dilluns, 16 de març del 2015

13

Era una noche de sábado, acababa de salir de la ducha. Me estaba preparando para salir de fiesta con las amigas.
Al salir de la ducha miré el móvil y vi que tenía un mensaje, me quedé un par de segundos mirando bien el nombre de quien me lo había enviado, ya que no me lo podía creer, lo miré y lo cerré.
No sabía muy bien cómo reaccionar... y no me quería fastidiar la noche, así que intenté no darle muchas vueltas, aunque era un poco difícil, ya que hacía tres años que esperaba una contestación...
Acabé de vestirme y salí de casa, fui al centro de Palma a tomar unas cervezas con dos amigos que hacía mucho tiempo que no veía. Estuvimos poniéndonos al día y echando unas risas.
Yo a las 23:00h había quedado con mis amigas para ir de fiesta. Y al final mis dos amigos se vinieron con nosotras.
Nos dirigimos al bus y fuimos a beber a un sitio tranquilo antes de entrar por los pubs.
La verdad es que tenía la cabeza un poco ida, le conté a mis amigas lo que me había pasado. Una de ellas no daba crédito, ya que ella había vivido conmigo todas las situaciones con esa persona, y era bastante irreal.
Aún así me lo pasé lo mejor que pude y estuve con mis amigas, que siempre me alegraban y disfruté mucho.
Después de beber fuimos a la discoteca y cuando eran las 6:30 más o menos, me fui a casa con mis dos amigos que se quedaban a mi casa a dormir, ya que vivían más lejos.
Cuando nos despertamos les acompañé a la estación y volví a mi casa.
Al llegar a casa, recogí un poco, hice la comida, dí un pequeño paseo por el parque que hay por al lado de mi casa, con mi gatita.
De nuevo en casa, me puse a comer, recogí la cocina y me tumbé en el sofá a descansar ya que era domingo y no trabajaba.
Cogí el móvil y me pensé mil veces en si contestar o no. Pero lo hice.
Resumidamente le respondí que aquel mensaje al que me había contestado hacía tres años que se lo había enviado y que me sabía mal. (Ya que fui bastante agobiante en su momento)
A los pocos segundos me contestó, diciéndome que ya lo sabía, que le sabía mal no haberme contestado en su momento, que estaba enfadada por aquel entonces y que deseaba que me fuesen bien las cosas y que fuese feliz, que le gustaría verme.
Yo alucinaba, ya que era lo que toda la vida había estado esperando, había estado mucho tiempo enamorada de ella y había sido por la mujer que más mal lo había pasado y me costaba mucho definir mis sentimientos en estos momentos, hacía tiempo que la había olvidado y mi vida ya no giraba entorno a ella.
Cerré el mensaje y decidí dormir un poco, debido a que la noche anterior no había dormido a penas.
Al despertarme, le hablé a mi mejor amiga, se lo comenté, y alucinaba como yo. Le pedí su opinión y me dijo que hiciese lo que realmente sentía que tenía que hacer, que quizás me haría daño, de hecho era lo más posible, y que yo volviese a caer, pero que lo entendía, ya que teniendo la oportunidad de verla sino lo hacía me arrepentiría.
Yo estaba super liada, pero necesitaba escuchar eso.
Abrí su mensaje y le contesté, le dije que le deseaba lo mismo y que podíamos vernos si quería.
Me contestó al poco rato y me dijo que mañana, osea Lunes, cuando acabase del trabajo a las 17:00h me pasaría a buscar para tomar algo.
Le dije que sí y le dí la dirección de mi trabajo.
Me levanté del sofá, hice café y volví al sofá a tomarme el café con mi gatita. Ya eran casi las 20:00h así que me fui a duchar y empecé a preparar algo para cenar. Al terminar de cenar y recoger la cocina, estuve un rato leyendo y me fui a dormir, ya que al día siguiente madrugaba para ir a trabajar.
A pesar de que conseguí dormirme, di mil vueltas antes. Era imposible no pensar en mañana a las 17:00h.
Me desperté, me duché, desayuné y me fui andando al trabajo. Tenía una asociación para personas excluidas de la sociedad o en riesgo, donde ofrecíamos todo tipo de ayudas, organizábamos actividades, etc.
Abrí y me puse a trabajar e intentaba no pensar mucho y dedicarme a hacer lo que tenía que hacer.
Ya eran las 17:00h, estaba ansiosa, no sé lo había dicho a nadie ya que no quería que nada me influyese.
A los diez minutos o cosa así estaba fuera, me hizo un gesto con la mano para que subiese al coche. Subí y le saludé, muy cortada por cierto, me saludó y me dio dos besos.
Me preguntó si quería ir a algún sitio en especial, y le dije que donde ella quisiera.
Me llevo a un sitio a tomar algo, desde la terraza se veía el mar, era precioso la verdad y el tiempo acompañaba.
