Hacía a penas una semana que me había
mudado a mi nueva casa. No estaba mucho más lejos de donde vivía
antes, pero sí era algo más grande. Y necesitaba ya un cambio.
Era una casa bonita, lo que más me
gustaba era que tenía una terraza y barbacoa.
Había pensado en poner hamacas ya que
era verano y me encantaba tomar el sol.
Solamente tenía un vecino arriba y a
cada lado de la terraza otras casas iguales. Eran como adosados
pequeñitos.
El caso es que se estaba bastante
tranquilo allí. Y apenas se escuchaba nada.
Vivía con mi gato y mi gata. Max y
Afri.
No conocía a mis vecinos aún, de
vista simplemente.
Por cierto a mi izquierda vivía una
chica muy guapa y me atraía bastante.
Pero bueno, hacía poco que lo había
dejado con mi ex pareja y tampoco tenía ganas de complicarme ahora
con esos temas.
Se iba haciendo de noche. Y a la mañana
siguiente tenía que ir a trabajar, ya que había tenido un par de
días libres y aproveché para terminar la mudanza.
Fui a hacerme algo de cena, puse la
mesa en el comedor y cené mientras miraba la televisión.
Tenía pensado no acostarme muy tarde,
que si no mañana me costaría bastante levantarme.
Vi un poco la televisión y entré a
mis gatos que estaban por la terraza jugando.
Fui arriba a mi habitación, ya que la
casa tenía dos plantas.
Me aseé y me puse el pijama. Me metí
en la cama y al poco de tumbarme me dormí.
Por la mañana sonó en despertador y
cómo no, tenía mucho sueño. Me levanté de la cama, escogí la
ropa y me duché.
Preparé un par de cosas y me fui
abajo, a la cocina. Me preparé el desayunó y me lo tomé viendo la
televisión en el salón.
Abrí la terraza para que mis gatos
pudiesen salir a fuera, ya que les gustaba estar ahí en el solecito.
Se acercaba la hora de entrar al
trabajo, así que cogí mi bici y me fui.
Trabajaba en mi propia tienda de ropa y
yo era la diseñadora de los estampados. También vendíamos
complementos y zapatos y hacíamos tatuajes puntualmente.
La tienda la llevábamos mi amiga
Raquel y mi amigo Miquel. Eramos amigos desde pequeños, así que nos
llevábamos bien y nos entendíamos a la hora de llevar la tienda.
Ese día me tocaba abrir a mí. Así
que abrí la tienda y preparé las cosas para poder atender.
Iba pasando el rato y no había mucho
jaleo. Llegó la hora de comer y vino Raquel y su hermana Cristina, a
comer conmigo a la tienda.
Estuvimos comiendo y charlando y les
conté como iba con la casa nueva y demás.
Empezó a entrar gente a la tienda, así
que Cris se fue y Raquel y yo nos quedamos trabajando.
Llegó la hora de cerrar.
Al salir me fui a tomar unas cañas con
Raquel y le dije que el fin de semana podíamos organizar una torrada
en mi casa para inagurarla y así juntarnos todos.
Ya era tarde así que nos despedimos
hasta mañana.
Cogí la bici y me fui hacia casa.
Tenía bastante hambre, así que nada más llegar me hice la cena y
le puse de cenar a mis gatos.
Después de cenar me pegué una ducha
rápida para refrescarme y me tumbé en la cama a leer un rato.
A la mañana siguiente me levanté
sobre las 10:00h ya que hoy me tocaba ir por la tarde.
Estuve haciendo un par de tareas por la
casa y cuando terminé fui a la terraza a tomar un poco el sol hasta
la hora de comer.
Se estaba muy bien allí la verdad, era
la primera vez que tomaba el sol.
Ya eran las 14:00h así que me vestí y
me fui a comprar el pan, que tenía una panadería muy cerquita de
casa.
Al salir de casa me encontré con la
vecina. Me miró y le sonreí. Se paró y me preguntó por la
mudanza. Le dije que estaba ya lista la casa. A lo que ella me
respondió que si necesitaba algo no dudase en preguntarle.
Le dí las gracias y me fui a la
panadería.
La verdad no pude evitar en pensar mal
con lo que me dijo. Pero sabía que obviamente no iba por ese camino.
Llegué a casa con el pan y me puse a
hacerme algo de comer.
Después de haber comido y recogido me
dí una ducha y me fui hacia el trabajo.
Al llegar me dijo Raquel que había
venido una persona interesada en hacerse un tatuaje y que había
dejado su teléfono móvil.
Así que como Raquel ya se iba, esperé
a que llegase Miquel, que le tocaba turno conmigo.
En cuanto apareció me fui al estudio
de la tienda y llamé. Estuve hablando con la chica sobre lo que
quería y demás y quedamos en que el jueves vendría a hacérselo.
Miquel se encargó de la tienda y yo
estuve haciendo el diseño para la chica.
Se me pasó más rápido que
normalmente, ya que cuando estoy dibujando se me hace más ameno.
Cerramos la tienda y nos fuimos a tomar
algo, nos pusimos al día y estuvimos hasta tarde hablando.
Llegué a casa, me duché y me fui a la
cama.
Ya era el jueves por la mañana así
que me levanté, me duche, preparé las cosas y bajé a la cocina a
desayunar.
Está vez fui en el coche, ya que
después tenía que ir a comprar.
Llegué a la tienda y preparé todo, al
poco llegó Miquel. Yo hoy tenía que tatuar y no podía estar
pendiente de la tienda.
Fui al estudio y preparé las cosas
para la chica. Al cabo de un rato llegó la chica y la hice pasar a
dentro.
Le enseñé el diseño y le encantó.
Así que se tumbó en la camilla y empecé a tatuarla.
Aguantaba bastante bien la chica, lo
quería en un sitio delicado pero no me dio ningún problema.
A las dos horas y algo terminé. Le
gustó mucho y se fue contenta.
Yo me quedé recogiendo el estudio y
salí a la tienda a ayudar a Miquel.
