dijous, 10 de setembre del 2015

15

Habíamos salido de fiesta para disfrutar el fin de semana y lo poco que podíamos estar todas juntas.
Estábamos mi mejor amiga, su novia, mi novia y yo.
Mi novia y yo a penas llevábamos dos meses siendo pareja.
La noche siempre empezaba bien y tranquila, pero a medida que iba pasando el tiempo por una cosa u otra mi novia siempre se enfadaba o la liaba.
Y así fue esta vez también. Decidimos ir a casa, a parte de que discutíamos ya era tarde. Fuimos a la parada de taxis y cogimos uno nosotras dos. No nos dirigimos la palabra en el trayecto.
Al bajar del taxi, que por cierto, llovía bastante, ella no quería entrar a mi casa. Yo intentaba tranquilizarla ya que estaba bastante nerviosa y gritaba.
Le dije que entrara a mi casa al menos para hablar, nos estábamos empapando. Y la gente dormía...
Ella era súper cabezona y no quería, se quería ir. Pero ella aquí no tenía a ningún lado donde ir. Y yo no la iba a dejar en la calle sola.
Al cabo de un rato accedió a entrar. Subimos a mi habitación y se sentó en el suelo.
Yo me empecé a reír porque me parecía todo súper irreal y a demás que se había enfadado ella sola.
En realidad me parecía muy graciosa ahí sentada y enfadada...
Yo me senté en la cama y me quité las pulseras, anillos, etc.
Ella me miraba y me hablaba mal, discutiendo y repitiendo que se quería ir. Empezó a mirar sitios donde poder quedarse a pasar la noche.
Le dije que no la podía dejar irse así, que no fuese tan cabezota y que se tumbase.
Me dijo que no quería dormir conmigo.
Yo me quedé en silencio y empecé a desabrocharme la camisa y los pantalones para dormir.
Al poco rato ella también se empezó a desvestir y se sentó en el borde de la cama. Yo estaba tumbada.
Empezamos a hablar más tranquilamente, poco a poco ya se reía y hacíamos tonterías.
Se ponía muy mona cuando se enfadaba aunque me hiciese enfadar a mi.
Le dije que no se enfadase tanto y mientras se acercaba y me besaba me decía que lo sentía.
Se tumbó en la cama y seguía besándome, bajaba por mi cuello lentamente. Yo la cogía por el culo y la ponía encima de mi.
Me encantaba hacerlo con ella, tenía una conexión especial, algo que no había sentido así con nadie más. Solamente con tocarle me volvía loca.
Sus piernas se entrelazaban con las mías, mis manos en su culo la llevaban y ella empezaba a gemir en mi oreja. Eso me encantaba, ver como se ponía y mientras susurraba mi nombre...
Le metí la mano por debajo de su tanga y le tocaba, estaba muy caliente.
Le quité la ropa interior y la puse desnuda encima mio, mientras volvía a tocarle, era perfecto sentirla así, su cuerpo desnudo encima del mio, notar como su respiración aumentaba y su temperatura.
La tumbé y bajé hasta su ombligo con mi lengua, continué más abajo, hasta que no pudo más.
Subí hasta su boca y le besaba muy despacito, le acariciaba su cuerpo, recorría sus tatuajes que me flipaban.
Se sentó encima mio, me besaba y me tocaba despacio, de cada vez iba más rápido y yo me moría de placer, recorría mis pechos con su lengua e iba bajando, siguió con su lengua hasta que estallé.
Se tumbó a mi lado mientras seguíamos besándonos despacito, dulcemente.
Lo más bonito era quedarme desnuda frente a ella, mientras me acariciaba y me miraba hasta que me dormía.



dijous, 13 d’agost del 2015

14

Era una noche de verano, estábamos en la playa que habíamos comprado bebida y pensábamos estar ahí toda la noche de relax. Nos pusimos en circulo y empezamos a beber y a hablar. Eramos 6 personas, y dos de ellas eran pareja.
Decidimos jugar a un juego de preguntas y así rompíamos el hielo y a parte bebíamos.
Entre muchas risas y miradas la noche iba pasando.
Yo necesitaba ir al baño, me levanté y fui a un bar que por suerte estaba abierto aún. Una de las chicas me acompañó.
Al volver, las que eran pareja se iban a dormir ya. Así que nos quedamos mi mejor amiga, la chica que me acompañó y su amiga y yo.
Mi amiga y la chica que le gustaba se sentaron en la misma toalla y hablaban entre ellas, se notaba que se gustaban y su timidez poco a poco disminuía.