Estuvimos poniendos al día, pero sin hablar demasiado sobre el pasado, cosa que yo prefería mantener así, no estaba preparada para eso otra vez.
A pesar de los nervios y demás estuve bastante a gusto. Era bastante increíble tener enfrente a la mujer de mi vida, por la que tanto había sufrido, por la que había estado enamorada años.
La miraba y era preciosa, me encantaba mirarla, como siempre. Sus ojos eran tan perfectos y era una de las cosas más bonitas que podías ver.
Estaba anocheciendo y decidimos irnos ya a casa. Me acompañó con el coche y antes de bajarme me dijo que le volviese a escribir si quería verla. Yo le di dos besos y me fui.
Nada más llegar a casa me fui un rato al parque con mi gatita y llamé por teléfono a mi mejor amiga, le conté todo. Y al igual que yo, no se lo podía creer.
Al volver a casa, hice la cena y estuve en el sofá mirando la televisión.
Al día siguiente fui a trabajar como cada día. Me tocaba estar hasta las 20:00h. Al salir del trabajo me fui a tomar algo con las amigas.
Mientras que estaba con ellas recibí un mensaje, era ella. Me preguntaba que qué tal, que si al día siguiente quería cenar con ella. Le contesté y obviamente le dije que sí, que a las 21:30h nos veíamos en el paseo marítimo.
Después de estar con las amigas me fui a casa, recogí un poco y me fui a dormir. Estaba muy cansada.
A la mañana siguiente fui a trabajar. Tuve una mañana bastante difícil y a la hora de comer me fui a tomar algo con mi compañero, que aparte era mi amigo, al bar de al lado. Y así nos despejamos un poco los dos.
Volvimos al trabajo y estuvimos liados hasta la hora de cerrar.
Al salir del trabajo cogí el coche, me fui a casa, me duché y me arreglé para ir a cenar.
Cogí el coche y fui hacía donde habíamos quedado. La verdad que encontré sitio muy rápido.
Fui hacía el restaurante y mientras la esperaba me fumé un cigarro. Mis nervios ya estaban a tope otra vez.
Noté como alguien me tocaba por la cintura, entonces me giré y era ella. Me sonrió y me dio dos besos.
Entramos, nos dieron una mesa y la carta. Estuvimos unos minutos debatiendo qué íbamos a pedir para cenar.
Cenamos, mientras que hablábamos, lo pasamos muy bien, estuvimos riéndonos. Me encantaba, la verdad había muy buen rollo y teníamos un feeling especial.
Al terminar de cenar dimos un paseo por el marítimo, mientras tomamos un helado mirando los barcos que pasaban.
Ya era tarde y al día siguiente trabajábamos, así que nos fuimos a buscar los coches. Le acompañé hasta el suyo.
Al despedirnos ella me cogió de la cintura y se acercó a mi y me intentó besar, pero le dije que no.
Realmente me moría de ganas de hacerlo, pero sabía que no era el momento de hacerlo.
Le di dos besos y me fui a buscar mi coche. De camino a casa le di muchas vueltas a lo que acababa de pasar, la verdad es que yo normalmente me dejo llevar antes esas situaciones, pero sabía que con ella era distinto.
Llegué a casa y me fui directamente a dormir.
A la mañana siguiente, en el trabajo, estuve comiéndome la cabeza toda la mañana y no podía pensar en otra cosa. Así que a la hora de comer le escribí un mensaje y le dije si quería venir a mi casa a cenar el sábado.
La verdad no sé si hice bien o mal pero era lo que necesitaba en ese momento.
Al entrar al trabajo otra vez, guardé el móvil y hasta que cerré no volví a mirarlo. Al salir vi que tenía un mensaje suyo pero entré en el coche y no lo miré.
Al llegar a casa hice la cena. Salí un rato al parque con mi gatita a tomar el aire y a pensar.
Cené, recogí y me tumbé en el sofá y miré el mensaje. Me dijo que sí, que se pensaba que no quería volver a verla más.
Estuve mirando un rato la televisión y después me fui a dormir.
Ya era sábado por la mañana, fui a trabajar y a las 15:00h salí y me fui hacia casa. Me preparé algo de comer, recogí un poco la cocina y me tumbé en el sofá a descansar un rato.
Aunque me costó bastante, estaba muy nerviosa por la cena.
Sobre las 17:37 me fui a comprar para preparar la cena. Al volver del supermercado, recogí el salón, y me puse a cocinar.
Dejé la cena en el horno y me fui arriba a ducharme. Habíamos quedado a las 21:30h.
Salí de la ducha y me empecé a vestir. Recogí la habitación y bajé al salón a preparar la mesa.
Tocaron a la puerta, supuse que era ella. Abrí y la hice pasar, le cogí la chaqueta y la dejé en la silla del salón.