Llegó la hora de comer y Raquel entró
a trabajar. Mientras que Miquel y yo nos fuimos a comer juntos.
Después de comer le dejé en su casa y
yo me fui al supermercado, tenía que comprar un par de cosas para la
casa y para la torrada del fin de semana.
Terminé de comprar y me fui a casa.
Coloqué las cosas y me fui a la terraza para aprovechar el sol que
quedaba.
Escuché una voz que provenía de la
casa de al lado. Era mi vecina, que me preguntaba que si se estaba
bien ahí.
Yo me reía y le dije que sí, que
después de trabajar me venía estupendo.
Ella me contestó que también acababa
de llegar de trabajar y que su novio se había ido a trabajar ahora.
Me quedé un poco decepcionada al
escuchar que tenía novio, pero bueno tampoco la conocía en
absoluto.
A lo que me reí y ella se fue hacia a
dentro de su casa.
El sol ya se escondía, recogí la
terraza y me fui a darme una ducha.
Hice la cena y me fui al sofá a mirar
la televisión. Al rato me subí a la habitación y me dormí.
A la mañana siguiente me desperté e
hice lo de cada mañana antes de ir a trabajar.
Llegué a la tienda y abrí. Hoy me
tocaba comer allí y estar hasta las 18:00h.
El día estuvo tranquilo así que no se
hizo muy pesado. Comimos los tres juntos y Miquel se fue a casa,
quedamos en que mañana abriría yo la tienda y después de comer me
iría a preparar las cosas de la torrada.
Estuvimos hablando Raquel y yo, y no sé
muy porqué pero le conté lo de mi vecina.
Y Raquel me dijo que fuese conociéndola
que no perdería nada.
Se hicieron las 18:00h, así que me fui
a casa.
Al llegar estuve un poco en la terraza,
disfrutando del día que hacía.
Tocaron a la puerta. Me levanté a
abrir y era la vecina.
Me quedé asombrada y le pregunté que
qué ocurría. Me dijo que había una bici en la calle sin atar y
había supuesto que era mía. Más que nada porque corría peligro
ahí.
Me asomé y efectivamente era mi bici.
Me había olvidado por completo de entrarla a casa.
Le di las gracias y le dije que si
quería pasar a casa a tomar algo.
La verdad es que aceptó enseguida.
Le enseñé un poco la casa y la llevé
a la terraza que se estaba mucho mejor que dentro.
Le ofrecí una cerveza.
Y estuvimos hablando un rato en la
terraza. Me contó que su novio a penas estaba en casa por el día,
ya que trabajaba y estaba a una hora y media de camino.
Parecía bastante simpática y me
gustaba mucho su personalidad.
Le dije que mañana inaguraba la casa y
que si se quería pasar con su novio que serian bien recibidos.
Me dijo que le encantaría.
Se hizo algo tarde y su novio estaba
apunto de llegar a casa, así que le acompañé a la puerta y
quedamos en que nos diríamos cosas para mañana.
Al despedirnos nos dimos dos besos pero
noté como se quedó mirándome. Aunque no le di mucha importancia,
quizás me lo estaba imaginando yo.
Me fui a duchar y me preparé la cena.
Al poco de cenar me fui a la cama ya que estaba bastante cansada.
Por la mañana me duché, me vestí,
desayuné y me fui hacía el trabajo.
Estuvo bastante llena la tienda, no
paraba de entrar y salir gente. Casi no nos dio tiempo a comer.
Sobre las 16:00h me fui hacía casa.
Me tumbé un rato en el sofá ya que si
no por la noche no aguantaría y además tenía que organizarlo todo.
Al cabo de un rato me desperté y
empecé a recoger la casa.
Monté la mesa en la terraza y estuve
haciendo un par de postres y algo para picar.
Faltaba poco para que mis amigos
empezaran a venir, así que fui a la casa de la vecina y toqué.
Me abrió ella. Le pregunté que si al
final vendría a cenar o al menos a tomar algo después.
Me dijo que su novio estaba muy cansado
pero que después de cenar vendría ella.
Yo me alegré y le dije que vale, que
después nos veríamos.
Empecé a encender la barbacoa y la
gente ya iba llegando. Cuando ya estaba todo listo, cenamos.
Estuvo muy bien la cena. Yo estaba muy
contenta de estar con mis amigos en mi nueva casa y pasándolo así
de bien.
Cuando ya terminamos todos de cenar,
recogí los platos y saqué los postres y la bebida.
Estábamos entre risas y pasándolo
bien, como siempre que nos juntamos todos.
Les gustó mucho la casa y sobretodo la
cena.
Al rato tocaron a la puerta. Fui a
abrir y era ella, la vecina.
Me quedé parada en la puerta mirándola
unos instantes, la verdad es que iba realmente guapa, con un jersey
de tirantes blanco, un pantalón vaquero tipo short y unas sandalias
muy bonitas. Vestía con un estilo algo hippie, cosa que me
encantaba.
Ella se percató pero no dijo nada,
solo me sonrió y me dio dos besos.
Salimos a la terraza y le presenté a
mis amigos. Le ofrecí postre y le dije que se sirviese la bebida y
la comida que quisiera.
Un amigo mio me dijo que, a ver si
podíamos poner un poco de música. Le dije que sí pero que no muy
alta por si molestábamos a los demás.
Así que algunos empezaron a bailar.
Yo me quedé sentada con Raquel
hablando. Se notaba que la gente lo estaba pasando bien.
Me levanté a por otra copa y le traje
una a Raquel. Me dijo que ya iba bastante contenta que no la dejase
beber más. A lo que yo me reí.
Vi que la vecina se acercaba a la mesa
y me extendió la mano para bailar con ella.
Yo me quedé un poco cortada y miré a
Raquel que se estaba riendo.
Me levanté y empezamos a bailar.
Ella me cogió por el cuello y yo la
agarré por la cintura. Aunque mis manos deseaban bajar más hasta su
culo. Pero sabía que no debía.