Yo y la otra chica también hablábamos, me reía mucho y estaba muy a gusto allí. Me transmitia muy buen rollo y era muy divertida.
Mi amiga se levantó y dijo que quería bañarse, así que se quitó los pantalones y el jersey y se metió. La chica que estaba conmigo también se quiso meter y se quitó la ropa y el sujetador y se metió también.
Pasado minutos la chica que me gustaba salió y entró la chica de mi amiga y se quedaron en el mar a solas.
Yo estaba de pie mirándola a ella, estaba congelada y le dejé mi pareo para que se tapase ya que ella no tenía toalla. Se quedó unos segundos mirándome a los ojos y me abrió el pareo, me metí con ella, me rodeo el cuello con sus brazos y me besó.
Nos estuvimos besando hasta que las otras dos salieron del agua.
Nos tumbamos en mi pareo y estuvimos abrazadas. Mi amiga y su chica se secaron y ya se fueron a la habitación.
Y la chica y yo nos quedamos en la playa, al cabo de un rato fuimos a pasear y fuimos a ver la puesta de sol a las rocas. Estuvimos hablando todo el tiempo, me gustaba mucho estar con ella a pesar de que estaba cansadisima de no haber dormido en toda la noche. Había un feeling especial.
Ya eran las 7:00 de la mañana, así que le acompañé a su habitación y yo me fui a la parada del bus para irme a mi casa.
Al llegar a casa me tumbé en la cama y estuve durmiendo hasta por la tarde.
Al despertarme comí algo, arreglé mi habitación y me duché. Habíamos quedado con todas las de ayer para pasear por el centro.
Cogí el bus y nos encontramos allí. Estuvimos paseando por el centro y por la catedral, que estaba muy bonita y merecía la pena verla. Después de haber paseado fuimos a tomar algo a una terracita.
Se estaba muy bien, hacía brisa a fuera. Estuvimos hablando y pasado un rato decidimos ir a la playa a jugar con la pelota y estar ahí un rato. La chica de mi amiga y la mía habian jugado a fútbol en un equipo.
Cogimos los coches y fuimos hacía la playa, pusimos un pareo grande y nos sentamos todas. Estuvimos hablando un rato e hicimos un mini partido de fútbol. Fue muy divertido, había mucho pique y acabamos todas por el suelo.
A penas se veía ya, así que dejamos de jugar y nos sentamos a descansar. Las que eran pareja se fueron a la habitación y nosotras cuatro nos quedamos allí un rato más.
Estuvimos hablando y planeando el día de mañana. Luego nos acompañaron en coche a casa.
Nada más llegar me metí en la cama y me quedé frita. Estaba agotada.
A la mañana siguiente desayuné, preparé la mochila ya que íbamos a la playa y me duché.
Cogí el bus y me fui al centro que estaban allí esperándonos con el coche.
Fuimos a una cala de la isla, que era preciosa y estaba rodeada de más calas.
Preparamos las cosas, pusimos la sombrilla, las toallas, dejamos las mochilas y nos fuimos al agua.
Estuvimos jugando a la pelota todas. Y luego fuimos a nadar.
Yo nadaba al lado de la chica que me gustaba y desde aquella noche no nos habíamos vuelto a besar, así que la cogí y nos empezamos a besar, estuvimos un rato en el agua y salimos a comer.
Después de comer nos tumbamos un rato a descansar ya que llevábamos un ritmo de no parar y hacía falta descansar. Yo estaba al lado de ella y mientras me acariciaba.
Pasado un rato fuimos al agua a refrescarnos porque hacía mucha calor. Salimos y nos pusimos las dos en mi toalla.
Cuando las demás se despertaron fuimos a jugar a la pelota otra vez y a pasar el rato.
Después recogimos y fuimos a un mirador que había arriba de la cala y estuvimos ahí haciendo fotos, era precioso.
Luego nos dejaron en casa. Yo recogí las cosas de la playa, cene algo y me duché ya que habíamos quedado para salir de fiesta.
Estuvimos bebiendo tranquilamente, estábamos todas cansadas la verdad. Cuando terminamos de beber fuimos a bailar a las discotecas que había por allí. Dentro seguimos bebiendo.
La noche pasaba y el alcohol subía, yo bailaba con la chica y nos besábamos, pero eso no era suficiente. Yo sabía que solo era por unos días y no sentía nada, pero era evidente que me atraía y tenía ganas de más.
Salimos a los sofás de fuera todas a tomar el aire y a fumar. Estábamos todas bastante afectadas por el alcohol. Así que bailamos un poco más y nos fuimos.
