dimarts, 24 de desembre del 2013

7

Sabíamos que era una locura, que no estaba moralmente bien y que posiblemente haríamos daño a ciertas personas.
Pero aún así decidimos seguir adelante. Nos podía más el deseo y la satisfacción.
Era la primera vez que nos quedábamos a solas, era por la noche, en un parque.
Se notaba la tensión y la timidez en el ambiente. Pero estaba claro que lo único que deseábamos era que nuestros labios se juntasen por primera vez.
Al cabo de varias horas, de palabras entrecortadas y de risas tontas, llegó el momento, nos armamos de valor y nos besamos. La verdad es que fue increíble, me sentía como nunca. Estuvimos un rato besándonos, mientras que nos acariciábamos, hasta que nos quedamos cogidas de las manos y nos miramos a los ojos. En ese momento nos abrazamos durante unos segundos.
Desgraciadamente era muy tarde, ya que habíamos estado horas y horas allí sin hacer nada.
Y ya nos teníamos que ir a casa. Así que nos despedimos y quedamos en que ya hablaríamos al día siguiente.
De camino a casa pensaba en lo que había sucedido y la verdad estaba muy contenta porque por fin había logrado lo que quería de verdad, aunque por otra parte me sentía mal porque sabía que las cosas no se hacían de esa manera.
Pasaron los días y seguíamos hablando pero no nos veíamos, ella hacía su vida y yo la mía.
Teníamos ganas de volver a vernos, pero no era algo sencillo, ya que teníamos que ir con cuidado.
Al final decidimos quedar por la noche. Ella tenía una cena, así que quedamos después en el parque de la primera vez.
Nos encontramos de nuevo y nos invadió de nuevo la timidez. Ella iba muy guapa, con una falda y unos tacones que le quedaban increíbles.
Sinceramente estuvimos bastante tiempo hasta soltarnos, como la primera vez, aunque no tanto. Pero está vez, ella se levantó y se me lanzó. Yo lógicamente la seguí. Pero en un momento dado me paré a pensar en qué estaba haciendo... y ella me preguntó que si estaba bien mientras me iba acariciando por debajo del jersey. Yo le dije que sí y continué.
Hacía tanto tiempo que deseaba sentir su mano rozando mi piel que no me parecía real. Seguimos con besos y caricias.
Ella llevo su mano a mi cinturón y empezó a acariciarme por debajo del pantalón. Yo empecé a bajar mi mano hasta su culo, que por cierto me volvía loca, continué acariciando sus piernas ya que con la falda era mucho más fácil y así continuamos un rato.
Pero justamente escuchamos ruidos y paramos enseguida. Había un par de chicos y decidimos esperar un poco, pero al ver que no se iban decidimos dejarlo ahí e irnos a casa, que por cierto, era bastante tarde.
Seguíamos en contacto como siempre y nuestros sentimientos de cada vez iban a más, pero yo me encontraba en una situación realmente difícil. Lógicamente ella a veces se cansaba de eso, y en más de una ocasión pensamos en olvidar todo y continuar con nuestras vidas. Pero la verdad es que en el fondo ninguna de las dos estaba dispuesta.
Nuestro tercer encuentro fue dado a que habíamos quedado para cenar y tomar algo con nuestros amigos, ya que los teníamos en común.
Sinceramente había momentos en los que me sentía bastante incomoda. Sé que no tenía de que preocuparme porque nadie sabia nada de lo que había pasado entre nosotras, pero era un poco extraño. Y me sentía fatal.
La cena fue muy bien, fuimos a tomar algo todos. Estuvimos hablando y riendo como siempre. Ya era bastante tarde así que ella ya se iba a ir y yo aproveche y dije que también me iría, así no íbamos solas por la calle.
A medio camino le propuse que pasara la noche conmigo, en mi casa. No se lo pensó ni dos veces y aceptó.
Llegamos a mi casa, nos pusimos cómodas y nos metimos en mi cama. Y pasó lo que las dos habíamos estado deseando desde hacía mucho tiempo.
A la mañana siguiente me desperté antes que ella y como no me podía dormir de nuevo me fui al salón y me puse la televisión.
Al rato se asomó por la puerta y me preguntó que qué hacía tan temprano.
Le dije que no podía dormir más, que se viniese al sofá conmigo.
Desayunamos, estuvo un rato allí y al poco se marchó a su casa.
La verdad yo no me arrepentía de lo que había hecho, era lo que realmente quería y así lo sentía. Pero me sabía mal porque no quería lastimar a nadie.
Fueron pasando los días y yo solo deseaba verla, besarle, acariciarle, despertarme junto a ella...
no sabía como frenar todo aquello, porque de cada vez se hacía más y más grande.
Una tarde que yo tenía la casa libre la invité a venir. Y sin duda aceptó.
Estuvimos en el comedor, pusimos la televisión y estuvimos hablando un rato, hasta que empezamos a besarnos y a poco a poco quitarnos la ropa mientras nos acariciábamos. Tenía su mano ya por dentro de mi pantalón y de repente se escuchó la puerta de la casa. Corriendo nos pusimos 'decentes' y el novio de mi madre se asomó al comedor. Fue uno de los momentos más incómodos que había pasado en mi vida.
Ella me dijo que se marcharía ya de casa, así que recogimos las cosas y le acompañé.
Al paso de los días nuestros amigos empezaban a sospecharse algo, no se imaginaban ni la mitad de lo que realmente pasaba, pero sí algo.
Seguíamos quedando, incluso a veces para dar un paseo por el centro. Pero la mayoría de veces, lo hacíamos a escondidas, y siempre en mi casa. Ya que era un lugar seguro.
Poco a poco iba pasando el tiempo y yo me empezaba a enamorar de ella. Necesitaba verla más a menudo. Y ella también sentía lo mismo que yo.
Quería estar conmigo y yo quería estar con ella, pero la decisión debía tomarla yo y no tenía suficiente valor como para arriesgarme.
Una noche decidí invitarle al cine y después a cenar. Era bastante arriesgado pero merecía la pena.
Estuve bastante nerviosa durante el día, tuve que poner mil excusas con mis amigos e inventarme algo.
Se acercaba la hora, así que me duché, me arreglé y fui allí donde habíamos quedado.
Ella ya se encontraba en el lugar.
Nos vimos de lejos y al paso que nos íbamos acercando sonreíamos más y más.
Al tenerla de frente no sabía cómo saludarle pero no me dio mucho tiempo a pensar y me plantó un beso en los labios.
Realmente me encantó.
Faltaba muy poco para que empezase la película, así que fuimos a por las entradas y subimos a la sala.
Nos sentamos en los asientos de atrás del todo. La verdad es que estuve toda la película pensado en comérmela a besos después.
Mientras veíamos la película, de vez en cuando rozaba su mano con mi mano, me acariciaba la pierna... y yo me contenía lo más que podía.
Al terminar la película nos fuimos a cenar a un restaurante que estaba prácticamente al lado de mi casa. Estuvimos hablando y riéndonos, como siempre hacíamos.
Después de cenar nos fuimos a casa, y fuimos a mi habitación y nos metimos en la cama.
Era mágico aquello, el sentir sus labios, sus manos rozándome poco a poco...
Me encantaba despertarme y verla a mi lado. Acariciaba su preciosa espalda mientras ella me miraba.
Desayunamos y le acompañé a la puerta, se iba a su casa.
Me fastidiaba tanto el despedirme de ella, porque sabía que no nos volveríamos a ver en días.
Incluso a veces pasaban semanas.
Aprovechaba todo los momentos para poder verla, ya fuese acompañada o sola.
Seguimos viéndonos durante mucho tiempo más. Pasando los días y sobretodo las noches juntas y ocultando lo nuestro.