Me dijo que se lo estaba pasando muy
bien, que había sido todo un detalle el invitarla.
Yo le contesté que me alegraba de que
estuviese a gusto.
Nos sentamos un rato y estuvimos
hablando y bebiendo un poco más.
Algunos de mis amigos ya empezaban a
irse. Era bastante tarde. Así que apagamos la música de
fuera y pasamos las cosas dentro.
Estuvimos un rato más y ya se iban
todos. La vecina, que por cierto se llamaba Mar, se ofreció para
ayudarme a recoger un poco.
Le dije que no hacía falta, que ya lo
haría yo mañana. Ella insistió.
Los demás ya se habían ido y ella se
quedó ayudándome un poco. Le dije que ya estaba bien, que lo que
quedaba lo haría mañana.
Le acompañé a la puerta y nos
despedimos con dos besos y después me acarició la mejilla mientras
que me daba las gracias por la fiesta.
Yo le sonreí y le dije que gracias a
ella por haber venido.
Cerré la puerta y me fui directa a la
cama.
A la mañana siguiente me desperté
sobre la 13.00h y aun me hubiese quedado más tiempo en la cama, pero
tenía que recoger la casa.
Así que me puse manos a la obra.
Después de haber recogido la casa me duché.
Al segundo de salir de la ducha sonó
mi móvil.
Era Raquel, me dijo que si me apetecía
pasar el día en la playa. Y le dije que sí.
Me hice un par de sándwiches rápido,
preparé la bolsa de la playa y me fui en el coche a recoger a Raquel
a su casa.
Se subió al coche y decidimos ir a una
calita que no solía haber mucha gente y se estaba muy tranquilo.
Llegamos, colocamos las cosas y nos
pusimos a comer.
Me dijo que ayer se lo había pasado
super bien, que se estaba muy a gusto en la casa y que acabó
agotada.
Yo me alegré de que todos se lo
hubiesen pasado bien y de haber estado con ellos.
Me preguntó que cómo llevaba lo de
Marina, mi ex. Y le dije que la verdad es que lo llevaba bastante
bien, que a veces me acordaba pero que no sentía nada por ella ya.
Me dijo que se alegraba. Y que en la
cena la vecina no paraba de mirarme y tontear conmigo.
Yo me reí y le dije que no era verdad.
A Raquel le gustaba una chica amiga
nuestra, que por supuesto vino a la cena. Y le pregunté cómo había
ido con ella, que si había alguna novedad. Me dijo que fue muy bien,
que después le acompañó a casa y se besaron.
Yo me alegré mucho por ellas.
Estuvimos tomando el sol y descansando
un poco. Se estaba estupendamente allí.
Nos bañamos un rato. El agua estaba
muy limpia y muy buena.
Ya era hora de recoger, así que nos
secamos, recogimos las bolsas y nos fuimos hacía el coche.
La dejé en casa y nos despedimos hasta
mañana.
Llegué a casa y a fuera del portal me
encontré a Mar y a su novio discutiendo, así que saludé y abrí la
puerta de mi casa.
Me duché para quitarme la sal y demás
y me hice algo para cenar.
Después de cenar me fui directa a la
cama, que estaba agotada. Me quedé pensando en qué había pasado
con Mar... hasta que me dormí.
Pasaron un par de días, era jueves y
no había ninguna novedad.
Estaba en casa ya, había comido en el
trabajo y tenía la tarde libre. Así que preparé la hamaca y me
puse a tomar el sol.
Al cabo de un rato llamaron al timbre y
fui a abrir.
Era Mar y tenía mala cara. Le dije que
pasara a casa. Y le pregunté que qué le ocurría.
Se sentó en la terraza y me dijo que
estaba un poco decaída, llevaba varios días discutiendo con su
novio y ella estaba un poco cansada de todo.
Estuvimos hablando, intentaba animarla
y hacer que viese las cosas de forma positiva.
Al rato dejamos de hablar de eso y nos
reíamos y estábamos muy a gusto, como siempre.
Le acompañé a la puerta y me dio las
gracias y me dijo que estaba muy bien cuando estaba conmigo.
Yo le sonreí y le di un beso en la
mejilla y le dije que siempre que quisiera algo estaría.
Al día siguiente abrí la tienda. Me
tocaba turno con Raquel. Y estuvimos hablando y le conté lo que
había pasado ayer con Mar.
Ella me dijo que estaba claro que
sentía algo por mi, que se notaba.
Entonces yo ya me estuve comiendo la
cabeza todo el día.
A la hora de comer fuimos Raquel, Aina
y yo. Que era la chica que le gustaba a Raquel.
Pasamos la tarde juntas y estuve muy
bien, desconecté un poco de todo y me alegré mucho de ver lo bien
que estaban ''juntas''.
A la mañana del sábado también abría
yo la tienda, pero solo me quedaba hasta la 13:30h.
Miquel me dijo que esa misma noche
podíamos ir a tomar algo y salir, que hacía mucho que no salíamos
todos juntos.
A mí me apetecía la verdad, así que
le dije que sí.
Ya era la hora y me fui a casa. Comí
en el sofá y me quedé dormida.
Me desperté porque llamaban a mi
móvil. Era Miquel para decirme la hora y el lugar dónde iríamos.
Recogí un poco la cocina, les dejé
preparada la cena a mis gatos y fui a mi habitación a elegir la
ropa.
Después de un rato pensando en qué
ponerme por fin me decidí. Había escogido unos vaqueros ajustados,
un jersey de tirantes oscuro y una camisa por si después refrescaba.
Después de la ducha ya era casi la
hora de irme. Así que me fui al coche.
Ya estábamos todos en el restaurante.
Habían invitado a una chica que siempre le había gustado. Carol, se
llamaba. Durante todo la cena estuvo muy pendiente de mí. A mí
siempre me había atraído físicamente, pero nada más.
Al acabar de cenar nos dirijamos a los
pubs que había por ahí.