Caminamos un poco y fuimos a coger un taxi. Yo me quedaba a dormir con la chica. Que por cierto ella estaba bastante bebida y me susurraba cosas bastante subidas.
Al llegar a la habitación, fui al baño y me tumbé en la cama. Ella entró en la habitación y estaba en ropa interior, que por cierto era súper bonita.
Se tumbó y nos empezamos a besar, ella me quitaba la ropa y yo le acariciaba. La tumbé y seguí besandola, le quité la ropa y empecé a tocarle despacio, tenía un cuerpazo... Me encantaban sus tatuajes, sobretodo el de la barriga y el pircing en el ombligo.
Empecé besandole el cuello y bajaba lentamente con mi lengua por su cuerpo. Hasta que no pudo más...
Me cogió de la cabeza y me me besaba, me tumbó y bajo con su boca, mientras yo me volvía loca.
A la mañana siguiente desperté, la verdad no sabia ni dónde estaba, tenía una resaca brutal. Me levanté y fui al baño, me miré en el espejo y al mirarme casi me da algo. Tenía todo el cuello lleno de chupetones, no recordaba mucho más de la noche anterior. Flipaba un poco.
Volví a la cama, me puse la ropa y me tumbé. Ella aún dormía.
Al cabo de un rato ella se despertó y tampoco se acordaba de nada y tenía un dolor de cabeza tremendo. Le enseñé mi cuello y se estuvo riendo un bueno rato. No se acordaba absolutamente de nada, y la verdad así como iba no me extrañaba nada.
Me resultaba un poco raro estar ahí en su cama y le dije que ya me iba. Ella me dijo a ver si íbamos abajo que había un bar a tomar un café.
Estuvimos desayunando, estuvimos un poco cortadas, a parte de la resaca que teníamos. Después bajaron mi amiga y su chica, que aún dormían.
Nada más sentarse me miraron y se echaron a reír, la verdad es que era una exageración mi cuello...
Después de desayunar mi amiga y yo cogimos un bus para ir a casa.
Estuve todo el día durmiendo, estaba agotada y necesitaba descansar ya que por la noche había una fiesta y salimos todas otra vez.
Pasado el día, me levanté por la tarde, comí algo y recogí un poco la habitación y estuve mirando la tele hasta que cené algo y me fui a duchar y a vestirme para irme otra vez.
Mientras transcurría el día la chica que me gustaba y yo estuvimos hablando por el móvil todo el rato. La verdad es que me gustaba hablar con ella y pasar el rato a su lado.
Me paso a buscar con el coche y fuimos a un parque a beber y a esperar a las demás que estaban de camino.
Cuando estuvimos todas, empezamos a jugar a juegos para beber y así pasábamos el rato.
Fuimos a la discoteca donde era la fiesta y estaba lleno de gente. Estaba muy guay, había mucha gente y había un pequeño espectáculo, pero la música era todo el tiempo igual y pasado un par de horas decidimos salir fuera y fuimos a otra discoteca que para nuestro gusto ponían mejor música.
Las dos chicas que eran pareja se fueron a coger un taxi, ya que se iban a la habitación, estaban cansadas.
Nosotras cuatro nos quedamos.
Estuvimos bebiendo en la terraza de un pub y luego nos fuimos andando por el paseo marítimo, mirando los barcos. Encontramos un mini puerto y nos sentamos allí.
Yo abrazaba a la chica y nos besábamos, la verdad es que era muy bonito estar ahí con esas vistas y sin nadie.
Pasado un buen rato decidimos coger el bus para ir al centro y esperar que pasara un bus para que mi amiga y yo nos fuésemos a casa.
Al llegar al centro fuimos a un parque a esperar a que los buses pasaran. Nos tumbamos en el césped, ella me besaba y mientras nos acariciábamos, me encantaba.
Ella me dijo que fuese a su habitación a dormir, y aunque me moría de ganas no podía y estaba agotada.
Nos despedimos y nos fuimos a casa a descansar. Y en unas horas nos volvíamos a ver todas.
Me puse el despertador para la ir a pasar el día a la playa y por ahí.
Cuando me desperté tenía mensajes y llamadas, me había quedado dormida...
Me levanté corriendo, me duché y preparé las cosas y la madre de mi amiga y mi amiga me pasaron a buscar y nos llevo al centro. Allí nos esperaban en coche la chica de mi amiga y la mía. Las otras dos nos esperaban en la playa.