Pero con el tiempo hubieron algunos problemas con otras personas y nos fuimos distanciando por el bien de las dos.
Y aunque aquella historia terminase, nuestra relación nunca se rompió del todo.



Era increíble, era quien me hacia sentir viva en ese momento.
Cada vez que quedábamos era un pretexto para terminar durmiendo juntas.
Era una locura total... y me encantaba. Era lo que necesitaba.
Pero no sé ni cómo ni por qué, aquello se fue terminando. Quizás por mi culpa, por no actuar de la manera que ella quería, eso se acabó... Y sé que si hubiese escogido a ella y hubiese roto con mi otra vida, pareja, amistades, etc. Hubiese durado muchísimo aquella increíble historia.
Y no es que me arrepienta de la decisión que tomé pero muchas veces me da por pensar en aquello...
Hay cosas que Jamás se olvidan.


6

Era a principios de verano. Un verano bastante caluroso por cierto, y eso que estábamos emplazándolo.
Me gustaba el verano, ya que normalmente hacia buen tiempo, pero me gustaba más aun porque solo trabajaba por las mañanas y podía aprovechar toda la tarde.
Trabajaba en mi propio estudio de tatuajes. La verdad es que tenía bastante gente. El estudio estaba cerca de casa, así que lo tenía muy bien.
En casa vivíamos mi pareja Raquel, que trabajaba en una tienda de ropa y accesorios de la India. Mi gata Chula y mi gato Max, y yo.
Llevamos 3 años juntas, pero hace más tiempo que nos conocemos.
Bueno como iba diciendo... era viernes a medio día. Mi novia trabajaba y yo estaba apunto de terminar de tatuar a un chico y me iría a casa a comer.
Al acabar e ir caminando hacia casa me llamo Pau, mi mejor amigo. Y me comentó que hoy venía su hermana de Barcelona y que le apetecía salir un rato por la noche, que si nos apuntábamos Raquel y yo.
Le dije que sí que iríamos.
Llegué a casa, me hice la comida y descansé un rato.
Sobre las 8 menos algo me fui a buscar a Raquel en coche. En el trayecto de vuelta a casa le comenté lo que me había dicho Pau. Y me dijo que sí, que le apetecía salir y desconectar.
Llegamos a casa, nos duchamos y nos preparamos para ir a cenar y salir.
Habíamos quedado en un restaurante del paseo marítimo. Así que fuimos hacía allí. Al llegar habían ya un par de amigos. Cris, la mejor amiga de Raquel, Laia, Isa y Joan.
Estuvimos esperando a los demás. Al fin llegaron todos y Pau nos presentó a su hermana, se llamaba Daniela.
La verdad es que me quedé un poco sorprendida, era un chica guapísima. Tenía el pelo con flequillito hacía un lado y por atrás corto, de un color clarito. Unos ojos preciosos, azul clarito.
Llevaba un jersey de tirantes verde, unos vaqueros ajustaditos y un bolso tipo bandolera de color marrón.. tenía un rollo hippie, y a mi eso me llamaba mucho la atención.
Entramos a cenar al restaurante, estuvimos hablando, comentando la semana, y con ganitas de salir todo juntos.
Al terminar, decidimos ir a un pub que había por aquí al lado. Estaba bastante bien, ponían buena música y el ambiente era muy agradable.
Nos pusimos cerca de una mesita y fuimos a pedir algo para beber. Pasaba el tiempo, nosotros bebíamos, bailábamos y lo pasábamos bien.
Tenía que ir al servicio, mi novia me dijo a ver si quería que me acompañase, le dije que no hacía falta.
Entré en el servicio, pero había cola. Cuando quedaba una chica por pasar, se abrió la puerta del servicio y era Daniela.
Me miró y me sonrió, me dijo que le había costado encontrar los lavabos, mientras se reía.
Le dije de broma que la esperaría, así luego le costaría menos encontrar la mesa donde estábamos. Pero me contestó que estaría bien si lo hiciese.
Cuando terminamos, fuimos hacía la mesa. Mi novia me miró de una manera extraña. Se levantó, me cogió y se puso a bailar conmigo, me dijo que había tardado mucho y acto seguido empezó a besarme sin parar.
Yo no sabía que estaba pasando...lo único que sabía es que Daniela no nos había quitado el ojo de encima.
Fue pasando la noche y se hacía tarde, así que decidimos irnos. Quedé con Pau en que nos llamaríamos para quedar.
Al llegar al coche, Raquel se puso a conducir, ya que yo había bebido bastante más.
Llegamos a casa, me puse cómoda, me aseé y me acosté.
Raquel se me puso encima y me empezó a besar, me dijo que tenía ganas de hacerlo... mientas me acariciaba.

Yo aún iba un poco contentilla. Mientras lo hacíamos se me venía Daniela a la cabeza y no podía evitarlo.
A la mañana siguiente, al despertar tenía resaca, así que no hice gran cosa.
Raquel y yo comimos y luego me puse en el sofá a descansar un rato. Por la tarde, mi novia se fue a dar un paseo con Cris.
Sonó mi móvil y era Pau, lo cogí. Me preguntó si mañana me apetecía ir a la playa con él y Daniela.
Y sin pensarlo dos veces, acepté.
A la noche vino Raquel, e hice la cena, mientras cenábamos le dije lo de la playa de mañana. Raquel se quedo un poco seria, y me dijo que no le apetecía mucho...pero que iría.
Yo no dije nada al respecto.
Recogimos la cocina y fuimos al sofá a ver la tele un rato.
Raquel estaba algo rara , bastante seria. Así que nos fuimos pronto a dormir.
A la mañana siguiente. Sobre las 11 sonó mi móvil, era Pau. Me dijo que ya estaba bien de dormir, entre risas.
Me levanté, hice el desayuno y preparé las cosas de la playa.
Raquel seguía seria, pero me hablaba.
Cuando estábamos listas fuimos hacía el coche. Habíamos quedado que pasaríamos a recogerlos en casa de Pau. Cris, también venía.
Ya íbamos rumbo a la playa. Decidimos ir a Estrenc. Estaba un poco lejos, pero merecía la pena.
Llegamos a la playa y colocamos las toallas y las bolsas.
Raquel y Cris enseguida se fueron al agua.
A mi me costaba bastante meterme, siempre la encontraba fría.
Pau me dijo que a ver si nos metíamos poco a poco. Le dije que sí, que mejor.
Entonces Daniela se empezó a quitar la ropa y yo no pude evitar quedarme mirándola.
Tenía un cuerpazo, y algún que otro tatuaje, y a mi eso me encantaba.
Pau me miró y dijo, que se me caía la baba, mientras me sonreía.
Daniela y yo nos empezamos a reír. Y me dijo que ahora me tocaba a mi quitarme la ropa y ella mirar...
Fuimos a bañarnos con Raquel y Cris.
El agua estaba cristalina, era preciosa la playa, tenía unas vistas increíbles y siempre había muy buen ambiente.
Estuvimos nadando, jugando a la pelota, disfrutando del buen día que hacía.
Salí a fumarme un cigarro con Pau, mientras las demás estaban en el agua.
Pau me preguntó que si a Raquel le pasaba algo, que estaba un poco rara. Y yo le conté que estaba así desde anoche, cuando le dije lo de la playa, y que no tenía ni idea de que le pasaba.
Al acabar el cigarro, abrimos una cerveza y nos quedamos un rato hablando y tomando el sol.
Vi que Daniela salía del agua y se acercaba. Me quedé mirándola fijamente como salía del agua y caminaba hacía donde estábamos, me llamaba muchísimo la atención.
Se tumbo en la toalla y se puso a tomar el sol, mientras se fumaba un cigarro. Estuvimos hablando un rato los tres.
