Estaba en clase aburrida, deseando que terminase ya, pero apenas habíamos empezado.
Me intentaba concentrar y prestar atención pero me era imposible, estaba algo agobiada y necesitaba despejarme un poco.
Así que esperé unos minutitos y pregunté a ver si podía ir al baño, el profesor me dijo que sí.
Salí de clase y mientras caminaba por el pasillo hacia el baño vi salir a un chica de una clase.
Me quedé embobada, era la mujer más guapa y atractiva que había visto.
Tenía el pelo clarito y con flequillito hacia un lado, con la parte de los lados más larguita que por detrás. Una sonrisa perfecta y unos ojazos azul clarito, eran los ojos más bonitos que había visto en mi vida.
Vestía con una chaqueta verde larguita y desabrochada, unos vaqueros ajustados con un cinturón marrón de piel finito y unos zapatos blancos. Era incluso un poco masculina, y tenía unos andares que me atraían más aún.
Pasó por mi lado y me sonrió y yo me quedé mirándola, cuando se estaba yendo me giré hacia ella y entonces me di cuenta que ella también se había girado.
Fui al baño y estuve un rato ahí ,pensando en lo sucedido y volví a clase.
Llegó la hora del patio y me fui afuera con mis amigos a fumar un cigarro. Y al subir de nuevo pasé por el hall y allí estaba ella, al lado de la salita tomándose un café.
Yo me fui para clase porque ya iba a sonar el timbre y no me convenía llegar tarde.
Estaba nerviosa en clase, no podía dejar de pensar en ella, nunca me había pasado algo así, no la conocía y ya sentía todo por ella.
Pasó la hora de clase y preparé la maleta y las cosas para ir al aula de informática ya que nos tocaba clase allí.
Menos mal que esa clase era más dinámica y se me pasó más rápido que las anteriores.
Al estar apunto de tocar la campana para salir e irnos a comer, tocaron a la puerta del aula.
Me quedé sorprendida al ver que era ella. Estuvo hablando el profesor y éste le explicaba el funcionamiento del aula. Yo mientras tanto recogía, era la última de mi clase y ya cuando mi profesor se iba con ella yo salí de clase. Cerraron el aula y bajaron.
Pero mi profesor se olvidó algo y subió a buscarlo. Entonces me encontré que estaba sola con ella.
Me miró y me dijo nos encontrábamos por todo, a la vez que nos reíamos.
Le dije que nunca la había visto por el colegio. Y ella me dijo que era nueva y hoy era su primer día, que ahora le estaban explicando el funcionamiento de las aulas, ya que andaba un poco perdida.
Yo le mencioné que llevaba toda la vida allí y que si necesitaba ayuda o algo no dudara en acudir a mi. Me dio las gracias.
Salí rápido del colegio porque iban a cerrar ya las barreras y me tenía que ir al bar a comer, que había quedado con los amigos.
Estuve comiendo en el bar y me fui a casa a dormir un rato. Yo acaba siempre al medio día.
A la mañana siguiente, me desperté, me duché y me aseé, merendé algo y me fui a coger el bus.
Llegué al colegio y me quedé un rato en la puerta con mis amigos. Hablábamos y nos contábamos como había ido el día anterior. Y de repente uno de los que estábamos dijo que mirásemos, que por ahí venía la profesora nueva. Entonces me giré rápidamente y la vi.
Esta vez iba con una chaqueta de cuero marrón, con los vaqueros ajustaditos, los zapatos blancos y un bolso tipo bandolera de piel marrón.
Paso por mi lado y me saludo mientras me sonreía. Subió las escaleras para entrar en el hall del colegio. Y en esto que un amigo me miró con una sonrisilla y me dijo que se me caía la baba.
Yo me empecé a reír e intenté quitarle importancia.
Me fui arriba y entré en clase. La primera hora se me hizo pesadita, pero bueno como casi cada día de buena mañana. Llegó la hora del cambio de clase y en fui a la puerta de la clase a ver si la veía pasar. Pasaron los cinco minutos de cambio y no la vi.
Me tragué otra horita de clase, que me hizo eterna y además era imposible sacarla de mi cabeza.
Sonó el timbre y por fin llegó la hora de la merienda. Así que bajé por el patio de los pequeños y estaba decidida a salir a fuera como cada mañana, pero en el patio estaba ella guardando. Y cuando pase por ahí escuché mi nombre, entonces me giré y era ella que me llamaba.