Estaba a una hora del centro, y en el coche nos estuvimos riendo mucho y lo pasamos muy bien. Me sentía super a gusto con ellas y no quería que eso acabase. Era el último día que estarían aquí.
Fuimos a unas cuevas muy famosas de aquí para que ellas las viesen. Y mientras ellas hicieron el recorrido, mi amiga y yo las esperamos fuera. Duró una hora más o menos.
Después fuimos a comer a unas mesas que había allí. Cogimos el coche y fuimos a una playa de por ahí cerca. Nos pusimos en las rocas y nos tirábamos al agua. Intentaba aprovechar el máximo con ella, ya que no nos íbamos a volver a ver.
Yo estaba con la chica en el agua y nos besábamos, ella me acariciaba y a mí me encantaba.
Pasado un rato fuimos hacia el coche y a mi amiga y a mi nos dejaron en casa, cenamos cada una en nuestra casa y después quedé con mi amiga y fuimos a donde estaban ellas.
Bajamos a la playa, solo nosotras cuatro. Estábamos en la torre de los socorristas y la verdad estábamos todas un poco tristes, pero aún así intentábamos disfrutar de las horas que nos quedaban juntas.
Al cabo de un rato nos tumbamos en la arena. Nos besábamos... yo tenía ganas de volverla a sentir.
Fuimos a la habitación las cuatro. Ella y yo nos quedamos en el salón y nos tumbamos.
Continuamos besándonos y poco a poco nos fuimos quitando la ropa. Me encantaba su cuerpo, tocarle, besarle... Tenerla desnuda ante mi, mirarle a los ojos.
Sonó la alarma y su amiga nos avisó de que ya tenían que recoger.
Bajamos a la calle y estuvimos esperando al taxi. Nos despedimos y nos abrazamos. Yo en ese momento solo tenía ganas de llorar y no soltarle.
Cuando llegué a mi casa estuve todo el día en la cama, a pesar de que sabía que iba a ser así no podía evitar echarle de menos, después de haber pasado con ella los días tan intensos.
Desde luego no imaginaba que tendríamos aquel feeling desde el primer momento y el saber que no iba a volver a tenerla no podía aceptarlo.
Pero...
Después de cuatro días volvieron ella y la chica de mi amiga. No podía creérmelo.
Esta vez ella se quedaba en mi casa. Dormir con ella y despertarme a su lado era lo más bonito.
Pasamos los días, hicimos mil cosas las cuatro. Juntas no parábamos de reír y era increíble cada día.
La penúltima noche que se quedaban salimos de fiesta. Estuvimos bebiendo y bailando y disfrutando al máximo de la noche.
Me encantaba como me besaba y cuando me cogía. Era inevitable no empezar a sentir cosas por ella.
Cuando estábamos en la discoteca fui al baño y ella me acompañó. Cuando me estaba lavando las manos me cogió y me metió en el baño con ella. Nos empezamos a besar y me desabrochó el cinturón, me metió la mano y empezó a tocarme.
Yo la apoye en la puerta y empecé a tocarle... Al salir de ahí, pasó un rato y nos fuimos a casa, lo hicimos toda la noche. No puedo describir como me sentía cuando estaba con ella, era muy diferente a todas y me volvía loca.
Al día siguiente se volvían a ir. Y fue bastante difícil, porque de cada vez los sentimientos iban creciendo... pero solo era el comienzo de una aventura increíble.











dilluns, 16 de març del 2015

13

Era una noche de sábado, acababa de salir de la ducha. Me estaba preparando para salir de fiesta con las amigas.
Al salir de la ducha miré el móvil y vi que tenía un mensaje, me quedé un par de segundos mirando bien el nombre de quien me lo había enviado, ya que no me lo podía creer, lo miré y lo cerré.
No sabía muy bien cómo reaccionar... y no me quería fastidiar la noche, así que intenté no darle muchas vueltas, aunque era un poco difícil, ya que hacía tres años que esperaba una contestación...
Acabé de vestirme y salí de casa, fui al centro de Palma a tomar unas cervezas con dos amigos que hacía mucho tiempo que no veía. Estuvimos poniéndonos al día y echando unas risas.
Yo a las 23:00h había quedado con mis amigas para ir de fiesta. Y al final mis dos amigos se vinieron con nosotras.
Nos dirigimos al bus y fuimos a beber a un sitio tranquilo antes de entrar por los pubs.
La verdad es que tenía la cabeza un poco ida, le conté a mis amigas lo que me había pasado. Una de ellas no daba crédito, ya que ella había vivido conmigo todas las situaciones con esa persona, y era bastante irreal.