Pasado un rato me fui al agua otra vez a ver cómo estaba Raquel. Entré en el agua y le pregunté que qué le pasaba, que estaba muy rara.. Ella me contestó que no le pasaba nada. Así que no le insistí más y me salí del agua.
Ya era hora de comer, así que llamamos a Cris y Raquel, a ver si les apetecía comer ya.
Al salir del agua Raquel vino directamente y me besó, y me dijo que lo sentía. Yo le dije que no pasaba nada y le di un beso.
Empezamos a comer, habíamos traído: pasta, tortilla de patata, carne...
Después de comer nos tumbamos todos y estuvimos descansando un rato.
Raquel se puso a mi lado y todo el rato me tenía cogida y no es que me molestase que me hiciese eso, pero estaba muy agobiante.
Así que cogí una cerveza y me fui a dar una vuelta. Raquel me quería acompañar, pero le dije que enseguida volvería y que quería ir sola.
Me fui caminando por la orilla, necesitaba estar tranquila un rato. Raquel estaba muy agobiante y ella no era así.
Y yo encima tenía parte de mi cabeza ocupada en Daniela.
Regresé a las toallas. Y estaban Cris y Daniela descansando, mientras que Raquel y Pau nadaban.
Yo me senté en la toalla. Daniela se despertó. Me preguntó que tal me había ido el paseo, y le dije que de maravilla.
Se quedó mirándome y me dijo que le encantaban los tatuajes que tenía. Yo le dije que pensaba exactamente lo mismo de los suyos, mientras le sonreía.
Le dije que yo era tatuadora y que tenía mi propio estudio. Ella se sorprendió y me dijo que a ella le apasionaban los tatuajes. Mientras se reía me dijo que a ver cuando me hacía uno... y le dije que cuando ella quisiera.
Pasado un rato nos fuimos al agua Cris, Daniela y yo, con ellos.
Ya se estaba haciendo tarde, así que salimos a las toallas, nos secamos un poco y recogimos las cosas.
Fuimos hacía el coche y dejamos a los demás en casa y quedamos en que nos diríamos cosas para vernos.
Al llegar a casa me puse a hacer la cena mientras Raquel ordenaba lo de la playa, etc.
Nos pegamos una duchita rápida y nos pusimos a cenar en el comedor.
Estaba agotada del la playa y del fin de semana en general. Y encima al día siguiente tenía que ir a trabajar.
Al terminar de cenar, recogí los platos y fui un rato al sofá con Raquel a ver la tele.
Ya se estaba haciendo tarde, así que le dije a Raquel si se venía a la cama ya. Me dijo que sí.
Estuvimos hablando un rato y demás y nos dormimos.
Por la mañana sonó el despertador, preparé el desayuno, mientras Raquel se duchaba.
Desayunamos juntas y se fue a trabajar. Yo me duché y también me fui al estudio.
La verdad es que la mañana estaba siendo algo aburrida... y tenía ganas de llegar a casa.
Escuché la puerta de la tienda, así que miré y no me lo podía creer, eran Pau y Daniela.
Me quedé algo sorprendida. Les pregunté que hacían por aquí y me dijeron que me venían a visitar y que Daniela quería que yo le tatuara.
Yo estaba encantada, deseaba hacerlo pero tampoco estaba convencida si me convenía hacerlo.
Pero le dije que sí que le tatuaría. Estuvimos mirando un par de diseños, buscando por Internet... aun no lo teníamos claro y se iba haciendo la hora de ir a casa. Así que quedamos en que mañana se pasaría por la tienda para acabar el diseño.
Me fui a casa y me preparé la comida. Estuve toda la tarde pensando en lo que había pasado esta mañana.. y para no darle muchas vueltas me fui a pasear un rato por el centro. Y sobre las 8 menos algo fui al trabajo de Raquel y nos fuimos juntas a casa.
En el trayecto a casa le conté que esta mañana habían venido al estudio Pau y Daniela, y que ella quería tatuarse.
Raquel me miró y me preguntó que si la iba a tatuar yo.. y le dije que sí, que lo haría yo.
Entonces me empezó a decir que no quería que lo hiciese, que se notaba un montón que yo le gustaba a ella y que ella a mi también, etc.
Llegamos a casa y aun seguíamos discutiendo. Yo le decía que no tenía nada que ver, que solo la iba a tatuar y ya está. Que era mi trabajo y nada más y que no se montase películas.
Yo cené en la cocina y ella en el comedor, y después de cenar se fue a la cama sin decirme nada.
Me quedé recogiendo y me fui a ver la tele un rato. Estuve pensando en lo que me había dicho Raquel, y empecé a dudar si Daniela me gustaba. A ver.. estaba claro que me atraía físicamente, pero nada más.
Me quedé dormida en el sofá.
Al día siguiente, cuando ya estaba en el estudio al rato llegó Daniela. Estuvimos buscando un poco más y por fin habíamos acabado. Ya tenía todo para poder hacer el diseño perfecto para ella.
Le dije que me pondría a hacerlo y que cuando lo tuviese listo le avisaría, pero que seguramente sería mañana.
Me dio las gracias y me dijo que estaría impaciente por verlo terminado.
Ya era casi la hora de ir a casa, así que le dije que si me esperaba y nos fumábamos un cigarro por el camino.
Me dijo que claro que me esperaba.
Cerré la tienda y fuimos caminando hacía casa. Pau vivía por al lado de mi casa, así que hacíamos el mismo camino.
Llegamos a mi portal y la verdad es que no sabía en que estaba pensando pero le ofrecí subir a casa.
Ella me miró algo extrañada, pero me dijo que sí.
Le dije que a ver si quería comer en mi casa, que haría algo rápido.
Se quedó a comer, estuvimos hablando muy agusto y nos lo pasamos bien.
Al terminar de comer salimos al balcón a fumarnos un cigarro.. y no sé como pasó pero terminamos besándonos.
Ella se apartó y me pidió perdón.. yo le dije que no pasaba nada, que no había sido su culpa.
Me dijo que sería mejor que se fuese a casa. Se despidió y me dijo que mañana vendría a hacerse el tatuaje.
Yo estaba flipando, sinceramente no sabía que me había pasado, yo no tenía ninguna intención de ser infiel a mi pareja ni mucho menos... pero cuando estaba con Daniela no tenía nada más en la cabeza.
Pasé la tarde haciendo el diseño para Daniela hasta que vino Raquel de trabajar.
Al llegar a casa me saludó y parecía que no estaba tan enfadada. Me dio un beso y me preguntó como me había ido el día.
Le dije que bien, que había comido en casa y que me había tirado toda la tarde haciendo el diseño.
Mientras ella se ponía cómoda, yo hice la cena.
Estuvimos cenando en el comedor tranquilamente, recogí y volví con ella a ver la tele un rato.
Mientras estábamos ahí me empezó a besar.. y me dijo que sentía mucho lo que me había dicho, y que ella confiaba en mi.
Yo me sentía como una mierda, porque encima que me estaba pidiendo perdón, Raquel tenía razón...
Así que me deje llevar y la continué besando y acabamos haciéndolo.
La mañana siguiente, como cada mañana, preparé el desayuno, Raquel se duchaba, desayunamos juntas, se fue a trabajar, yo me duché y también fui a trabajar.
Al rato entró Daniela, y me dijo que antes de todo quería disculparse por ayer, que en principio no tendría ni que a ver subido y que no quería fastidiar mi relación ni nada.
Yo le dije que no se preocupase, que no me tenía que pedir disculpas, que yo también la besé porque quería. Y que se olvidase, que no pasaba nada por mi parte. Y que estaba todo bien.
Así que empezamos a ponernos con el tatuaje.