Le dije que se pusiera cómoda y le ofrecí una cerveza.
Yo estaba realmente nerviosa la verdad, el corazón me iba a tope. Iba guapísima y yo no podía concentrarme.
Le enseñé la casa y le gustó bastante. Bajamos al salón y le dije que podía sentarse si quería mientras que yo traía la cena.
Fui a la cocina y saqué la cena del horno. La llevé a la mesa, apagué la televisión y puse música flojita.
Estuvimos hablando super a gusto, de todo, me contaba lo que había hecho en este tiempo, como le iba en el trabajo, etc.
Yo también le conté un poco sobre mi vida, que habían cambiado bastantes cosas desde que nos dejamos de ver.
Después de terminar me dijo que había estado buenísimo. Se lo agradecí. Llevé los platos a la cocina y saqué el postre.
Fuimos al sofá a tomarlo, para estar más cómodas.
Me dijo que me había echado de menos, que había pensado mucho en mi...
Yo me quedé callada, porque en el fondo tenía miedo. Miedo de conseguir todo lo que siempre había soñado, miedo de que me utilizase y yo volverme a enamorar de ella, volver a sufrir, etc.
Le pregunté si quería beber algo, me dijo que sí y saqué una botella de vino.
Iban pasando los minutos y yo no podía contener mis ganas de besarle.
Dejé la copa en la mesa y fui a la terraza a fumarme un cigarro. Al rato ella se asomó y me dijo haber si entraba ya, que necesitaba compañía, mientras se reía.
Yo entré, la tumbé en el sofá y empecé a besarle muy poco a poco. La miraba y me sonreía y yo volvía a besarle.
Le miraba sus preciosos ojos, me hubiese quedado así toda la vida...
Fui bajando lentamente por su cuello, le fui besando, le mordía muy flojito. Tenía su boca cerca de mi oreja y me susurró que me deseaba.
Le desabroche la camisa verde que llevaba, me paré un segundo y miré su cuerpo. Le besé poco a poco por todo. Le desabroché el sujetador, y Dios... era preciosa.
Volví a besarle mientras le acariciaba su cuerpo. Ella también me quitó el jersey y el sujetador y empezó a besarme el cuerpo muy despacito.
La tumbé de nuevo y le desabroché el cinturón y el botón del pantalón, le bajé la cremallera y le metí la mano muy suavemente. Ella hizo un gemido bajito. Yo la besaba mientras que le acariciaba, le metí la mano por debajo de la ropa interior y entonces volvió a gemir.
Me besaba por el cuello mientras que yo le tocaba. Me agarraba fuerte y yo iba acelerando el ritmo. Le miraba y veía como disfrutaba, me encantaba como gemía cerca de mi oreja, notaba su respiración como iba a tope. Ella me mordía el cuello.
Le quité los pantalones y la ropa interior y volví a quedarme un segundo observando su cuerpo, era increíble lo preciosa que era. Tenía a la mujer de mi vida desnuda ante mí.
Recorrí su cuerpo con mis labios de arriba hasta a bajo. Me quedé abajo y continué con mis labios. Ella gemía mucho más fuerte, me agarraba del pelo y a mi eso me encantaba, me decía que no parase, entonces seguí hasta que estalló de placer.
Me dijo que le besara y eso hice. Me tumbó, me quitó la ropa y me recorrió el cuerpo con su lengua.
Yo la miraba y veía sus ojos azules como me miraban con deseo.
Se puso encima mio mientras que nuestras piernas se entrelazaban, me encantaba tenerla, que nuestros ojos se miraran, tenerlos a medio segundo de los míos.
La senté encima mio des espaldas y recorrí su perfecta espalda con mis dedos y a continuación le llené de besos, mientras que con mis manos recorría su pecho.
Volví a bajar mi mano y empecé a acariciarle de nuevo lentamente, ella apoyó su cabeza en mi hombro y podía notar como aumentaba su respiración.
Me tumbó de nuevo y se sentó encima mio, mientras que con sus dedos me llenaba de placer.
Cuando yo estaba apunto de estallar, se tumbó y juntó su sexo con el mio y estallamos de placer las dos.

Se tumbó a mi lado y yo me quedé acariciando suavemente su cuerpo hasta que nos quedamos dormidas.

12

Eran las 8:15 de la mañana, acabábamos de empezar la clase y apenas había venido gente.
Yo tenía mucho sueño ya que no había dormido lo suficiente y a las 6:37 ya estaba en pie.
Por suerte venían a dar una charla a la clase y al menos no se haría tan pesado.
Pasaron las dos horas que teníamos de la misma asignatura. Ya eran las 10:05 y esperábamos a que viniesen a dar la charla.