Entramos a uno que estaba bastante
bien. Había ambiente y buena música.
Empezamos a beber y a bailar.
Carol se acercó a mí y empezamos a
bailar y en un momento inesperado se me lanzó. Y cuando me quise dar
cuenta ya me estaba besando con ella.
Realmente no me importó mucho, estaba
algo bebida y me lo estaba pasando bien.
Pero de repente me giré y vi a Mar con
su novio y unos amigos. Vi como Mar me estaba mirando y me saludó
con la cabeza.
Yo me quedé un poco cortada. Le dije a
Carol que ahora vendría que iba fuera un momento a fumar.
Salí un rato y me encendí un cigarro.
Escuché una a alguien preguntándome que si la invitaba. Me giré y
era Mar. Por supuesto que la invité.
Me dijo que había venido con su novio
y unos amigos y que en un rato se irían.
Yo le dije que también había venido
con amigos. A lo que ella me preguntó que si Carol era mi novia. Le
respondí que no, que no tenía novia. Que simplemente era una amiga.
Estuvimos hablando un rato fuera y me
dijo que ya tenía que entrar que ya nos veríamos.
Se acercó a mi para despedirse con dos
besos, pero yo la cogí y la besé en los labios.
Era lo que llevaba deseando desde hacía
días y no me lo pensé mucho.
Ella me siguió y cuando se apartó me
dijo que ya nos veríamos mañana.
Al poco entré yo otra vez a la
discoteca. Raquel me cogió para bailar y mientras le conté lo que
acababa de suceder.
Me dijo que estaba loca, que ella no se
hubiese atrevido, pero que se alegraba mucho.
Fue pasando la noche y ya era muy
tarde, casi por la mañana. Así que nos fuimos cada uno a nuestra
casa.
Al día siguiente me levanté con dolor
de cabeza y echa polvo.
Menos mal que era domingo y tenía todo
el día para estar de relajación. Además que solo me quedaba una
semana de trabajo y tendría vacaciones.
Bajé a la cocina y me preparé algo
para comer, tenía mucha hambre.
Después de comer recogí un poco la
cocina y me tumbé en el sofá a descansar un rato.
Sobre las seis y algo de la tarde sonó
mi móvil. Me desperté y lo cogí.
Era Carol, me preguntó si me apetecía
dar una vuelta o hacer algo. Y la verdad no me apetecía salir mucho
así que la invité a casa.
Mientras ella venía yo me fui a
duchar.
Tocaron a la puerta así que fui a
abrir. Era Carol.
La hice pasar y se sentó en la
terraza. Hacía un buen día y se estaba muy bien allí.
Le ofrecí algo de beber y me dijo que
menos alcohol que le daba igual, que ayer ya bebió bastante. Yo me
reía y le dije que estaba igual.
Traje un par de vasos y zumo fresquito.
Nos pusimos a hablar tranquilamente en
la terraza y la verdad estaba agusto.
Se iba haciendo tarde y me dijo que se
iría ya. Yo le dije que se quedará a cenar conmigo si le apetecía.
Y ella aceptó.
Realmente no sé porque lo hice, ya que
no me gustaba para tener una relación con ella, pero la atracción
me podía.
Cenamos en la terraza y después de
cenar recogí los platos y demás.
Y nos quedamos en la terraza fumando un
cigarro. Me acerqué a ella y empecé a besarla, la apoyé en la mesa
y continuamos. Le quité el jersey y el sujetador. Y como la cosa iba
a más, la entré a dentro de la casa y la tumbé en el sofá.
Continuamos y terminamos haciéndolo varias veces.
Cuando nos quisimos dar cuenta ya era
tarde. Así que nos vestimos y la acompañé a la puerta.
Me fui a la ducha y directa a la cama.
A la mañana siguiente como era lógico
me desperté agotada, sin fuerzas para ir a trabajar y encima abría
yo.
Me levanté y me fui directa a la ducha para así espabilarme.
Bajé a la cocina y me tomé un buen café.
Preparé las cosas y me fui al trabajo.
Me tocaba turno con Raquel. Abrí la
tienda y empecé a organizarla un poco hasta que llegó Raquel.
Nada más verme me dijo que traía una
cara... que si no había pegado ojo.
Le dije que luego le
contaría, ya que empezaba a entrar gente a la tienda.
A la hora de la comida fuimos al bar de
enfrente y nos comimos un menú. Lo hacían bastante bueno ahí, e
íbamos de vez en cuando.
Nada más sentarse me preguntó súper
interesada. Y yo me reía.
Le conté que había invitado a Carol a
pasar la tarde y a cenar a mi casa y que acabamos acostándonos.
Raquel se quedó flipando, no me creía.
Yo le dije que estaba super liada. Que me lo pasaba super bien
con ella y que me atraía muchísimo pero que no quería nada con
ella. En cambio con Mar si que me veía, pero tenía novio y era
complicado.
Raquel me dijo que ahora tenía tiempo
de disfrutar, que hacía nada que lo dejé con mi ex y que si fuese
ella se dejaría de complicaciones y disfrutaría cuanto pudiese.
Y la verdad es que tenía toda la
razón. Además yo era una persona que me agobiaba mucho al pensar en
el futuro. Así que decidí vivir el momento como siempre había
hecho.
Se hizo la hora de volver a entrar a
trabajar. Menos mal que solo me quedaba una hora.
A las 16:00h
llegó Miquel y Raquel y yo nos fuimos.
Le acompañé a su casa con el coche ya
que había quedado por la tarde con Aina. Y yo me fui a comprar y
hacía casa.
Entré en casa y coloqué la compra. A
los pocos segundos tocaron a la puerta.
Abrí y era Mar, que iba con una
mochila y el biquini debajo de un vestido, muy bonito por cierto.
Me preguntó si me apetecía ir con
ella a la playa. Yo apenas lo pensé y le dije que sí.
La hice pasar mientras que preparaba
rápidamente mi mochila y me vestía.