Le enseñé el diseño que había hecho. Le encantó, me dijo que era perfecto y que quería tatuarselo ya!
Así que preparé todo el material y le dije que se pusiera cómoda que íbamos a empezar.
Y que si no le sabía mal que si se podía quitar el jersey, ya que quería el tatuaje en el costado.
Se quitó el jersey y se tumbó.
La verdad es que hacía mucho tiempo que no me ponía nerviosa al tatuar a alguien.
Fue pasando el tiempo y ya se estaba haciendo la hora de recoger. Aun le quedaba bastante para terminarlo, así que quedamos en que mañana seguiríamos. Se despidió y se fue.
Yo me quedé recogiendo las cosas y cerré la tienda.
De camino a casa llamé a Pau, quería contarle lo que me estaba pasando, ya que era mi mejor amigo y siempre nos contábamos todo.
Quedamos en que después de comer vendría a casa.
Llegué a casa, me hice algo de comer, comí y recogí las cosas.
Al poco rato llegó Pau.
Nos pusimos en la terraza con un par de cervecitas, y me preguntó que qué pasaba.

Le dije que realmente no lo sabía, que desde que vi a su hermana no había dejado de pensar en ella, que me atraía mucho y no podía evitarlo. Le conté lo que había pasado en mi casa y todo.
Pau se quedo pensando.. me dijo que él ya sabía que a mi me atraía, que se notaba en como la miraba el día de la playa y eso.. y que me entendía. Pero que tenía que aclararme porque yo tenía pareja, y si no me aclaraba le haría daño a Daniela y a Raquel, y sobretodo a mi.
Que el me apoyaba en la decisión que tomase pero que tuviese cuidado..
Yo le dije que no tenía pensado en dejar a mi pareja ni nada, pero no sabía como evitar sentirme así cuando estaba con Daniela.
Ya se hacía la hora de que Raquel volviese a casa, así que Pau se fue y quedamos en que iríamos hablando.
Yo le dí las gracias por todo.
Llegó Raquel, cenamos como siempre, estuvimos en el sofá hasta tarde.. y luego fuimos a dormir.
La verdad es que con Raquel estaba bien, no solíamos tener discusiones, nos llevábamos bien, la quería...
Por la mañana nos levantamos e hicimos lo mismo de siempre.
Llegué al estudio dispuesta a terminar el tatuaje de Daniela. Abrí la tienda, preparé el material y estuve esperando a que llegase para empezar.
Al fin llegó ella, le pregunté qué si el tatuaje le había molestado o algo. Me dijo que a veces le estiraba un poco, pero que lo podía aguantar.
Le dije que si quería que continuase con el tatuaje o si quería descansar un día al menos. Me respondió que no, que quería seguir mejor.
Así que continué tatuandola. La verdad es que lo aguantaba bastante bien, porque en ese sitio suele ser el más doloroso. Iba con cuidado.
Estuvimos dos horas, más o menos y al fin lo acabé. Ella se levanto despacio de la camilla, ya que se podía marear. Se lo miró en el espejo y me dijo que era una pasada, que le encantaba. Me dio las gracias.
Yo estaba muy contenta de que le gustase, la verdad es que había quedado bastante bonito.
Le expliqué como debía curarselo, hacer correctamente la higiene para que no tuviese ningún problema y algunas cositas. Aunque ella más o menos ya lo sabía, ya que no era su primer tatuaje.
Me ayudó a recoger la tienda, cerré y fuimos juntas caminando hacia casa.
Me encendí un cigarro y le ofrecí a ella. En el trayecto a casa estuvimos hablando muy tranquilamente. Llegamos a mi portal y me fue a dar dos besos para despedirse, yo me aparté y le pregunté que si quería comer conmigo en casa.. Daniela no estaba muy convencida de eso, y yo le dije que no pasaría nada, que se lo decía de buen rollo.
Así que subimos a casa. Ella se puso cómoda en el sofá, mientras yo preparaba algo para comer.
Yo no la había invitado para que sucediese algo, si,no porque me gustaba estar con ella y su compañía.
Empezamos a comer. A esas horas la verdad es que había hambre.
Al terminar de comer, recogí y fregué. Preparé café y fuimos a la terraza a tomarlo.
Mi móvil empezó a sonar, era Pau. Lo cogí, me preguntó que si sabía algo de Daniela, que había estado llamando a casa y a su móvil y no se lo cogía. Le dije que estaba en casa conmigo, que ahora mismo habíamos terminado de comer. Él se quedó unos segundos callado, y me pregunto si había pasado algo más, entonces yo le dije que no. Y le pasé a Daniela.
Nos acabamos el café y estuvimos hablando. Yo le pregunté que ahora que ya había terminado los estudios, que qué haría. Ella me dijo que aun no lo tenía claro, pero que en Barcelona le había ofrecido un trabajo muy bueno, de lo que había estudiado y que encima le pagaban bastante bien, y que quizás se iría allí a vivir.
Yo me quedé echa polvo por dentro... no podía creerme que se volvería a ir. Pero aún así le dije que me alegraba mucho y que ojala le fuese bien, ya que era una gran oportunidad.
Ella me dijo que sí, pero que ya lo vería, que por ahora quería disfrutar del verano.
Al cabo de un rato me dijo que ya era hora de que se fuera a casa. Así que le acompañe a la puerta.
Me pregunto que si mañana por la noche me apetecía cenar con ella...
Le dije que ganas no me faltaban, pero que no sabía muy bien que decirle a Raquel. Quedamos en que le enviaría un mensaje después de comer.
Me dio dos besos y se fue.
Me hubiese encantado que me hubiese besado otra vez.
Estuve comiéndome la cabeza, sin saber que decirle a Raquel para poder ir a cenar con ella. Porque estaba claro que si le decía la verdad no lo consentiría.
Así que llamé a Pau y se lo conté. Y le dije que si por favor podía decir que iba con él.
Pau como buen amigo me dijo que sí, pero que no complicara las cosas y que hablase claro cuanto antes, antes de que se liara todo.
Yo le dije que sí, que tenía razón pero tenía que aclararme yo primero y encontrar el momento adecuado para cada cosa.
Ya eran las ocho, así que cogí el coche y me fui a por Raquel al trabajo.
Me preguntó cómo me había ido el día y que si ya había terminado el tatuaje. Y le dije que había ido bien, que ya estaba acabado y que había quedado muy bien.
Ella me dijo que el día había estado tranquilo, que hizo algunas ventas.
Aparqué el coche y subimos a casa, mientras ella se ponía cómoda y demás, yo preparaba la cena.
Cenamos en el comedor mientras veíamos la tele. Como de costumbre.
Cuando terminamos le comenté a Raquel que había estado hablando con Pau y que habíamos quedado que mañana iríamos a cenar por ahí, ya que era viernes.
Me preguntó que si estaríamos nosotros solos o si también iba Daniela, yo le dije que eramos nosotros solos. Y me dijo que vale, que no llegase muy tarde.
Me sentía fatal, estaba mintiendo a Raquel, para irme con Daniela. Por una parte me sentía mal y no podía creer que le estuviese haciendo esto, pero por otra parte, tenía demasiadas ganas de estar con Daniela, y no podía evitarlo. Además según como vaya la cena, me podré aclarar y así actuar de forma correcta.
Pasado un rato nos fuimos a la cama, que ya era tarde.
Por la mañana, nos levantamos y la rutina de siempre. Me fui al estudio, abrí y organicé las cosas.
La verdad que era un poco triste estar ahí y no esperar a la llegada de Daniela. Menos mal que era viernes.
A medida que iba pasando la mañana, entraba bastante gente a comprar y dos personas pidieron cita para tatuarse. Así que no me podía quejar.
Llegó la hora de cerrar la tienda. Recogí, cerré y me fui para casa.