Tocaron a la puerta, yo estaba con el móvil, de repente alcé la vista y vi entrar a un chico y a una chica. Me quedé impresionada al verla. Era joven, de unos 30 años, de pelo rubio oscuro más bien cortito, llevaba dos rastas , tenía unos ojos azules preciosos. Iba con unos legins negros y una falda corta de rayas con unas converse de botas, un jersey de tirantes y una chaqueta medio caída.
Por fin empezaba a despertarme.
Antes de empezar la charla se presentaron, él se llamaba Sergi y ella Ruth.
Comenzaron a explicarnos un poco, trataba sobre el trabajo social que realizaban en su asociación.
No podía dejar de mirarla, de cada vez me atraía más y me ponía nerviosa.
Además que me encantaba como hablaba y su manera de pensar.
Sergi pasó un cuestionario y mientras lo explicaba, Ruth iba pasando por las mesas por si teniamos dudas.
Yo levanté la mano y se acercó, le hice la primera pregunta que se me pasó por la cabeza.
Entonces me miró y se echó a reír. Yo me puse nerviosa y me sentí avergonzada.
Me preguntó que si iba en serio la pregunta, y yo le dije que no...
Me dijo que ya le parecía, pero que no estaba nada mal la excusa, y se fue a otra mesa.
Yo me quedé súper cortada y me puse a atender a Sergi para evitar mirarla más.
Pasó una hora y a las 11:00 teníamos descanso hasta las 11:20.
Recogía los libros y me ponía la chaqueta para salir fuera a merendar. Era una de las ultimas.
Al salir por la puerta, Ruth me miró y me preguntó que a dónde podía ir a tomar un café.
Yo le expliqué que justo a bajo había un bar que estaba muy bien. Y me fui con mis compañeros a merendar.
Cinco minutos antes de empezar fui a la puerta del instituto y estaba Ruth fumando un cigarro. Yo me encendí el mio.
La miré y vi que me estaba mirando. Me dijo que le había gustado el café mientras que se reía.
Me preguntó que si me estaba gustando la charla y le contesté que sí, que era muy interesante.
Ella me contestó que ya había visto, por el tipo de pregunta que le hice. Y yo me reí.
Acababa de tocar el timbre, así que subimos a la clase.
Yo veía que me miraba y me sonreía disimuladamente, y más nerviosa me ponía.
Tenía unas ganas tremendas de cogerla y besarle.
A las 12:05 sonó el timbre, para un descanso de 5minutos. Así que aproveché y fui al lavabo.
Entre al baño y salí a lavarme las manos y entonces entró ella, me miró y pasó al baño.
Yo hice tiempo lavándome las manos hasta que ella salió.
Cuando salió, me preguntó si la estaba esperando. Y yo le contesté que sí, por si se perdía al volver a la clase. Ella se empezó a reír.
Entonces yo me acerqué y le besé. Ella me siguió. Pero de repente sonó el timbre.
Volvimos a la clase, y siguieron dando la charla. Terminaban a la 13:05, pero nosotros teniamos clase hasta las 14:00.
Al poco rato de empezar la clase, se acercó a mi mesa y haciendo que me explicaba algo, me escribió en el cuaderno que al terminar la clase me esperaba en el baño, si quería terminar lo que habíamos empezado.
Yo estaba flipando, solo deseaba que pasara la hora para tenerla en mis brazos. Se me hizo eterna la espera.
Al llegar la hora fui al baño a esperarla. Pasado unos minutos, para no levantar sospechas, apareció.
La cogí de la mano y la encerré conmigo en un baño.
La volví a besar, mientras que acariciaba su cara. Le fui quitando la chaqueta, seguía besandole.
Empecé a tocarle por debajo del jersey, me encantaba su piel, la notaba ardiendo. Le quite el jersey.
No llevaba sujetador. Tenía un cuerpazo increíble, me volvía loca.
Notaba como le gustaba y eso me volvía aún más loca.
La cogí por el culo y la subí al váter. Me rodeó con sus piernas y yo fui bajando mis manos por su obligo, le metí la mano por debajo de los legins y le empecé a tocar suavemente. Ella me besaba por el cuello y yo me derretía.
Le quite los legins, le subí la falda y bajé con mi boca, rozando todo su cuerpo, hasta llegar a bajo de su ombligo. Ella me cogió la cabeza y se retorcía de placer, me decía que no parase.
Era increíble como se ponía y me encantaba, pero a la vez tenía miedo por si alguien nos escuchaba.
Cuando ella ya estaba apunto de llegar, me agarró de la cabeza y me subió, me desabrochó el cinturón y me empezó a tocar.
Me dijo al oído que quería que me corriese a la vez que ella, yo me volví loca.
Llevé mi mano debajo de su falda, estaba super caliente, me dijo que lo hiciese rápido y nos corrimos casi a la vez.
Fue perfecto, me encantó. Nos vestimos, salimos del baño, ella me besó y se fue.