Aún así me lo pasé lo mejor que pude y estuve con mis amigas, que siempre me alegraban y disfruté mucho.
Después de beber fuimos a la discoteca y cuando eran las 6:30 más o menos, me fui a casa con mis dos amigos que se quedaban a mi casa a dormir, ya que vivían más lejos.
Cuando nos despertamos les acompañé a la estación y volví a mi casa.
Al llegar a casa, recogí un poco, hice la comida, dí un pequeño paseo por el parque que hay por al lado de mi casa, con mi gatita.
De nuevo en casa, me puse a comer, recogí la cocina y me tumbé en el sofá a descansar ya que era domingo y no trabajaba.
Cogí el móvil y me pensé mil veces en si contestar o no. Pero lo hice.
Resumidamente le respondí que aquel mensaje al que me había contestado hacía tres años que se lo había enviado y que me sabía mal. (Ya que fui bastante agobiante en su momento)
A los pocos segundos me contestó, diciéndome que ya lo sabía, que le sabía mal no haberme contestado en su momento, que estaba enfadada por aquel entonces y que deseaba que me fuesen bien las cosas y que fuese feliz, que le gustaría verme.
Yo alucinaba, ya que era lo que toda la vida había estado esperando, había estado mucho tiempo enamorada de ella y había sido por la mujer que más mal lo había pasado y me costaba mucho definir mis sentimientos en estos momentos, hacía tiempo que la había olvidado y mi vida ya no giraba entorno a ella.
Cerré el mensaje y decidí dormir un poco, debido a que la noche anterior no había dormido a penas.
Al despertarme, le hablé a mi mejor amiga, se lo comenté, y alucinaba como yo. Le pedí su opinión y me dijo que hiciese lo que realmente sentía que tenía que hacer, que quizás me haría daño, de hecho era lo más posible, y que yo volviese a caer, pero que lo entendía, ya que teniendo la oportunidad de verla sino lo hacía me arrepentiría.
Yo estaba super liada, pero necesitaba escuchar eso.
Abrí su mensaje y le contesté, le dije que le deseaba lo mismo y que podíamos vernos si quería.
Me contestó al poco rato y me dijo que mañana, osea Lunes, cuando acabase del trabajo a las 17:00h me pasaría a buscar para tomar algo.
Le dije que sí y le dí la dirección de mi trabajo.
Me levanté del sofá, hice café y volví al sofá a tomarme el café con mi gatita. Ya eran casi las 20:00h así que me fui a duchar y empecé a preparar algo para cenar. Al terminar de cenar y recoger la cocina, estuve un rato leyendo y me fui a dormir, ya que al día siguiente madrugaba para ir a trabajar.
A pesar de que conseguí dormirme, di mil vueltas antes. Era imposible no pensar en mañana a las 17:00h.
Me desperté, me duché, desayuné y me fui andando al trabajo. Tenía una asociación para personas excluidas de la sociedad o en riesgo, donde ofrecíamos todo tipo de ayudas, organizábamos actividades, etc.
Abrí y me puse a trabajar e intentaba no pensar mucho y dedicarme a hacer lo que tenía que hacer.
Ya eran las 17:00h, estaba ansiosa, no sé lo había dicho a nadie ya que no quería que nada me influyese.
A los diez minutos o cosa así estaba fuera, me hizo un gesto con la mano para que subiese al coche. Subí y le saludé, muy cortada por cierto, me saludó y me dio dos besos.
Me preguntó si quería ir a algún sitio en especial, y le dije que donde ella quisiera.
Me llevo a un sitio a tomar algo, desde la terraza se veía el mar, era precioso la verdad y el tiempo acompañaba.
Estuvimos poniendos al día, pero sin hablar demasiado sobre el pasado, cosa que yo prefería mantener así, no estaba preparada para eso otra vez.
A pesar de los nervios y demás estuve bastante a gusto. Era bastante increíble tener enfrente a la mujer de mi vida, por la que tanto había sufrido, por la que había estado enamorada años.
La miraba y era preciosa, me encantaba mirarla, como siempre. Sus ojos eran tan perfectos y era una de las cosas más bonitas que podías ver.
Estaba anocheciendo y decidimos irnos ya a casa. Me acompañó con el coche y antes de bajarme me dijo que le volviese a escribir si quería verla. Yo le di dos besos y me fui.
Nada más llegar a casa me fui un rato al parque con mi gatita y llamé por teléfono a mi mejor amiga, le conté todo. Y al igual que yo, no se lo podía creer.