Estaba bastante cansada de la semana, tenia ganas de llegar a casa y comer.
Cuando llegué me hice la comida, me puse en el comedor a comer mientras veía la tele tranquilamente.
Al terminar de comer, recogí y me tumbé en el sofá a descansar. Pero antes le envié un mensaje a Daniela, le dije que sí iría con ella a cenar, que me dijese hora y sitio.
Al poco me contesto y me puso que a las 21:00h nos veíamos en Marítimo.
Estuve descansando un rato y después me puse a diseñar unos tatuajes que me habían pedido.
Y sobre las 20:00h empecé a recoger, me fui a la ducha, me arregle y me vestí.
Cuando salí de la ducha, al poco rato llegó Raquel. Me dijo que me había puesto muy guapa, que si luego pensaba salir. Le dije que no lo sabía seguro, que quizás luego fuésemos a tomar algo.
Ya era la hora de salir de casa, así que me despedí de Raquel y me fui.
Cogí el coche y fui hacía Marítimo. Aparqué justo al lado y bajé del coche a esperarla.
Al poco rato llegó ella. Iba preciosa, con unos pantalones negros ajustados, una camiseta de tirantes verde, y una chaqueta negra.
Se acercó a mi y nos quedamos un segundo paradas sin saber como saludarnos. Al final le di un beso en la mejilla.
Dimos un paseo por ahí mientras que elegíamos un restaurante para cenar.
Estuvimos hablando muy agusto. Elegimos un sitio para cenar que estaba en frente del puerto, era bastante bonito, la verdad.

Cenamos tranquilamente, estuvimos contando como había ido el día, nos reímos.. en fin que lo pasamos bien.
Al terminar de cenar, pagué y dimos una vuelta por el marítimo.
Fuimos a unos bancos que hay en frente del puerto. Casi nunca hay nadie y se esta muy tranquilo.
Nos sentamos a observar las vistas y a descansar un rato.
Yo le daba vueltas a la cabeza, necesitaba hablar con ella y decirle lo que sentía y pensaba de todo esto, y también necesitaba saber lo que ella quería.
Así que la miré y le dije que tenía que hablar con ella. Daniela me miró algo 'asustada' y me dijo que me escuchaba.
Le dije que desde el primer día que la vi me sentí atraída por ella, pero que poco a poco me fue gustando más y que ahora no dejaba de pensar en ella. Que cuando me dijo lo de Barcelona me quedé destrozada... y que me gustaría saber que pensaba ella de todo esto.
Se quedó callada unos segundos. Se encendió un cigarro y me dijo que no sabía que pensar de todo esto, ya que era una situación algo difícil, pero que ella desde el primer momento que me vio también se sintió atraída por mi. Y que en estos momentos solo pensaba en mi.
Entonces yo le dije que si entre ella y yo podía pasar algo más.. y Daniela me dijo que por ella estaba claro que si, pero que estaba Raquel.
Le contesté que si decidiésemos tener algo estaba claro que dejaría a Raquel.
Yo quería a Raquel mucho, le tenía mucho cariño y habíamos compartido muchas cosas, pero estas cosas no se pueden controlar. Y antes de lastimar a más gente debía de hacer lo correcto.
Entonces me dijo que le encantaría empezar algo conmigo mientras me acariciaba.
Yo le sonreí... pero le pregunté que como lo íbamos a hacer cuando ella se marchase a Barcelona otra vez..
Daniela me cogió y me dijo que si estaba conmigo no se iría a Barcelona, que aquí también tenía trabajo y no quería estar lejos de mi.
Yo en ese momento me derretí.. le cogí y le empecé a besar!
Estuvimos ahí un rato y me preguntó a ver si me apetecía ir a tomar algo. Yo acepté encantada.
Así que nos metimos en un pub bastante interesante que había por ahí.
Estuvimos bailando y bebiendo hasta bastante tarde.
Cuando miré la hora pensé que Raquel que mataría. Así que le dije a Daniela que debía irme para casa ya. Salimos del pub y fuimos hacía el coche, ella había aparcado por al lado del mío.
Me preguntó si quería que me acompañase a casa por si no estaba en condiciones para conducir. Pero le dije que no hacía falta que podía ir sola.
Nos despedimos y quedamos en que nos diríamos cosas.
Llegué a casa y Raquel ya dormía. Miré el reloj y eran las 4:37h. Me metí en la cama y dormí hasta las 13.30h del medio día.
Cuando me desperté Raquel no estaba. Así que la llamé. Me dijo que se había ido a dar una vuelta con Cris y que comerían juntas, que llegaría por la tarde.
Noté que estaba algo sería conmigo, estaba convencida de que sería por lo de ayer.
Recogí un poco la habitación y me prepare algo para comer. Comí en el comedor mientras veía la televisión.
Al terminar me tumbé en el sofá. Estaba agotada. No estaba muy segura, pero tenía ganas de llamar a Daniela y verla un rato. Así que después de meditarlo un rato la llamé.
Le dije que Raquel no estaba en casa, que si le apetecía que nos viésemos un rato.
Me dijo que tenía ganas de verme, pero que en mi casa era un poco peligroso por si llegaba Raquel sin avisar.
Entonces ella me propuso ir a casa de Pau, me dijo que él se iba a la playa.
Recogí un poco la cocina y me duché, me vestí y cuando ya estaba lista me fui para casa de Pau.
Toqué al timbre y me abrió, subí por las escaleras y la puerta de la casa ya estaba abierta.
Entré y estaba Daniela por ahí. Se me acercó y me besó. Me dijo que Pau se había ido hacía poco.
Fuimos al sofá y pusimos la televisión, ella también estaba cansada de ayer.
Me ofreció una cerveza y acepté.
Me tumbé del todo en el sofá, y al poco ella vino y me preguntó que si se podía tumbar conmigo.
Y estuvimos las dos juntas mientras descansábamos un poco.
Pero no podía evitar el desear acariciarle, tocarle... así que empecé a acariciarle por la espalda, ella me empezó a besar y se puso encima mío. Le quité el jersey y le besé por el cuerpo. Me quitó el jersey y continuamos. Cuando estaba desabrochandole el cinturón llamaron a la puerta.
Fue corriendo a abrir y era Laia. Me quedé sin saber que hacer, nos vestimos corriendo y me fui al balcón a fumar un cigarro, mientras que Daniela iba a abrir a Laia.
Laia entró en casa y al verme vino a saludarme y a ver que tal estaba. Ella había venido a ver a Pau.
Daniela le sacó una cerveza y estuvimos en el balcón hablando las tres muy agusto.
Pero yo le daba vueltas a la cabeza, no sabía si decirle que no dijera nada de que yo había estado en casa con Daniela hoy. Por si nos reuníamos todos, Raquel se enteraría. Pero si le decía que no dijese nada tendría que contarle el por qué, y tampoco estaba segura de querer contarlo aún.
Se estaba haciendo tarde y yo debía volver a casa. Así que me despedí , Laia también se vino conmigo.
Le acompañé al coche y quedamos en que ya nos veríamos. Pero antes de despedirnos me dijo que estuviese tranquila, que no diría nada.
Yo me quedé bastante cortada.. le dí las gracias, y nos empezamos a reír.
Caminé hacía casa. Llegué y al abrir vi que aún no había nadie. Así que me puse a ver la televisión y esperar a que llegase Raquel.
Ya eran las 21:25 así que me puse a hacer la cena. Al poco llegó Raquel.
Entró en la cocina y me saludo con un beso. Me dijo que se iba a poner cómoda y venía.
Yo estaba un poco desconcertada, parecía de buen humor.
Vino y me preguntó que tal me había ido el día, así que le conté que había estado en casa descansando y que no había hecho gran cosa, que estaba cansada por ayer noche.