Fuimos a su coche y me preguntó si
quería ir a alguna en especial. Y le dije que conocía una que se
estaba muy tranquilo y estaba algo escondida.
Le pareció buena idea.
Llegamos y apenas había gente.
Colocamos las toallas y demás y nos tumbamos.
Estuvimos hablando super a gusto, como
siempre y disfrutando del buen día que hacía.
Me dijo que ya no podía aguantar más
el sol y que se iba a dar un baño. Yo le acompañé.
El agua estaba estupenda. Y me metí
enseguida. Raro en mí, que siempre la encontraba fría.
Estuvimos nadando un rato y en un
momento dado le dije que sentía lo de la otra noche, pero que en ese
momento me apetecía besarle.
Ella me dijo que no pasaba nada,
simplemente no se lo esperaba, pero que no le había molestado ni
mucho menos.
Yo le sonreí y le dije que me salia a
tomar el sol. Ella se quedó un poquito más.
Me senté en la toalla y me lié un
cigarro, abrí una cervecita y me tumbé.
Al rato sentí caer gotitas en mi
cuerpo y cuando quise abrir los ojos tenía a Mar encima mio.
Yo estaba alucinando un poco. La miré
extrañada y ella se acercó y me empezó a besar.
Recorría mi cuello y mi boca con sus
labios y yo le acariciaba la espalda bajando hasta su culo.
No podía más, deseaba quitarle el
biquini y comérmela.
Fui acariciando su barriga hasta llegar a la
altura de la parte de abajo del biquini, intenté meter la mano por
debajo pero ella me la cogió y me dijo que aun no.
Yo estaba ya que no aguantaba.
Estuvimos así un rato hasta que se fue
haciendo de noche.
Ella miró el reloj y me dijo que se
tenía que ir ya, que su novio estaba al llegar. Se le había ido
completamente la cabeza con el tiempo.
Recogimos rápido y fuimos al coche.
Antes de bajarme de el, quedamos en que ya hablaríamos estos días y
me despedí con beso un prácticamente en los labios.
Llegué a casa y me hice la cena. Menos
mal que mañana estaba de tarde. Porque estaba algo cansada.
Cuando estaba en el sofá terminando de
cenar me sonó el móvil. Era Carol.
Me preguntaba si quería que nos
viésemos un rato, así que la invité a casa.
Estuvimos en el sofá hablando. Yo
quería ser sincera con ella y le dije lo que realmente pensaba. Que
no estaba buscando pareja ni nada, solo pasarlo bien.
Me quedé muy sorprendida y contenta
por supuesto, cuando me respondió que ella también, que no quería
complicaciones ni nada.
Así que me vino genial.
Habíamos bebido un par de cervezas y
entre eso y lo de por la tarde, no lo dude ni un segundo y me lancé.
Terminamos en el sofá, haciéndolo como la otra vez.
La verdad es
que me gustaba hacerlo con ella.
Ya era tarde y como al día siguiente
no tenía que madrugar, le dije que podía quedarse si quería.
A la mañana siguiente, me desperté.
Carol ya se había ido. Eran casi las 14.00h.
De modo que me levanté corriendo, me
puse a hacer algo de comida y a comer, recogí un poco y me duché
para ir al trabajo.
Llegué y estaban Miquel y Raquel, ya
terminaban su turno y me tocaba a mi.
Menos mal que la tarde no fue muy
agobiante. Vino una chica a pedirme información para tatuarse
conmigo. Estuvimos hablando de cómo lo quería y demás. Así que ya
tenía trabajo en casa.
Quedamos en que se lo haría en dos
días, osea el jueves.
Llegó la hora de cerrar. Me fui a casa
y me preparé la cena, estaba agotada.
Me puse en el sofá y cené mientras
veía la televisión.
La verdad que al poco rato me fui a
dormir, ya que hacía unos días que no paraba.
Me desperté e hice lo de cada mañana
hasta llegar al trabajo.
Hoy estaba con Miquel. Él se encargó
de la tienda y yo empecé a diseñar el tatuaje para la chica.
Pero en cuanto se empezó a llenar la
tienda salí a echarle una mano.
Era la hora del descanso para comer, y
fuimos al bar de enfrente a despejarnos un rato.
Fuimos otra vez hacía la tienda y
esperamos a que terminase nuestro turno.
Al llegar Raquel nos fuimos.
Acompañé a Miquel a una tienda que
quería ir y así estuvimos un rato a solas hablando de nuestras
cosas.
Al terminar nos fuimos hacía el coche
y cada uno se fue a su casa.
En casa me puse a trabajar enserio con
el tatuaje, ya que mañana tenía que tatuarla.
La verdad me estaba quedando bastante
guay.
Se me hizo la hora de cenar y a penas
me di cuenta. Ya lo tenía casi acabado.
Tocaron al timbre. Así que bajé a ver
quien era.
Abrí la puerta y era Mar. Me preguntó
que si me apetecía fumar un rato, que tenía ganas de estar conmigo.
La invité a pasar. Le dije que tenía
que terminar una cosa y enseguida estaría con ella.
Me preguntó si mientras iba a buscar
algo para cenar ya que se haría un poco tarde sino.
Y le dije que sí que era buena idea.
Al cabo de un rato volvió y yo ya
había terminado el tatuaje.
Pusimos la mesa en la terraza y cenamos
allí. Me dijo que su novio tenía cenar de empresa y que vendría
tarde.
Le pregunté que si ya iba mejor la
cosa con él. Me contestó que no, que la relación no iba a ninguna
parte y que discutían por casi todo. Pero que no era fácil tomar
una decisión aun.
Yo le dije que no se agobiase y que se
dejase llevar.
Terminamos de cenar y recogí la
terraza. Ella me dijo que quería ver el diseño que hice, ya que en
la cena le había comentado algo.
Subimos a mi habitación donde y se lo
enseñé. Le encantó. Me dijo que vendría por mi tienda a tatuarse,
mientras se reía.
Bajamos a bajo y fuimos a la terraza a
fumar, nos tumbamos en las hamacas y estuvimos super agusto.