Al volver a casa, hice la cena y estuve en el sofá mirando la televisión.
Al día siguiente fui a trabajar como cada día. Me tocaba estar hasta las 20:00h. Al salir del trabajo me fui a tomar algo con las amigas.
Mientras que estaba con ellas recibí un mensaje, era ella. Me preguntaba que qué tal, que si al día siguiente quería cenar con ella. Le contesté y obviamente le dije que sí, que a las 21:30h nos veíamos en el paseo marítimo.
Después de estar con las amigas me fui a casa, recogí un poco y me fui a dormir. Estaba muy cansada.
A la mañana siguiente fui a trabajar. Tuve una mañana bastante difícil y a la hora de comer me fui a tomar algo con mi compañero, que aparte era mi amigo, al bar de al lado. Y así nos despejamos un poco los dos.
Volvimos al trabajo y estuvimos liados hasta la hora de cerrar.
Al salir del trabajo cogí el coche, me fui a casa, me duché y me arreglé para ir a cenar.
Cogí el coche y fui hacía donde habíamos quedado. La verdad que encontré sitio muy rápido.
Fui hacía el restaurante y mientras la esperaba me fumé un cigarro. Mis nervios ya estaban a tope otra vez.
Noté como alguien me tocaba por la cintura, entonces me giré y era ella. Me sonrió y me dio dos besos.
Entramos, nos dieron una mesa y la carta. Estuvimos unos minutos debatiendo qué íbamos a pedir para cenar.
Cenamos, mientras que hablábamos, lo pasamos muy bien, estuvimos riéndonos. Me encantaba, la verdad había muy buen rollo y teníamos un feeling especial.
Al terminar de cenar dimos un paseo por el marítimo, mientras tomamos un helado mirando los barcos que pasaban.
Ya era tarde y al día siguiente trabajábamos, así que nos fuimos a buscar los coches. Le acompañé hasta el suyo.
Al despedirnos ella me cogió de la cintura y se acercó a mi y me intentó besar, pero le dije que no.
Realmente me moría de ganas de hacerlo, pero sabía que no era el momento de hacerlo.
Le di dos besos y me fui a buscar mi coche. De camino a casa le di muchas vueltas a lo que acababa de pasar, la verdad es que yo normalmente me dejo llevar antes esas situaciones, pero sabía que con ella era distinto.
Llegué a casa y me fui directamente a dormir.
A la mañana siguiente, en el trabajo, estuve comiéndome la cabeza toda la mañana y no podía pensar en otra cosa. Así que a la hora de comer le escribí un mensaje y le dije si quería venir a mi casa a cenar el sábado.
La verdad no sé si hice bien o mal pero era lo que necesitaba en ese momento.
Al entrar al trabajo otra vez, guardé el móvil y hasta que cerré no volví a mirarlo. Al salir vi que tenía un mensaje suyo pero entré en el coche y no lo miré.
Al llegar a casa hice la cena. Salí un rato al parque con mi gatita a tomar el aire y a pensar.
Cené, recogí y me tumbé en el sofá y miré el mensaje. Me dijo que sí, que se pensaba que no quería volver a verla más.
Estuve mirando un rato la televisión y después me fui a dormir.
Ya era sábado por la mañana, fui a trabajar y a las 15:00h salí y me fui hacia casa. Me preparé algo de comer, recogí un poco la cocina y me tumbé en el sofá a descansar un rato.
Aunque me costó bastante, estaba muy nerviosa por la cena.
Sobre las 17:37 me fui a comprar para preparar la cena. Al volver del supermercado, recogí el salón, y me puse a cocinar.
Dejé la cena en el horno y me fui arriba a ducharme. Habíamos quedado a las 21:30h.
Salí de la ducha y me empecé a vestir. Recogí la habitación y bajé al salón a preparar la mesa.
Tocaron a la puerta, supuse que era ella. Abrí y la hice pasar, le cogí la chaqueta y la dejé en la silla del salón.
Le dije que se pusiera cómoda y le ofrecí una cerveza.
Yo estaba realmente nerviosa la verdad, el corazón me iba a tope. Iba guapísima y yo no podía concentrarme.
Le enseñé la casa y le gustó bastante. Bajamos al salón y le dije que podía sentarse si quería mientras que yo traía la cena.
Fui a la cocina y saqué la cena del horno. La llevé a la mesa, apagué la televisión y puse música flojita.
Estuvimos hablando super a gusto, de todo, me contaba lo que había hecho en este tiempo, como le iba en el trabajo, etc.