Me acerqué y la saludé. Ella me comentó que hoy le habían puesto patio durante el primer descanso, y que estaba ahí sola y se aburria. Me preguntó que a dónde iba yo en el descanso. Entonces le dije que siempre me iba a fuera a fumar un cigarrito con los amigos, pero que si quería ella me podía quedar a hacerle compañía. Y me contestó que le encantaría, pero que tampoco me quería 'fastidiar' mi media hora de descanso. Le dije que lo menos que me hacía estar con ella allí era fastidiarme. Pasamos el tiempo del descanso y ella se fue a la salita a buscar sus cosas y yo me fui para clase.
Mientras estaba en clase le daba vueltas a todo, no me podía creer lo que me estaba pasando, me estaba empezando a enamorar.
Pasaron las horas de clase y ya me iba para casa a comer. Salí de clase y me fui por el pasillo y al bajar las escaleras me la encontré. Y me preguntó que si ya había acabado y le dije que sí, que yo acababa a la medio día.
Me puso cara de pena y me comentó que ella estaba hasta las cinco. Yo me reí y le dije que durante muchos años yo había estado hasta las cinco también. A lo que ella me respondió que ya podría haber sido también este año... Y se fue para arriba, con una sonrisita.
Entonces yo me quedé allí parada sin saber muy bien como tomármelo.
Fueron pasando los días y las semanas, y todo el tiempo que podíamos estábamos juntas, hablábamos.. Y yo de cada vez me enamoraba más de ella y ella de cada vez más me decía cosas o me tiraba indirectas, que me dejaban descolocada y que no sabía como tomármelas. No sabía si era su carácter o es que sentía algo por mi.
Este día tenía excursión con las otras clases, llegué a clase y el profesor se puso a contar para ver si estábamos todos y fuimos para el bus.
Yo estaba algo nerviosa ya que ella venía de excursión e iba a estar con ella todo el día prácticamente.
Llegamos allí con el bus y nada más bajarme del bus la vi. Iba con unos pantalones negros de deporte, un jersey gris de manga larga y unos zapatos de montaña.
Se giró y me vio, me sonrió y me guiñó un ojo. Yo le sonreí. Pero por dentro sentí mil cosas, estaba completamente enamorada de ella y cuando me miraba con esos ojos me perdía infinitamente en ellos.
Fuimos caminando, mirando y disfrutando de la naturaleza y poco a poco íbamos yendo a un mirador muy bonito que tenía unas vistas preciosas, según decían.
Yo iba caminando y hablando con mis amigos, hacíamos fotos e íbamos pasando el rato. Teníamos que andar bastante. Mientras hablaba y eso iba mirando haber por donde estaba ella pero no la veía.
Así que me giré disimuladamente y estaba atrás, a dos o tres personas de distancia. Al girarme y verla ella me miró y se dio cuenta, entonces yo me giré rápidamente.
Seguimos caminando hasta llegar a una explanada y allí nos dieron tiempo para merendar algo antes de seguir caminando hacía el mirador.
Mis amigos y yo nos fuimos un poco más lejos de los profesores y demás alumnos porque mientras merendábamos queríamos fumarnos un cigarro y claro que estaba prohibido.
Estuvimos un ratito y ya empezamos a caminar de nuevo.
Cuando al fin ya llegamos al mirador nos quedamos un rato allí para poder mirar y hacer fotos a las vistas, que por cierto eran preciosas, era todo muy bonito. La verdad es que había valido la pena andar tanto para poder ver eso.
Me puse en el muro que había para poder apreciar mejor las vistas mientras me daba la brisita en la cara.
Y de repente noté a alguien detrás mio y escuche una voz bajita que me decía que eran preciosas las vistas desde ahí.
Entonces yo me giré y mientras la miraba a ella, afirmé con la cabeza y le dije que sí, que ahora eran preciosas las vistas..
Nos quedamos mirándonos unos segundos hasta que un profesor empezó a vocear, y decía que nos dejaban comer por aquí y que teníamos libre hasta las 4, que después nos quería aquí a todos.
Entonces me llamo uno de mis amigos y me dijo que a ver si iba con ellos a buscar un sitio para poder comer. Y yo le dije que si, que ahora iría.
