, que por cierto se llamaba Toni, le preguntó que cómo que había ido a la playa.
Irene le dijo que le apetecía pasar el día en la playa. Toni se quedó callado.
Empezamos a cenar y estaba todo muy bueno.
Había un poco de tensión entre Toni e Irene. Pero todos pasábamos de meternos en líos.
Al terminar de cenar pedimos el postre y mientras esperábamos a que llegase salí a fuera a fumar con Laura. Irene también quiso venir.
Yo le pregunté que qué rollo se traía con Toni. Y me dijo que él siempre había ido detrás suya pero que ella nunca a querido nada con él.
Y por eso tampoco quería hacer nada delante de él. Que por los demás en verdad no pasaba nada, ya que tenían muy buen rollo y no tenían ningún problema.
Y Laura de la nada dijo que si entonces nos habíamos liado.
Nos echamos a reír las tres. Y le dijimos que sí.
Después de haber fumado entramos, pero antes de yo entrar Irene me cogió del brazo y me besó.
Nos sentamos y tomamos el postre.
Acabamos, dimos una vuelta y nos fuimos a casa.
Al llegar a casa me fui directamente a la cama y me dormí.
Al día siguiente me levanté, desayuné y me fui a hacer la compra al supermercado.
Llegué a casa, hice la comida y comimos mi hermano y yo.
Después de comer me fui a la terraza a descansar, estaba cansada de estos días y quería estar relajada sin hacer nada.
Sobre las 20.00h tocaron a la puerta y fue Andreu a abrir, me levanté y era Irene que preguntaba por mi. La hice pasar.
Le di un beso y le pregunté que qué hacía por aquí. Y me dijo que le apetecía verme un rato.
A mí me encantó verla en casa.

Le dije que me iba a duchar un segundo y que ahora venía, que había estado tomando el sol todo el día.
Se sentó en las sillas de a fuera mientras se tomaba una cerveza con mi hermano.
Bajé y me tomé una cerveza con ellos, mientras que hablábamos.
Irene iba guapísima. Con un jersey de tirantes y otro encima que se dejaba caer por un lado y una falda cortita.
No podía dejar de mirarla.
Propuse pedir algo de cenar para comer en casa, Irene dijo que sí y Andreu me dijo que el se iría a casa de su novio a cenar.
Entró en casa para ducharse y yo a llamar al chino para la cena.
Antes de ir Andreu se acercó a mí y me dijo bajito, que dormiría en casa de su novio y así teníamos la casa sola, y me guiñó un ojo.
Yo me eché a reír y le di las gracias.
Mientras esperábamos que trajesen la cena, pusimos la mesa dentro de la casa y encendimos la televisión.
Yo me tumbé en uno de los sofás que había. Irene se sentó encima mío y me besaba muy despacito. Yo le acariciaba la cara, era muy bonita, me encantaba toda ella.
Andreu bajó y se despidió de nosotras.
A los pocos segundos llamaron a la puerta, ya estaba la cena.
Abrí, pagué y me dieron la comida. La preparé y empezamos a cenar.
Estaba muy a gusto, con una buena cena, y junto con la chica que deseaba estar.
Aunque una parte de mí sabía que en unos días se iría otra vez , pero tenía que aprovechar los días que quedaban.
Terminamos de cenar y saqué una botella de alcohol para tomar un chupito.
Fuimos a la terraza a fumar y sacamos la botella.
Mientras fumábamos le dije que se sentara encima mío.
Se giró hacía mi y nos besamos, continué por su cuello poco a poco, ella me tocaba por debajo del jersey.
Le pregunté que si quería ir a dentro. Y algo nerviosa me dijo que sí.
La cogí y la entré a dentro, la tumbé en el sofá y continué besandole poco a poco por todo.
Se quedó en falda y le acaricié las piernas lentamente.
Ella me quitó el jersey y también me tocaba despacio. Bajé por su ombligo con mi lengua y ella me pidió que siguiera.
Acabamos haciéndolo en el sofá.