Yo me senté en su hamaca y le empecé
a acariciar mientras ella tenía los ojos cerrados.
Abrió los ojos y me dijo que la
besara. Y yo lógicamente la besé.
No nos dimos cuenta y se hizo tarde y
el novio de Mar acababa de entrar en su casa.
Mar preocupada se fue hacía casa y me
dijo que ya hablaríamos.
Y yo me fui a dormir.
Al día siguiente me desperté
contenta, tenía ganas de tatuar y además el sábado empezaban mis
vacaciones.
Llegué al trabajo y estuve preparando
el estudio para poder tatuar. Llegó la chica a la hora acordada y
empecé.
Terminé mi trabajo y la chica se fue
contenta. Recogí un poco y me puse a ayudar a Raquel en la tienda.
Hoy había bastante jaleo, así que
comimos en la tienda y seguimos atendiendo.
Al terminar mi turno me fui a comprar y
a mirar unas cosas por el centro. Mientras estaba por ahí me llamó
Carol. Y me dijo que si quería quedar.
Le dije que estaba por el centro así
que quedamos en una hora allí.
Terminé y dejé las cosas en el coche.
Fui donde había quedado con Carol. Ella ya estaba allí y nos fuimos
a tomar una cañas por allí mismo.
Estuvimos hablando y pasándolo bien
como siempre, tonteábamos y demás.
Pero me dijo que me tenía que contar
algo. Yo me ''asusté'' un poco.
Me comentó que esté Domingo se iba de
Mallorca y se iba a vivir a Barcelona, que le habían ofrecido un
trabajo muy bueno y a parte que le apetecía cambiar de aires.
Yo me llevé una sorpresa muy grande,
no me lo esperaba en absoluto. Le dije que debía aprovechar la
oportunidad y que me alegraba por ella aunque también me daba pena.
Aunque está claro que seguiríamos
viéndonos de vez en cuando.
Nos acabamos las cervezas y dimos una
vuelta por ahí.
Me dijo que le apetecía mucho ir a
algún sitio un poco más intimo, ya que no quería irse así.
Así pues terminé pasando la noche en
su casa.
Me desperté, desayunamos juntas y me
despedí de ella, le desee un buen viaje y que disfrutara al máximo.
Quedamos en que estaríamos en
contacto.
Me fui hacía casa, me duché
rápidamente y fui a la tienda.
Llegué tarde. Menos mal que Raquel
tenía las llaves y pudo abrir ella.
Al llegar me preguntó que qué había
pasado ya que yo nunca llegaba tarde.
Y le dije que luego le contaría, que
me sabía mal.
Hoy también comimos algo rápido en la
tienda y seguimos trabajando.
Al terminar nuestro turno nos fuimos
juntas a mi casa.
Salimos a la terraza y nos pusimos
cómodas, mientras le conté lo que había pasado con Carol.
Se quedó a cuadros. No se lo esperaba
para nada. Me dijo mientras se reía que al menos había aprovechado
sus últimos días. Yo me reí también.
Le sonó el móvil a Raquel y me dijo
que era Aina. Yo le dije que se viniese también para mi casa y se lo
dijo.
Raquel me dijo que invitase a Mar. Pero
yo le dije que después de lo ocurrido no sabía si era buena idea,
así que le envié un mensaje al móvil a ver qué decía ella.
Aina ya había llegado a mi casa.
Estábamos las tres en las hamacas a pleno sol.
Al cabo de un buen rato Mar me contestó
y me dijo que ahora se pasaría.
Tocó a la puerta y le abrí.
Fuimos
a la terraza y me contó que su novio se había enfadado un montón y
que le dijo que seguro que le estaba engañando.
A mi me supo
fatal, la verdad. Le dije que no quería buscarle ningún problema.
Me dijo que no me preocupase y me dio un beso en los labios.
Raquel
se quedó mirándonos mientras me sonreía.
Eran ya casi las
22:00h así que cada una se fue para su casa.
Yo me hice la cena y me fui directa a
la cama.
A la mañana siguiente volvía a abrir
yo la tienda. Pero era mi último día y empezaba vacaciones.
Estuve con Miquel. Y estuvimos hablando
sobre el fin de semana, que podríamos hacer algo. Ya que ellos
también tenían vacaciones.
Terminé mi turno y me fui a casa a
preparar las cosas para irme un rato a la playa.
Llegué, preparé la bolsa, puse de
comer a mis gatitos y me fui al coche.
Fui a una calita que yo sabía que no
solía haber mucha gente y estaba cerca de mi casa.
Me puse a
tomar el sol y a disfrutar de mis vacaciones. Al rato me llamó
Raquel, para ver si mañana íbamos de acampada todos.
A mi me
pareció super buena idea y le dije que sí. Ya concretaríamos
mañana por la mañana.
Me gustaría decírselo a Mar, pero no
creo que viniese. Ya que era pasar una noche fuera.
Al menos quería intentarlo, así que
la llamé.
Estuvimos hablando y le pregunté a ver
si le apetecía venir. Me dijo que sí que le apetecía, pero que su
novio seguramente se enfadaría. Yo le dije que hiciese lo que ella
encontrase...
Me dijo que mañana por la mañana me diría cosas.
Empezaba a anochecer. Recogí, me fui
al coche y llegué a casa.
Al llegar me duché, e hice la cena. Me
quedé en el sofá después de cenar y me dormí allí.
A la mañana siguiente me despertó el
móvil, Raquel me estaba llamando.
Me estuvo comentando el sitio donde
íbamos, la hora y demás.
Yo me levanté del sofá y empecé a
preparar algunas cosas. Aunque habíamos quedado por la tarde después
no quería ir con prisas.
Después de tenerlo todo más o menos
organizado me puse a hacer algo para comer.
Al terminar de comer, recogí la cocina
y el comedor. Mientras sonó el teléfono.
Lo cogí y era Mar, que sí que venía,
que le dijese la hora y me esperaría en el portal.