Yo también le conté un poco sobre mi vida, que habían cambiado bastantes cosas desde que nos dejamos de ver.
Después de terminar me dijo que había estado buenísimo. Se lo agradecí. Llevé los platos a la cocina y saqué el postre.
Fuimos al sofá a tomarlo, para estar más cómodas.
Me dijo que me había echado de menos, que había pensado mucho en mi...
Yo me quedé callada, porque en el fondo tenía miedo. Miedo de conseguir todo lo que siempre había soñado, miedo de que me utilizase y yo volverme a enamorar de ella, volver a sufrir, etc.
Le pregunté si quería beber algo, me dijo que sí y saqué una botella de vino.
Iban pasando los minutos y yo no podía contener mis ganas de besarle.
Dejé la copa en la mesa y fui a la terraza a fumarme un cigarro. Al rato ella se asomó y me dijo haber si entraba ya, que necesitaba compañía, mientras se reía.
Yo entré, la tumbé en el sofá y empecé a besarle muy poco a poco. La miraba y me sonreía y yo volvía a besarle.
Le miraba sus preciosos ojos, me hubiese quedado así toda la vida...
Fui bajando lentamente por su cuello, le fui besando, le mordía muy flojito. Tenía su boca cerca de mi oreja y me susurró que me deseaba.
Le desabroche la camisa verde que llevaba, me paré un segundo y miré su cuerpo. Le besé poco a poco por todo. Le desabroché el sujetador, y Dios... era preciosa.
Volví a besarle mientras le acariciaba su cuerpo. Ella también me quitó el jersey y el sujetador y empezó a besarme el cuerpo muy despacito.
La tumbé de nuevo y le desabroché el cinturón y el botón del pantalón, le bajé la cremallera y le metí la mano muy suavemente. Ella hizo un gemido bajito. Yo la besaba mientras que le acariciaba, le metí la mano por debajo de la ropa interior y entonces volvió a gemir.
Me besaba por el cuello mientras que yo le tocaba. Me agarraba fuerte y yo iba acelerando el ritmo. Le miraba y veía como disfrutaba, me encantaba como gemía cerca de mi oreja, notaba su respiración como iba a tope. Ella me mordía el cuello.
Le quité los pantalones y la ropa interior y volví a quedarme un segundo observando su cuerpo, era increíble lo preciosa que era. Tenía a la mujer de mi vida desnuda ante mí.
Recorrí su cuerpo con mis labios de arriba hasta a bajo. Me quedé abajo y continué con mis labios. Ella gemía mucho más fuerte, me agarraba del pelo y a mi eso me encantaba, me decía que no parase, entonces seguí hasta que estalló de placer.
Me dijo que le besara y eso hice. Me tumbó, me quitó la ropa y me recorrió el cuerpo con su lengua.
Yo la miraba y veía sus ojos azules como me miraban con deseo.
Se puso encima mio mientras que nuestras piernas se entrelazaban, me encantaba tenerla, que nuestros ojos se miraran, tenerlos a medio segundo de los míos.
La senté encima mio des espaldas y recorrí su perfecta espalda con mis dedos y a continuación le llené de besos, mientras que con mis manos recorría su pecho.
Volví a bajar mi mano y empecé a acariciarle de nuevo lentamente, ella apoyó su cabeza en mi hombro y podía notar como aumentaba su respiración.
Me tumbó de nuevo y se sentó encima mio, mientras que con sus dedos me llenaba de placer.
Cuando yo estaba apunto de estallar, se tumbó y juntó su sexo con el mio y estallamos de placer las dos.

Se tumbó a mi lado y yo me quedé acariciando suavemente su cuerpo hasta que nos quedamos dormidas.

12

Eran las 8:15 de la mañana, acabábamos de empezar la clase y apenas había venido gente.
Yo tenía mucho sueño ya que no había dormido lo suficiente y a las 6:37 ya estaba en pie.
Por suerte venían a dar una charla a la clase y al menos no se haría tan pesado.
Pasaron las dos horas que teníamos de la misma asignatura. Ya eran las 10:05 y esperábamos a que viniesen a dar la charla.
Tocaron a la puerta, yo estaba con el móvil, de repente alcé la vista y vi entrar a un chico y a una chica. Me quedé impresionada al verla. Era joven, de unos 30 años, de pelo rubio oscuro más bien cortito, llevaba dos rastas , tenía unos ojos azules preciosos. Iba con unos legins negros y una falda corta de rayas con unas converse de botas, un jersey de tirantes y una chaqueta medio caída.
