Era una noche de sábado, acababa de
salir de la ducha. Me estaba preparando para salir de fiesta con las
amigas.
Al salir de la ducha miré el móvil y
vi que tenía un mensaje, me quedé un par de segundos mirando bien
el nombre de quien me lo había enviado, ya que no me lo podía
creer, lo miré y lo cerré.
No sabía muy bien cómo reaccionar...
y no me quería fastidiar la noche, así que intenté no darle muchas
vueltas, aunque era un poco difícil, ya que hacía tres años que
esperaba una contestación...
Acabé de vestirme y salí de casa, fui
al centro de Palma a tomar unas cervezas con dos amigos que hacía
mucho tiempo que no veía. Estuvimos poniéndonos al día y echando
unas risas.
Yo a las 23:00h había quedado con mis
amigas para ir de fiesta. Y al final mis dos amigos se vinieron con
nosotras.
Nos dirigimos al bus y fuimos a beber a
un sitio tranquilo antes de entrar por los pubs.
La verdad es que tenía la cabeza un
poco ida, le conté a mis amigas lo que me había pasado. Una de
ellas no daba crédito, ya que ella había vivido conmigo todas las
situaciones con esa persona, y era bastante irreal.
Aún así me lo pasé lo mejor que pude
y estuve con mis amigas, que siempre me alegraban y disfruté mucho.
Después de beber fuimos a la discoteca
y cuando eran las 6:30 más o menos, me fui a casa con mis dos amigos
que se quedaban a mi casa a dormir, ya que vivían más lejos.
Cuando nos despertamos les acompañé a
la estación y volví a mi casa.
Al llegar a casa, recogí un poco, hice
la comida, dí un pequeño paseo por el parque que hay por al lado de
mi casa, con mi gatita.
De nuevo en casa, me puse a comer,
recogí la cocina y me tumbé en el sofá a descansar ya que era
domingo y no trabajaba.
Cogí el móvil y me pensé mil veces
en si contestar o no. Pero lo hice.
Resumidamente le respondí que aquel
mensaje al que me había contestado hacía tres años que se lo había
enviado y que me sabía mal. (Ya que fui bastante agobiante en su
momento)
A los pocos segundos me contestó,
diciéndome que ya lo sabía, que le sabía mal no haberme contestado
en su momento, que estaba enfadada por aquel entonces y que deseaba
que me fuesen bien las cosas y que fuese feliz, que le gustaría
verme.
Yo alucinaba, ya que era lo que toda la
vida había estado esperando, había estado mucho tiempo enamorada de
ella y había sido por la mujer que más mal lo había pasado y me
costaba mucho definir mis sentimientos en estos momentos, hacía
tiempo que la había olvidado y mi vida ya no giraba entorno a ella.
Cerré el mensaje y decidí dormir un
poco, debido a que la noche anterior no había dormido a penas.
Al despertarme, le hablé a mi mejor
amiga, se lo comenté, y alucinaba como yo. Le pedí su opinión y me
dijo que hiciese lo que realmente sentía que tenía que hacer, que
quizás me haría daño, de hecho era lo más posible, y que yo
volviese a caer, pero que lo entendía, ya que teniendo la
oportunidad de verla sino lo hacía me arrepentiría.
Yo estaba super liada, pero necesitaba
escuchar eso.
Abrí su mensaje y le contesté, le
dije que le deseaba lo mismo y que podíamos vernos si quería.
Me contestó al poco rato y me dijo que
mañana, osea Lunes, cuando acabase del trabajo a las 17:00h me
pasaría a buscar para tomar algo.
Le dije que sí y le dí la dirección
de mi trabajo.
Me levanté del sofá, hice café y
volví al sofá a tomarme el café con mi gatita. Ya eran casi las
20:00h así que me fui a duchar y empecé a preparar algo para cenar.
Al terminar de cenar y recoger la cocina, estuve un rato leyendo y me
fui a dormir, ya que al día siguiente madrugaba para ir a trabajar.
A pesar de que conseguí dormirme, di
mil vueltas antes. Era imposible no pensar en mañana a las 17:00h.
Me desperté, me duché, desayuné y me
fui andando al trabajo. Tenía una asociación para personas
excluidas de la sociedad o en riesgo, donde ofrecíamos todo tipo de
ayudas, organizábamos actividades, etc.
Abrí y me puse a trabajar e intentaba
no pensar mucho y dedicarme a hacer lo que tenía que hacer.
Ya eran las 17:00h, estaba ansiosa, no
sé lo había dicho a nadie ya que no quería que nada me influyese.
A los diez minutos o cosa así estaba
fuera, me hizo un gesto con la mano para que subiese al coche. Subí
y le saludé, muy cortada por cierto, me saludó y me dio dos besos.