Yo me quede un poco sorprendida la
verdad, pensaba que no iba a venir. Me alegre mucho.
Ya era la hora de partir, así que deje
comida para mis gatos, cogí las cosas y cerré la casa.
Fui al coche, que estaba enfrente, a
dejar la mochila. Y mientras esperaba a que bajase Mar.
A los pocos segundos bajó. Me sonrío
y me dijo que le apetecía mucho ir.
Yo me reí y le dije que sería
divertido.
Entramos en el coche y fuimos hacía
donde habíamos quedado con los demás.
De camino le pregunté que cómo así
''podía'' venirse. Que me extrañó mucho que me dijese que sí.
Me dijo que se lo había dicho a su
novio y que no le había hecho ninguna gracia en absoluto.
Pero como sabía que me iba contigo y
tus amigos pues se fiaba más.
Añadió que él no se imaginaba por
nada del mundo que le estuviese engañando contigo.
Yo me reí y le contesté que me
quedaba más tranquila.
Llegamos al sitio, aparcamos y
saludamos a los que ya estaban ahí esperando. Aun faltaban un par.
Así que aproveche para fumarme un cigarrito tranquilamente.
Estaba bastante contenta, tenía muchas
ganas y veía que Mar se hacía con todos mis amigos.
Cuándo ya estábamos todos, subimos de
nuevo a los coches y fuimos un poco más arriba de la montaña, donde
había un parking.
Aparcamos, cogimos cada uno nuestras
cosas y empezamos a caminar hacía el mirador.
No se hizo muy largo el camino,
aguantamos bien en general.
Íbamos hablando y riéndonos, así se
hacía más ameno.
Al llegar al mirador, hacer un par de
fotos y descansar un rato, seguimos caminado hacía donde íbamos a
acampar.
Se iba haciendo de noche poco a poco.
Llegamos y había baños, para hacer
fuego, un torrente muy bonito, etc.
Colocamos las cosas, montamos las
tiendas y demás.
Cuando ya estaba todo listo algunos nos
dimos un chapuzón en el torrente.
Yo me metí y salí al segundo.
A pesar de que estuviese acalorada y fuese verano, no estaba muy
caliente.
Empezamos a prepararnos la cena cada
uno. Después de cenar y de haber descansado un poco del camino,
recogimos.
Nos pusimos en círculo y sacamos la
bebida y las cartas.
Lo estábamos pasando en grande. Había
muy buen rollo y nos estábamos divirtiendo.
Dejamos de jugar a las cartas y
empezamos a hablar y a contarnos cosas, ya que casi nunca
coincidíamos todos juntos.
Mar me dijo si le acompañaba al
servicio, que estaba a oscuras todo y le daba un poco de miedo y
además iba algo bebida.
Así que le acompañé.
De camino al baño, le pregunté que si
se lo estaba pasando bien. Me dijo que sí. Que estaba super agusto
con todos y que sobretodo le encantaba estar conmigo.
Ya que estaba ahí también aproveché
y fui al servicio.
Al salir del servicio fui a lavarme las
manos y mientras lo hacía noté como alguien me cogía por detrás.
Me giré y Mar me empezó a besar. La
cogí y la puse encima del lavabo. Continuamos besándonos. Le
empezaba a acariciar por debajo del jersey y ella a mí.
Pero de repente escuchamos un ruido y
paramos, a los pocos segundos aparecieron Raquel y Cris por la
puerta.
Nos dimos un susto increíble y después
nos comenzamos a reír. En verdad me dio un poco de vergüenza que
nos hubiesen pillado ahí.
Nos dijeron que habían venido a
buscarnos porque estábamos tardando y nos sabían si había pasado
algo.
A lo que yo me reí y le dije que no
había pasado nada.
Nos fuimos hacía allí las cuatro.
Al llegar preguntaron a ver qué había
pasado y Raquel dijo que nos estábamos liando, mientras se reía.
Hicieron un poco de cachondeo todos.
Yo saqué mi saco de dormir y me tumbé
ahí con todos, ya que estaba cansada de estar sentada.
La mayoría nos pusimos así.
Mar se metió en el mío.
Poco a
poco se iba haciendo de día y no habíamos dormido en absoluto.
Aunque la mitad ya se habían quedado
dormidos fuera, en el saco.
Mar me dijo que tenía sueño. Yo le
dije que durmiésemos ya. Le dí un beso y nos pusimos a dormir.
Pero a los segundos me giró la cara
hacía ella y me empezó a besar. Bajaba por el cuello y mientras me
acariciaba lentamente por debajo del jersey.
Yo no podía más, siempre me dejaba
con las ganas de terminar. Le desabroché el cinturón y cuando
estaba empezando a meterle la mano por debajo del pantalón, me dijo
que no.
Que estaban todos ahí y le daba palo y además no quería
que fuese así la primera vez conmigo.
Yo le dije que vale, que no pasaba
nada, pero que ya me debía tres. Ella se empezó a reír.
Al cabo de unas tres horas más o menos
nos empezamos a despertar, el sol nos daba de pleno.
Desayunamos todos ahí tranquilamente y
después fuimos desmontando las cosas y recogiendo para ir al coche.
Al llegar al coche, todos reventados
por cierto, ya que apenas habíamos descansado. Nos fuimos cada uno
para casa.
De camino, Mar, me dijo que se lo había
pasado muy bien y que no quería llegar a su casa. Quería pasar más
noches conmigo.
Yo la mire y le sonreí. Le dije que
pensaba lo mismo.
Llegamos a casa, aparqué, sacamos los
trastos y fuimos hacía el portal.
Quedamos en que ya nos iríamos viendo
estos días, que ella tenía vacaciones también.
Nos despedimos con dos besos, ya que no
era el sitio más indicado.
Nada más entrar en casa me duché y me
preparé algo para comer. Recogí el plato y demás y me quedé en el
sofá completamente dormida.
Me desperté sobre las 21:00h.