Ella se fue a comer con los profesores y yo con mis amigos.
Allí solo había montaña, árboles, plantas, y poco más. Así que dimos una vuelta por ahí para ver dónde podíamos sentarnos y vimos unos banquitos de madera y al lado una caseta pequeña con baños.
Y decidimos comer en uno de los bancos. Terminamos de comer y nos quedamos allí hablando y descansando.
Me levanté y fui al baño, entré y cerré la puerta. Y al salir del baño me fui a lavar las manos, mientras me las estaba lavando escuché un ruido, miré hacía la puerta y era ella.
Nos miramos y ella cerró la puerta, vino hacía a mi, me cogió y me empezó a besar, se aparto un poco, y me dijo flojito que había estado todo el día desando hacerlo. Yo la cogí y la puse contra la pared y continué besándola.
Mientras nos besábamos ella me desabrochaba la chaqueta, y yo le acariciaba por debajo del jersey.
Paramos un segundo y nos quedamos mirándonos a los ojos mientras ella me cogía de la cabeza y yo de la cintura a ella. Nos quedamos unos segundos en silencio, yo me perdía en sus ojos, que eran preciosos...
De repente tocaron la puerta, y yo me metí corriendo en un baño y ella se quedo ahí, como si se estuviese lavando las manos.
Escuchaba como se abrió la puerta, y era mi profesor que decía que ya era la hora, que estaba revisando que no quedara nadie por ahí. Entonces ella dijo que ya iba para los buses que creía que en el baño había alguien. Así que dije en fuerte que sí que aún quedaba yo.
Salí del baño y a fuera me estaban esperando ellos dos. Fuimos hacía el bus, y yo me senté con mi amigo.
Me preguntó que cómo había tardado tanto en el baño, que qué estaba haciendo. Y yo le contesté que nada, que no me encontraba muy bien y por eso había tardado un poco.
Él se lo creyó o hizo cómo si fuese así y no me volvió a decir nada sobre ese tema.
En el bus yo estaba nerviosa, y un poco asustada porque no sabía si mi profesor había sospechado o algo. Pero a la misma vez estaba que no me podía creer lo que me había pasado, estaba muy feliz, ya que de la persona que estaba enamorada estaba claro que sentía algo por mi.
Intentaba calmarme, pero no paraba de venirme aquel momento a la cabeza, su sonrisa, sus labios, sus ojos...su mirada.
Por fin habíamos llegado al colegio. Aparcamos el bus y bajamos. Los profesores nos dijeron que teníamos tiempo de estar por allí hasta la hora de que abriesen las barreras para salir.
Yo me iba con mis compañeros hacia el patio para hacer tiempo hasta la hora de poder salir, pero inesperadamente noté que alguien me cogía del hombro y me paraba, me giré y era ella. Me dijo que a ver si podíamos hablar cuando fuese la hora de salir, que si me iba bien quedar en la salita a las cinco. Y yo le respondí que sí, que por supuesto.
Me fui al patio, y me senté con los demás. Estaba impaciente y nerviosa porque no sabía que era lo que había pasado, ni lo que me quería comentar.
Ya eran las cinco menos cuarto y mis amigos se empezaban a ir, yo les dije que ya nos veríamos mañana que tenía algo que hacer. Nos despedimos y yo me fui hacía el hall.
Entré y me acerqué a la salita, me asomé y allí estaba ella sola, mirando un libro concentrada, llevaba unas gafas de color lila flojito, estaba guapísima.
Toqué la puerta, y ella miró y me hizo un gesto con la cabeza para que pasara.
Me dijo que me sentará en la silla de al lado suya, así que lo hice. Entonces ella me empezó a explicar que no se arrepentía de lo que había hecho ni mucho menos, pero que no estaba haciendo bien las cosas, que ella era una profesora y yo una alumna del centro y no podíamos tener nada y que si se enteraban de eso le arruinaría la vida. Seguidamente me dijo que aunque sentía algo por mi aunque ella deseara estar conmigo, no podía.
Yo la miré y le dije que entendía que estuviese intranquila por el echo de que si se enterasen podía
arruinarle la vida, pero que yo jamás diría nada, que lo último que yo querría sería arruinarle la vida a ella.