Me preguntó si quería ir a algún
sitio en especial, y le dije que donde ella quisiera.
Me llevo a un sitio a tomar algo, desde
la terraza se veía el mar, era precioso la verdad y el tiempo
acompañaba.
Estuvimos poniendos al día, pero sin
hablar demasiado sobre el pasado, cosa que yo prefería mantener así,
no estaba preparada para eso otra vez.
A pesar de los nervios y demás estuve
bastante a gusto. Era bastante increíble tener enfrente a la mujer
de mi vida, por la que tanto había sufrido, por la que había estado
enamorada años.
La miraba y era preciosa, me encantaba
mirarla, como siempre. Sus ojos eran tan perfectos y era una de las
cosas más bonitas que podías ver.
Estaba anocheciendo y decidimos irnos
ya a casa. Me acompañó con el coche y antes de bajarme me dijo que
le volviese a escribir si quería verla. Yo le di dos besos y me fui.
Nada más llegar a casa me fui un rato
al parque con mi gatita y llamé por teléfono a mi mejor amiga, le
conté todo. Y al igual que yo, no se lo podía creer.
Al volver a casa, hice la cena y estuve
en el sofá mirando la televisión.
Al día siguiente fui a trabajar como
cada día. Me tocaba estar hasta las 20:00h. Al salir del trabajo me
fui a tomar algo con las amigas.
Mientras que estaba con ellas recibí
un mensaje, era ella. Me preguntaba que qué tal, que si al día
siguiente quería cenar con ella. Le contesté y obviamente le dije
que sí, que a las 21:30h nos veíamos en el paseo marítimo.
Después de estar con las amigas me fui
a casa, recogí un poco y me fui a dormir. Estaba muy cansada.
A la mañana siguiente fui a trabajar.
Tuve una mañana bastante difícil y a la hora de comer me fui a
tomar algo con mi compañero, que aparte era mi amigo, al bar de al
lado. Y así nos despejamos un poco los dos.
Volvimos al trabajo y estuvimos liados
hasta la hora de cerrar.
Al salir del trabajo cogí el coche, me
fui a casa, me duché y me arreglé para ir a cenar.
Cogí el coche y fui hacía donde
habíamos quedado. La verdad que encontré sitio muy rápido.
Fui hacía el restaurante y mientras la
esperaba me fumé un cigarro. Mis nervios ya estaban a tope otra vez.
Noté como alguien me tocaba por la
cintura, entonces me giré y era ella. Me sonrió y me dio dos besos.
Entramos, nos dieron una mesa y la
carta. Estuvimos unos minutos debatiendo qué íbamos a pedir para
cenar.
Cenamos, mientras que hablábamos, lo
pasamos muy bien, estuvimos riéndonos. Me encantaba, la verdad había
muy buen rollo y teníamos un feeling especial.
Al terminar de cenar dimos un paseo por
el marítimo, mientras tomamos un helado mirando los barcos que
pasaban.
Ya era tarde y al día siguiente
trabajábamos, así que nos fuimos a buscar los coches. Le acompañé
hasta el suyo.
Al despedirnos ella me cogió de la
cintura y se acercó a mi y me intentó besar, pero le dije que no.
Realmente me moría de ganas de
hacerlo, pero sabía que no era el momento de hacerlo.
Le di dos besos y me fui a buscar mi
coche. De camino a casa le di muchas vueltas a lo que acababa de
pasar, la verdad es que yo normalmente me dejo llevar antes esas
situaciones, pero sabía que con ella era distinto.
Llegué a casa y me fui directamente a
dormir.
A la mañana siguiente, en el trabajo,
estuve comiéndome la cabeza toda la mañana y no podía pensar en
otra cosa. Así que a la hora de comer le escribí un mensaje y le
dije si quería venir a mi casa a cenar el sábado.
La verdad no sé si hice bien o mal
pero era lo que necesitaba en ese momento.
Al entrar al trabajo otra vez, guardé
el móvil y hasta que cerré no volví a mirarlo. Al salir vi que
tenía un mensaje suyo pero entré en el coche y no lo miré.
Al llegar a casa hice la cena. Salí un
rato al parque con mi gatita a tomar el aire y a pensar.
Cené, recogí y me tumbé en el sofá
y miré el mensaje. Me dijo que sí, que se pensaba que no quería
volver a verla más.
Estuve mirando un rato la televisión y
después me fui a dormir.
Ya era sábado por la mañana, fui a
trabajar y a las 15:00h salí y me fui hacia casa. Me preparé algo
de comer, recogí un poco la cocina y me tumbé en el sofá a
descansar un rato.
Aunque me costó bastante, estaba muy
nerviosa por la cena.
Sobre las 17:37 me fui a comprar para
preparar la cena. Al volver del supermercado, recogí el salón, y me
puse a cocinar.