Me dijo que llegué bastante tarde, que si me lo había pasado bien. Dije que sí. Que fuimos a cenar y al final salimos un rato y que lo pasamos muy bien.
Ella me dijo que se fue con Cris de compras y que después estuvieron tomando algo y hablando.
Y que había estado un poco enfadada conmigo porque ayer salí y llegué tarde. Pero que luego lo estuvo pensando y que apenas salíamos Pau y yo solos y que lo entendía.
Yo en ese momento me sentí como una mierda, era horrible. Raquel estaba confiando en mi y encima creía que la que lo estaba exagerando un poco era ella. Pero en realidad tenía toda la razón.
Tenía que parar todo esto, antes de que fuese a más.
Terminé de hacer la cena y fuimos al comedor a cenar y a ver una película.
Estuvimos bastante bien, cenamos y vimos la película juntas. Al acabar recogí un poco los platos y los llevé a la cocina. Mientras Raquel seguía en el sofá.
Entonces yo me tumbé otra vez, Raquel se tumbó encima mía y me dijo que me había echado de menos... mientras me besaba y demás.
Yo me quedé callada, pero no la paré, así que continuamos...
A la mañana siguiente nos despertamos algo tarde.
Sonó el teléfono y era Pau, me dijo a ver si nos apetecía ir por ahí a comer con todos y después dar una vuelta por alguna calita.
Se lo comenté a Raquel y le pareció bien. Así que quedamos a la 13.30h.
Me levanté, prepare algo de desayunar y me fui a duchar y a vestirme. Mientras Raquel preparaba las cosas para irnos.
Cogimos el coche y fuimos a casa de Cris a recogerla, allí también estaba Isa.
Fuimos hacía casa de Pau, que habían quedado allí con Laia y Joan.
Ya estábamos todos listos, así que nos fuimos a comer a las afueras de Santanyí.
Nos conocíamos la zona bastante bien, ya que yo tenía un chalet por ahí e íbamos a menudo a pasar los fines de semanas y a desconectar.
Llegamos al sitio y aparcamos por ahí cerca.
Yo estaba algo nerviosa, era un situación bastante incomoda el echo de estar con Raquel y Daniela.
Y encima Laia también lo sabía.
Pero bueno intenté disfrutar al máximo y pasar un poco de todo.
Por lo tanto comimos todos muy agusto, nos reímos y lo pasamos bastante bien, como siempre que salimos todos.
Al terminar de comer decidimos dar un paseo por una calita que hay por al lado, que nunca hay nadie y se está muy tranquilo.
Estábamos hablando y disfrutando de las vistas y Raquel me abrazó y me empezó a besar, cuando se separó de mí, miré a Daniela y ella me quitó la mirada.
Yo sabía que la estaba jodiendo y que estaba lastimando a más personas. Pero es que no me resultaba nada fácil hacer lo que tenía que hacer.
Cris y Raquel se fueron un momento al coche a coger dinero y a comprar cerveza.
Yo me acerqué a Raquel y le agarré por el brazo, ella se giró y lo quitó de mala manera.
Le dije que qué podía hacer, que no se enfadara conmigo. Ella me dijo que no sabía que podía hacer yo, lo que si sabía es que no quería estar viendo como me enrollaba con Raquel y estar pensando que me seguía acostando con ella.
Realmente no tenía nada que decirle, porque tenía toda la razón. Pero yo también necesitaba mi tiempo para hacer las cosas bien y en su momento adecuado y no a lo loco. Y se lo dije.
Ella se quedó callada y se alejó de mi lado.
Vinieron Raquel y Cris. Estuvimos allí hasta que anocheció y nos fuimos para casa.
Llegamos a casa, preparamos la cena y nos fuimos a la cama pronto, estábamos cansadas del día y al día siguiente trabajábamos.
Pasaron un par de días y yo no tenía noticias de Daniela, no sabía como tomármelo. Quería llamarla pero no sabía si sería una buena idea...
Era jueves y seguía sin saber nada, así que acabé de trabajar fui a casa a comer algo y me fui a casa de Pau.
Toqué y tardaron en contestar. Era Daniela, le dije que me abriese o que bajara. Al principio ella no quería pero estuve insistiendo y me abrió.
Subí y estaba en la puerta esperando. Al verla de nuevo me dio un vuelco el corazón.
Estaba increíble, llevaba un jersey blanco de tirantes largo y sin pantalones.
Me dijo que pasará rápido y se terminaba de vestir.
Salí a la terraza mientras la esperaba y me encendí un cigarro.
Daniela salió y trajo dos cervezas. Me dijo que a qué había venido.
Le dije que hacía días que no sabía nada de ella, que estaba preocupada y que no le había dado ninguna explicación.
Ella me dijo que el domingo ya me lo explicó, que pasaba de estar viendo según que y que no quería comerse la cabeza.
Le dije que lo te entendía perfectamente pero que le diese unos días más, que yo quería estar con ella y no quería perderla por nada.
Daniela me dijo que eso estaba muy bien y que ella también quería estar conmigo, pero no quería estar esperando para nada.
Le dije que confiase en mi, y que en poco se lo diría.
Se quedó unos segundos callada, dio un sorbo a la cerveza y me dijo que aceptaba, que me daría un par de días y que confiaba en mi.
Yo dejé la cerveza en la mesa y le abracé. Era asombroso sentirla en mis brazos.
Daniela empezó a besarme y acariciarme.. entramos en el salón y me tumbó en el sofá, terminamos haciéndolo.
Fue increíble, hacía mucho tiempo que lo estaba deseando.
Se hizo algo tarde, así que le dije a Daniela que debía ir a casa, nos despedimos y quedamos que nos hablaríamos.
Me fui andando a casa y al llegar a mi portal estaba Cris abriendo la puerta.
No me la esperaba para nada, me quedé sorprendida.
Ella se giró y me preguntó que de dónde venía. Yo me quedé en blanco y le dije que venía de casa de Pau.
Ella se extrañó un poco y me dijo que se pensaba que trabajaba a esas horas.
Yo no dije nada y subimos a casa.
Cenamos como siempre en el comedor tranquilamente, y vimos un rato la televisión. Pero Raquel se tumbó conmigo en el sofá, me besaba y me tocaba.. y yo en aquel momento lo que me menos quería era eso. Así que le dije que estaba cansada y que me iría a la cama.
Raquel no se lo tomó muy bien y me preguntó que qué me pasaba... Yo le dije que simplemente estaba cansada.
Al fin era viernes. Fui a trabajar como siempre y al terminar me fui a casa a comer. Me preparé algo de comer y me tumbé en el sofá. Había sido una semana bastante dura. Necesitaba estar tranquila y no pensar.
Después de tumbarme un rato recogí la cocina y preparé la mochila para irme a una calita que no solía haber nadie.
Cogí el coche y me fui a la calita yo sola.
Se estaba muy bien, apenas había gente, hacía un buen día y el agua estaba estupenda.
Estuve hasta que empezó a anochecer. La verdad es que me fue genial el haber estado allí, a mi aire, sin comerme la cabeza y disfrutando de aquel momento.
Al llegar a casa ya estaba Raquel. Me contó su día de trabajo y yo el mio. Parecía que ya no estaba enfadada.
Después me preguntó que por qué me había ido sola a la cala. Y le dije que necesitaba estar un rato sola. Estuvimos hablando y salió el tema. Así que supuse que sería mi oportunidad de decirle lo que estaba pasando.
Empecé explicándole que ya no sentía lo mismo que antes, que la quería y que le tenía mucho cariño, pero que no me sentía igual que siempre con ella y que lo más sano era que lo dejáramos.
Ella me dijo que ya se había dado cuenta, pero que tampoco estaba segura de si quería dejarlo.