Me había pasado toda la tarde
durmiendo, así que me levanté, ordené la mochila y lo que me había
llevado de acampada y me puse a hacer algo para cenar.
Cené en el sofá mirando la televisión
y me dormí de nuevo.
Al despertarme por la mañana miré el
móvil y tenía un par de llamadas de Mar, entonces la llamé.
Me dijo que ahora no podía hablar, que
después me llamaría.
Yo me preparé un café y desayuné.
Estuve limpiando la casa hasta la hora de comer, ya que ahora tenía
tiempo.
Me llamó Raquel, a ver si quería ir a
comer con ella y Aina. Y le dije que sí.
Habíamos quedado en un restaurante del
centro que nos gustaba mucho y solíamos ir a comer.
Al terminar de limpiar me fui a duchar
y a vestirme. Cogí el coche y fui hacía el restaurante.
Ellas ya estaban allí. Nos sentamos en
la terraza y estuvimos comiendo muy agusto.
Cuando ya íbamos por el postre me
preguntaron que qué tal con Mar.
Yo les dije que iba bien la
cosa, pero que me echaba mucho para atrás que tuviese novio y que no
nos podíamos ver siempre que nos apeteciese.
Me dijeron que sí,
que eso era una putada y que a pesar que Mar les caía muy bien y se
veía buena chica, no me tenía que comer la cabeza y que no me
complicase.
Les dije que tenían razón, que
intentaría no darle tantas vueltas. Que además aun no nos habíamos
acostado.
Salimos de allí y fuimos a dar un
paseo por el centro. Miramos un par de tiendas y yo aproveché y me
compré algo de ropa.
Cuando íbamos de camino hacía el
coche me sonó el móvil. Era Mar.
Me dijo que qué hacía está noche,
que haber si quería cenar con ella. Yo le dije que no iba a hacer
nada, y que por mi genial.
Llegamos al coche y quedamos en que ya
les contaría a ver como me había ido.
Fui hacía casa y me duché. Me puse
los pantalones nuevos que me había comprado y un jersey de manga
corta que me gustaba mucho.
Le puse de cenar a mis gatitos y me fui
al portal. Que era donde habíamos quedado.
Salió de su casa y me quedé mirando
lo guapa que iba. Ella me sonrió y me dijo que hoy me llevaba a
cenar a un sitio que le gustaba mucho.
Yo acepté encantada.
Fuimos en su coche. Al llegar aparcamos
más o menos cerca del restaurante.
Era super bonito, muy acogedor y
bohemio. Estaba justo a la altura del mar. Nos pusimos en una mesa de
la terraza que tenía las vistas en el mar.
La cena estaba estupenda y el vino
también. Ella me preguntó si me gustaba el sitio.
Yo le dije que sí, que
muchísimo.
Después de haber estado hablando y de haber tomado el
postre nos fuimos a pasear por al lado de las rocas.
Empezamos a besarnos. Ella me decía
que había estado esperando todo el día para poder besarme.
A mi me encantaba como me besaba y me
tocaba.
Me dijo al oído que quería hacerlo
conmigo ya, que fuésemos a mi casa.
Yo me volví loca en cuestión de
segundos. Le cogí de la mano y fuimos hacía el coche.
Al llegar al coche y subirnos me miró
y me dijo que no podía esperar más...
Se subió encima mio y me empezó a
quitar el jersey. Me besaba por el cuello e iba bajando por mi pecho.
Le quité el jersey y el sujetador y
empecé a acariciarle y besarle por todo.
Tenía un cuerpazo increíble y lo
deseaba desde el primer momento que la vi.
La cogí, abrí la puerta y la tumbé
en el asiento de atrás. Le desabroché el cinturón y le quité los
pantalones y fui bajando poco a poco por su cuerpo con mis labios.
Terminamos haciéndolo allí, en el
coche.
Nos fumamos un cigarro tranquilamente
allí. Estuvimos un rato en silencio.
Ella me miraba y me sonreía. Se tumbó
en mi pecho y nos quedamos un rato así.
De repente empezó a sonar el móvil de
Mar. Era su novio.
Le llamó super enfadado, preguntando
dónde estaba y qué hacía. Ella le dijo que estaba con una amiga
tomando algo y que ahora iría.
Entonces nos vestimos y la llevé hasta
su casa.
Salimos del coche, quedamos en que
mañana vendría y se despidió con un beso en los labios.
A mi me sorprendió, porque estábamos
en frente de su casa.
Entré en casa y me fui directa a la
cama, era tardísimo.
Al día siguiente me desperté e hice
un par de cosas por la casa y tenía pensado irme a comer a la playa
y pasar un día tranquilo.
Pero cuando estaba preparando la
mochila me llamó Mar al móvil.
Me dijo que si quería comer con ella y
así hablábamos. Yo acepté y le propuse ir a la calita.
Después de haber hecho la maleta la
esperé en el coche.
Se subió en el coche y fuimos hacía
allí. Estuvo bastante callada en el trayecto.
Llegamos, preparamos las cosas y nos
pusimos a comer.
Al terminar de comer, me lié un
cigarro y me tumbé en la toalla.
Ella vino al lado y me dijo que tenía
que hablar conmigo. Yo me 'asusté' un poco ya que estaba un poco
rara y más bien sería.
Así que me senté en la toalla y la
escuché.
Me empezó a decir que anoche estuvo
hablando con su novio, que él se enfado mucho y que ella ya no podía
más y le dijo que quería terminar con la relación, ya que no iba a
ninguna parte.
Por esa parte Mar estaba contenta, pero
su novio le había dicho que no quería volver a verla y que se fuese
de la casa.
Y no sabía qué hacer.
Yo me quedé un poco sorprendida por
todo. Pero le dije que por eso no se preocupase, que se podía quedar
en mi casa el tiempo que hiciese falta.
Ella me besó, me dio las gracias y me
dijo que le encantaría empezar una nueva historia conmigo.
Yo me puse super feliz y le dije que
por supuesto tendría una nueva historia junto a mi.