Dejé la cena en el horno y me fui
arriba a ducharme. Habíamos quedado a las 21:30h.
Salí de la ducha y me empecé a
vestir. Recogí la habitación y bajé al salón a preparar la mesa.
Tocaron a la puerta, supuse que era
ella. Abrí y la hice pasar, le cogí la chaqueta y la dejé en la
silla del salón.
Le dije que se pusiera cómoda y le
ofrecí una cerveza.
Yo estaba realmente nerviosa la verdad,
el corazón me iba a tope. Iba guapísima y yo no podía
concentrarme.
Le enseñé la casa y le gustó
bastante. Bajamos al salón y le dije que podía sentarse si quería
mientras que yo traía la cena.
Fui a la cocina y saqué la cena del
horno. La llevé a la mesa, apagué la televisión y puse música
flojita.
Estuvimos hablando super a gusto, de
todo, me contaba lo que había hecho en este tiempo, como le iba en
el trabajo, etc.
Yo también le conté un poco sobre mi
vida, que habían cambiado bastantes cosas desde que nos dejamos de
ver.
Después de terminar me dijo que había
estado buenísimo. Se lo agradecí. Llevé los platos a la cocina y
saqué el postre.
Fuimos al sofá a tomarlo, para estar
más cómodas.
Me dijo que me había echado de menos,
que había pensado mucho en mi...
Yo me quedé callada, porque en el
fondo tenía miedo. Miedo de conseguir todo lo que siempre había
soñado, miedo de que me utilizase y yo volverme a enamorar de ella,
volver a sufrir, etc.
Le pregunté si quería beber algo, me
dijo que sí y saqué una botella de vino.
Iban pasando los minutos y yo no podía
contener mis ganas de besarle.
Dejé la copa en la mesa y fui a la
terraza a fumarme un cigarro. Al rato ella se asomó y me dijo haber
si entraba ya, que necesitaba compañía, mientras se reía.
Yo entré, la tumbé en el sofá y
empecé a besarle muy poco a poco. La miraba y me sonreía y yo
volvía a besarle.
Le miraba sus preciosos ojos, me
hubiese quedado así toda la vida...
Fui bajando lentamente por su cuello,
le fui besando, le mordía muy flojito. Tenía su boca cerca de mi
oreja y me susurró que me deseaba.
Le desabroche la camisa verde que
llevaba, me paré un segundo y miré su cuerpo. Le besé poco a poco
por todo. Le desabroché el sujetador, y Dios... era preciosa.
Volví a besarle mientras le acariciaba
su cuerpo. Ella también me quitó el jersey y el sujetador y empezó
a besarme el cuerpo muy despacito.
La tumbé de nuevo y le desabroché el
cinturón y el botón del pantalón, le bajé la cremallera y le metí
la mano muy suavemente. Ella hizo un gemido bajito. Yo la besaba
mientras que le acariciaba, le metí la mano por debajo de la ropa
interior y entonces volvió a gemir.
Me besaba por el cuello mientras que yo
le tocaba. Me agarraba fuerte y yo iba acelerando el ritmo. Le miraba
y veía como disfrutaba, me encantaba como gemía cerca de mi oreja,
notaba su respiración como iba a tope. Ella me mordía el cuello.
Le quité los pantalones y la ropa
interior y volví a quedarme un segundo observando su cuerpo, era
increíble lo preciosa que era. Tenía a la mujer de mi vida desnuda
ante mí.
Recorrí su cuerpo con mis labios de
arriba hasta a bajo. Me quedé abajo y continué con mis labios. Ella
gemía mucho más fuerte, me agarraba del pelo y a mi eso me
encantaba, me decía que no parase, entonces seguí hasta que estalló
de placer.
Me dijo que le besara y eso hice. Me
tumbó, me quitó la ropa y me recorrió el cuerpo con su lengua.
Yo la miraba y veía sus ojos azules
como me miraban con deseo.
Se puso encima mio mientras que
nuestras piernas se entrelazaban, me encantaba tenerla, que nuestros
ojos se miraran, tenerlos a medio segundo de los míos.
La senté encima mio des espaldas y
recorrí su perfecta espalda con mis dedos y a continuación le llené
de besos, mientras que con mis manos recorría su pecho.
Volví a bajar mi mano y empecé a
acariciarle de nuevo lentamente, ella apoyó su cabeza en mi hombro y
podía notar como aumentaba su respiración.
Me tumbó de nuevo y se sentó encima
mio, mientras que con sus dedos me llenaba de placer.
Cuando yo estaba apunto de estallar, se
tumbó y juntó su sexo con el mio y estallamos de placer las dos.
Se tumbó a mi lado y yo me quedé
acariciando suavemente su cuerpo hasta que nos quedamos dormidas.
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