Raquel me dijo que ella me seguía queriendo, que sentía lo mismo de siempre, pero que tampoco estaba agusto así y que prefería dejarlo ya antes de que se alargase más y que fuese peor.
En ese momento me demostró que era una persona bastante madura y comprensiva y la verdad es que no me lo puso nada difícil.
Yo estaba contenta porque ya se lo había dicho y ya no estaba agobiada por pensar que estaba lastimando a Raquel y a Daniela. Había hecho lo correcto.
Aunque por una parte me daba pena terminar con Raquel, pero era lo mejor.
Al día siguiente nos despertamos y Raquel me dijo que se iba a comer con Cris por ahí y que vendría por la tarde, ya que habíamos quedado todos en que saldríamos un rato.
Por lo tanto yo aproveché y llamé a Daniela a ver si quería comer en mi casa.
Comimos juntas en casa, estuvimos bastante bien, me sentía de una manera increíble cuando estaba con Daniela.
Después de comer le conté que ya había hablado con Raquel y lo habíamos dejado.
Se quedó algo sorprendida, me dijo que no esperaba que lo fuese a hacer tan pronto. Me dijo que estaba muy contenta, por fin podía estar conmigo sin tener que ocultarlo.
Estuvimos en mi casa hasta por la tarde y se fue a su casa, que aun tenía que prepararse para esta noche.
Llegó Raquel, nos empezamos a duchar, vestir, etc. Pero antes de salir me cogió y me dijo que tenía algo con Cris.
Yo me quedé alucinada, no me lo hubiese imaginado por nada del mundo. Pero le dije que si estaba bien y le hacía feliz que me alegraba mucho. La verdad es que se llevaban genial y eso es bueno.
Raquel me dijo que ya suponía que yo tenía algo con Daniela, que bastaba ver como nos mirábamos. Y que aunque al principio no la podía tragar, me apoyaba y lo veía bien.
Le dí las gracias y le dije que era importante que nos llevásemos todos bien.
Salimos todos juntos, nos lo pasamos muy bien, y sobretodo hubo muy buen rollo entre todos, que era lo importante, así que al final todo salió bien y fuimos felices durante muuuucho tiempo.

5

Era por la mañana, una de esas mañanas de verano que no sabes como hacer que pase rápido.
Así que me duché, me vestí, preparé la bici y me fui a dar una vuelta por ahí.
A la hora de volver a casa iba tranquilamente, mirando el paisaje y pensando en mis cosas y de repente vi a un chico que me resultaba familiar, me paré y era Javi, un amigo de hacía muchos años.
Hacía un par de meses que no nos veíamos por temas de estudios.
Me bajé de la bici y le di un abrazo, nos alegramos mucho los dos. Me presentó a la chica que iba con él.
Quedamos en que nos llamaríamos para tomar algo y ponernos al día.
Me subí otra vez y me fui a casa a ducharme y a prepararme la comida.
Estaba contenta de a ver visto a Javi. Pero después de haber visto a aquella chica me quedé bastante pensativa.
Nunca la había visto. Era guapísima, tenía el pelo cortito, clarito y unos ojos preciosos azul claro.
Tenía un estilo bastante hippie y me llamó mucho la atención.
Por la noche ya no podía más y llamé a Javi. Se lo conté. Me dijo que ella tenía pareja, pero que me daría su numero igualmente.
Se lo agradecí muchísimo y le dije que ya le contaría.
Yo no quería fastidiar su relación, ni nada por el estilo. Simplemente quería conocerla.
Al día siguiente me desperté, pensando en qué podía hacer para quedar con ella..
Recogí la habitación, desayuné, me duché y decidí llamarle.
Al cogerme el teléfono no sabía quien era. Le dije que era la amiga de Javi, de ayer, que iba en bici.
Me dijo que sí, que se acordaba de mi, mientras se reía.
Le dije que si no era pedir mucho.. a ver si quería tomar algo conmigo.
Y la verdad es que ella enseguida aceptó.
Decidimos quedar a las 21:00 en un bar de copas, que estaba por el casco antiguo. El bar era estilo Chill out, muy bonito.
Estaba nerviosa, aunque sabía perfectamente que tenía pareja y no debía ilusionarme.
Se acercaba la hora, así que me duché, me arreglé y llamé a mi amigo para contárselo.
Me dijo que se alegraba, me deseó suerte y que le mantuviese informado. Le di las gracias y le dije que le informaría.
Me fui andando hacía el bar. Cuando iba caminando escuché que alguien pitaba con el coche, así que me giré y era ella, me hizo un gesto con la mano para que subiera.
Me comentó que se le había olvidado preguntarme a ver si me tenía que pasar a recoger.
Yo le sonreí y le dije que no pasaba nada.
Llegamos al sitio y aparcó. Cuando se bajó del coche, pude ver bien lo preciosa que iba.
Llevaba unos pantalones ajustados vaqueros, un bonito jersey de tirantes, con el pelo suelto (ya que no lo tenía largo), en definitiva...era preciosa.
Entramos en el bar y ella eligió un sitio que había una mesita y un sofá, en una sala aparte.
Me encantaba el ambiente del sitio, música chill out de fondo, la luz tenue, incienso...
Nos sentamos y empezamos a hablar de nuestros gustos, aficiones, a que nos dedicábamos... de todo en general.
Le pregunté por su situación sentimental, y me dijo que estaba con alguien, pero que ahora no le apetecía hablar de ello. Que en la siguiente cita me contaría más.
Entonces le sonreí y le pregunté qué si quería volver a verme de verdad. Y me respondió que sí, que había estado muy bien y que le encantaría repetirlo.
Nos fuimos de aquel sitio y me acompañó a casa en coche.
Así que subimos al coche y me dejó en casa. Me despedí de ella con dos besos, aunque me moría de ganas de besarle..
Entré en casa, me puse cómoda y me metí en la cama, ya que era bastante tarde y estaba cansada.
Me costó dormirme, pensaba en ella, pero al final logré hacerlo.
A la mañana siguiente llamé a Javi y le conté todo. Me dijo que se alegraba mucho y que ojala me fuese bien con ella, ya que ella lo estaba pasando mal con su pareja..pero que ya me lo contaría ella.
Esa misma tarde quedé con Javi para tomar algo. Estuvimos hablando de todo y poniéndonos al día.
Él me preguntó si pensaba llamarla para vernos otra vez, pero le dije que tampoco quería ser pesada y que aunque lo deseaba esperaría a que ella me dijese algo.
Estuvimos hasta la noche y como ya se estaba haciendo tarde nos fuimos a casa y quedamos en que nos llamaríamos.
Llegué a casa, cené algo y me puse en el sofá. Cuando me estaba quedando dormida sonó mi móvil, miré y era un mensaje de ella. Decía que tenía muchas ganas de volver a verme y que mañana me llamaría.
Me puse muy contenta y no pude evitar ilusionarme. Fui a la cama y me dormí enseguida.
Al día siguiente me desperté tarde, así que al levantarme me preparé la comida.
No hice gran cosa, estuve esperando la llamada de ella.
Sobre las 19:00 de la tarde me llamó y me preguntó a ver si me apetecía ir a un sitio con ella.
Yo acepté. Quedamos que a las 20.30 me recogería en casa.
Me fui a duchar y prepararme para cuando viniese a buscarme.
Me hizo un toque al móvil y bajé. Era una sensación increíble el bajar a la calle y verla en el coche esperándome a mi.
La miré y me sonrió, mientras me decía que iba muy guapa. Yo me sonrojé y le dí las gracias.
Subí a su coche y le pregunté a dónde íbamos. Me dijo que primero a cenar algo y después si me apetecía, me enseñaría un sitio.