Por fin empezaba a despertarme.
Antes de empezar la charla se presentaron, él se llamaba Sergi y ella Ruth.
Comenzaron a explicarnos un poco, trataba sobre el trabajo social que realizaban en su asociación.
No podía dejar de mirarla, de cada vez me atraía más y me ponía nerviosa.
Además que me encantaba como hablaba y su manera de pensar.
Sergi pasó un cuestionario y mientras lo explicaba, Ruth iba pasando por las mesas por si teniamos dudas.
Yo levanté la mano y se acercó, le hice la primera pregunta que se me pasó por la cabeza.
Entonces me miró y se echó a reír. Yo me puse nerviosa y me sentí avergonzada.
Me preguntó que si iba en serio la pregunta, y yo le dije que no...
Me dijo que ya le parecía, pero que no estaba nada mal la excusa, y se fue a otra mesa.
Yo me quedé súper cortada y me puse a atender a Sergi para evitar mirarla más.
Pasó una hora y a las 11:00 teníamos descanso hasta las 11:20.
Recogía los libros y me ponía la chaqueta para salir fuera a merendar. Era una de las ultimas.
Al salir por la puerta, Ruth me miró y me preguntó que a dónde podía ir a tomar un café.
Yo le expliqué que justo a bajo había un bar que estaba muy bien. Y me fui con mis compañeros a merendar.
Cinco minutos antes de empezar fui a la puerta del instituto y estaba Ruth fumando un cigarro. Yo me encendí el mio.
La miré y vi que me estaba mirando. Me dijo que le había gustado el café mientras que se reía.
Me preguntó que si me estaba gustando la charla y le contesté que sí, que era muy interesante.
Ella me contestó que ya había visto, por el tipo de pregunta que le hice. Y yo me reí.
Acababa de tocar el timbre, así que subimos a la clase.
Yo veía que me miraba y me sonreía disimuladamente, y más nerviosa me ponía.
Tenía unas ganas tremendas de cogerla y besarle.
A las 12:05 sonó el timbre, para un descanso de 5minutos. Así que aproveché y fui al lavabo.
Entre al baño y salí a lavarme las manos y entonces entró ella, me miró y pasó al baño.
Yo hice tiempo lavándome las manos hasta que ella salió.
Cuando salió, me preguntó si la estaba esperando. Y yo le contesté que sí, por si se perdía al volver a la clase. Ella se empezó a reír.
Entonces yo me acerqué y le besé. Ella me siguió. Pero de repente sonó el timbre.
Volvimos a la clase, y siguieron dando la charla. Terminaban a la 13:05, pero nosotros teniamos clase hasta las 14:00.
Al poco rato de empezar la clase, se acercó a mi mesa y haciendo que me explicaba algo, me escribió en el cuaderno que al terminar la clase me esperaba en el baño, si quería terminar lo que habíamos empezado.
Yo estaba flipando, solo deseaba que pasara la hora para tenerla en mis brazos. Se me hizo eterna la espera.
Al llegar la hora fui al baño a esperarla. Pasado unos minutos, para no levantar sospechas, apareció.
La cogí de la mano y la encerré conmigo en un baño.
La volví a besar, mientras que acariciaba su cara. Le fui quitando la chaqueta, seguía besandole.
Empecé a tocarle por debajo del jersey, me encantaba su piel, la notaba ardiendo. Le quite el jersey.
No llevaba sujetador. Tenía un cuerpazo increíble, me volvía loca.
Notaba como le gustaba y eso me volvía aún más loca.
La cogí por el culo y la subí al váter. Me rodeó con sus piernas y yo fui bajando mis manos por su obligo, le metí la mano por debajo de los legins y le empecé a tocar suavemente. Ella me besaba por el cuello y yo me derretía.
Le quite los legins, le subí la falda y bajé con mi boca, rozando todo su cuerpo, hasta llegar a bajo de su ombligo. Ella me cogió la cabeza y se retorcía de placer, me decía que no parase.
Era increíble como se ponía y me encantaba, pero a la vez tenía miedo por si alguien nos escuchaba.
Cuando ella ya estaba apunto de llegar, me agarró de la cabeza y me subió, me desabrochó el cinturón y me empezó a tocar.
Me dijo al oído que quería que me corriese a la vez que ella, yo me volví loca.
Llevé mi mano debajo de su falda, estaba super caliente, me dijo que lo hiciese rápido y nos corrimos casi a la vez.
Fue perfecto, me encantó. Nos vestimos, salimos del baño, ella me besó y se fue.