Llegamos al restaurante, era muy bonito y era en plan tranquilo.
Estuvimos cenando y hablando muy agusto. Me sentía bastante cómoda e ilusionada a su lado.
Y yo sentía que ella también.
Después de cenar y haber charlado un rato fuimos hacía el coche.
Me dijo que me quería llevar a un sitio que a ella le gusta mucho, si yo no tenía prisa, claro.
Le dije que me encantaría que me llevase allí.
Subimos al coche y llegamos a aquel sitio. Era precioso, estaba apartado de la ciudad. Había rocas por al rededor para sentarnos, con unas vistas preciosas, corría brisa, se veía la luna....
Le dije que me encantaba, que me transmitía mucha paz.
Ella me dijo que solía venir aquí cuando quería desconectar de todo.
Nos quedamos un rato en silencio y me contó que sí que tenía pareja, que llevaban dos años juntas. Pero que tenían muchos problemas, que su pareja había cambiado mucho durante aquel tiempo y que ella ya no estaba enamorada...
Yo le dije que la entendía, que muchas veces pasaba eso y que era una putada.
Le dije que si no era mucho preguntar, que por qué aún seguían juntas.
Me contestó que le resultaba muy difícil dejarla, ya que su pareja no le ponía las cosas fáciles, que lo habían hablado muchas veces pero que ella se encontraba en una situación algo complicada y que no lo estaba pasando bien. Me comentó que discutían mucho y que su pareja no le dejaba ni respirar y que no podía más...
Yo le dije que tenía que echarle valor por el bien de las dos. Que estaba claro que no era fácil, pero tampoco podía estar así toda la vida. Y que si necesitaba ayuda, desahogarse o cualquier cosa, yo estaría ahí.
Me sonrió y me dio las gracias. Y me dijo que conmigo se sentía muy agusto, que realmente nos habíamos visto un par de veces pero tenía la sensación de como si me conociese de siempre, y que se alegraba de que le hubiese pedido el numero a Javi.
Al cabo de un rato le llamaron al móvil y colgó. Me dijo que le sabía mal pero que se tenía que ir...
Le dije que no se preocupase.
Fuimos al coche y me dejó en casa. Subí, y me fui a dormir.
Iban pasando los días y no tenía noticias de ella. Y Javi tampoco sabía nada.
Y tampoco estaba segura de llamarle por si la metía en un lio con su pareja.
No sabía que pensar, si no quería volver a saber nada de mi, si había pasado algo...Estuve comiéndome la cabeza.
Pasaron tres días y recibí un mensaje de ella, decía que necesitaba verme ese mismo día y que a las 19:00 me recogería.
Preparé la comida, descansé un poco y me arreglé para irme con ella.
Estaba muy nerviosa.
A las 19:00 bajé, ella ya estaba allí. Me subí al coche y arrancó.
Ella estaba muy sería y apenas abrió la boca. Le pregunté qué le pasaba.. Y me dijo que después me contaría.
Me estuve comiendo la cabeza todo el trayecto.
Al fin llegamos. Me llevo a un bar que estaba por una playa. Cenamos algo y mientras me contaba lo que había sucedido estos días.
Me contó que había estado hablando con su pareja. Que el día que fuimos a las rocas, al llegar a casa le dijo que no quería seguir más con ella.
Así que por esa parte bien, pero por otra parte, su pareja no lo aceptaba y se lo hacía demasiado difícil, y al compartir casa y todo, tenían que arreglar muchas cosas, y que su pareja no se lo iba a facilitar nada.
Le dije que eso sería lo más complicado, pero que tenía que echar para adelante, que yo le ayudaría. Que después de eso podría estar bien y disfrutar de la vida.
Me lo agradeció mucho.
Pedimos la cuenta, fuimos al coche y sacó un pareo grande y una neverita. Me miró y me preguntó si me apetecía tumbarme en la playa.
Y le dije que sí.
Fuimos hacía la arena y nos pusimos allí con el pareo. Nos sentamos y sacó un par de cervezas.
Se quedó en silencio mientras me miraba, y me dijo que había otro motivo por el cual no me había dicho nada durante estos días.
Había estado pensando detenidamente en casa y necesitaba aclarase de todo y lo mejor era no verme, mientras se aclaraba.
Y que no sabía muy bien como decírmelo, pero que se estaba enamorando de mi.
Yo me quedé en blanco, sin palabras por unos segundos... le dije que no me lo esperaba para nada.
Pero que yo también lo estaba de ella, desde el primer momento que la vi. Y que me encantaría empezar algo con ella.
Me miró, me acarició la cara y me empezó a besar. Se levantó, se puso encima mía y se quedó mirándome...
Yo estaba alucinando, no me podía creer que estuviese con ella. Miraba como me miraba ella, con aquellos ojazos preciosos, era un momento increíble.
Continuó besándome, me empezó a acariciar lentamente por todo, y yo a ella.
Le quité el jersey y continué acariciándola. Tenía un cuerpo perfecto...
Ella me quitó el jersey también y empezó a besarme por el cuerpo. Le desabroché los pantalones y seguimos con besos, caricias... Pasamos así la noche.
Cuando ya empezaba a amanecer, recogimos y fuimos hacía el coche.
De vuelta a casa estuvimos en silencio, pero de vez en cuando me miraba, y nos entraba la risa.
Había sido una noche increíble, con una mujer increíble.
Me dejó en casa. Estaba super contenta, alucinaba un poco, no podía creer lo que había pasado esa noche.
Fui al sofá a descansar, ya que apenas había dormido.
Hacía media hora que me había dejado en casa y ya echaba de menos sus besos, su cuerpo... a ella.
Por la tarde quedé con Javi y le estuve contando todo.
Él también alucinaba, pero estaba contento. Me dijo que se alegraba muchísimo porque sabía que conmigo estaría bien.
Me empezó a sonar el móvil y era ella. Me preguntó a ver qué hacía, si esta noche estaba ocupada.
Le dije que no, que me apetecía verla.
Así que quedamos y me dijo que me pasaría a recoger a las 21.30.
Fui a casa, me duché, me arreglé y esperé a que viniese a por mi.
Cuando ya había llegado bajé y subí al coche con la mujer más preciosa que había visto.
Me dijo que tenía algo preparado.
Fuimos a cenar a un sitio, que estaba por el centro.
Después de cenar volvimos al coche, me tapó los ojos y no pude ver donde íbamos hasta que no llegamos al sitio.
Me ayudo a salir del coche y vi que me había llevado a ver mi grupo favorito de música.
Fue una sorpresa increíble. Me encantó estar ahí con ella, era lo mejor que me podía pasar...
Disfrutamos a tope del concierto, cantamos, reímos... Fue genial.
Al terminar fuimos al coche y me llevó a casa. Antes de que yo saliera del coche me dijo que cuándo pensaba invitarle a subir a casa...
Entonces yo me empecé a reír y le dije que podía subir cuando quisiera, que estaba invitada, y que me encantaría que viniese conmigo ahora.
Fuimos a aparcar y subimos a casa. Era la primera vez que subía y tenía ganas.
Me dijo que tenía una casa muy bonita y que le gustaba mucho el estilo de decoración.
Saqué un par de cervezas y estuvimos en el salón hablando un poco...
Se estaba haciendo bastante tarde y le pregunté a ver si le apetecía ir a la habitación.
Así que fuimos. Se tumbó en mi cama mientras me decía que estaba agotada.
Yo me puse encima de ella y empecé a besarle por el cuello... Estuvimos toda la noche haciéndolo.
Por la mañana entraba luz a la habitación y me desperté. Lo más bonito que me había pasado en mucho tiempo fue despertar y verla a mi lado. Estaba preciosa, miraba como respiraba...
Deseaba que todas las mañanas fuesen así.