Que estaba enamoradisima y que no podía soportar que sabiendo que ella sintiese algo por mi me tenía que quedar sin hacer nada, que yo por ella lucharía y haría lo que fuese falta y que nunca permitiría que nada ni nadie le arruinarse la vida.
Se quedó unos segundos en silencio, se levantó y cerró la puerta. Se echó las manos a la cabeza y me pidió que por favor le dejase pensar en la situación, que antes de hacer nada quería estar segura, y que el lunes nos volveríamos a ver y que hablaríamos.
Yo me levanté a la vez que le decía que sí que le daba todo el tiempo que necesitase y que cuando estuviese segura ya me diría cosas. Me acerqué a ella para despedirme y me acercó sus labios a los míos y nos besamos. Abrió la puerta y me guiñó un ojo y me fui.
Salí del colegio y me fui a casa, pasé el fin de semana más difícil de mi vida, estaba nerviosa, no podía dejar de pensar en qué pasaría, y en lo que había pasado en la excursión. No podía dormir, ni comer.. solo deseaba que llegase el lunes, para verla y hablar con ella.
Tenía tanto miedo a que me dijese que no querría volver a saber nada de mi, a que desapareciese de mi vida, a que lo que había pasado nunca más volvería a pasar. A perder al amor de mi vida. Yo no era una persona de enamorarme de nadie y menos así de repente, nunca había sentido nada parecido a lo que sentía por ella. Era completamente indescriptible. Es que era mirar a sus ojos y olvidarme de todo lo demás, eran increíbles, toda ella era increíble...
Pasó el fin de semana, y llegó la mañana del lunes. Me levanté, hice lo que cada mañana y fui a coger el bus para ir a clase.
Al llegar a la puerta estaban mis amigos fumando y hablando así que me quedé un rato con ellos.
Algunos de ellos estaban sentados en las escaleras de a fuera y yo estaba de pié de cara al colegio. De repente sentí como alguien pasaba por atrás de mi y me rozo la mano y sentí un escalofrió en todo el cuerpo. Y vi como ella subía por las escaleras para entrar en el hall.
Miré el reloj y ya estaba a punto de sonar el timbre para entrar. De manera que me fui para clase con un amigo.
Se me hicieron eternas las horas de clase, mucho más que de costumbre y encima me lleve algunas charlas de los profesores que me decían que estaba ausente hoy.
Y como no iba a estarlo con lo que me esperaba, era imposible concentrarme en la clase.
Faltaban cinco minutos para acabar la ultima clase del día y yo no la había vuelto a ver y no sabía si irme o buscarla.
Sonó el timbre y empecé a recoger mis cosas, me puse la maleta y salí de la clase. Cuando bajaba por las escaleras noté que alguien me cogía del brazo, yo me giré hacía ahí y era ella.
Me sacó del montón de las escaleras y me llevo a la esquina que no había tanta gente. Me dijo que ella ahora tenía una hora para comer y que hoy por la tarde no tenía clase porque se habían ido al teatro, pero que se tenía que quedar en la salita por si la necesitaban para sustituir o algo. Así que me ofreció a ver si quería quedarme con ella hasta las cinco allí. Yo acepté, y le dije que me iría a comer y que a las tres volvería al colegio.
Fui a comer algo al bar, estuve un rato por fuera y a las tres me fui para el colegio otra vez. Subí las escaleras del hall y entré. Miré un poco por ahí dentro para ver si estaba por allí, y vi que salia de la salita. Me miró y me sonrió, se acercó a mi y me preguntó que si quería un café o alguna otra cosa. Le dije que no, que estaba bien.
Así que entramos en la salita, estaba vacía. Y nos sentamos en los sillones que había junto a una mesa, ahí era donde descansaban los profesores.
Me miró y me dijo que había estado todo el fin de semana pensándolo e intentando aclararse y poder llegar a una conclusión. Y que sinceramente estaba segura de que no estaba haciendo bien las cosas pero que lo que más deseaba era estar conmigo, que no lo importaba la gente ni la edad ni todo lo demás, que quería intentarlo conmigo.
Yo me quedé en silencio, sorprendida, no me podía creer lo que me estaba diciendo. Yo sabía sus sentimientos hacia a mi, pero realmente me imaginaba que me diría que no podíamos seguir.
Entonces ella al ver que yo no contestaba me dijo que qué pensaba, que le dijese algo.
La miré a los ojos y le dije que todo lo que me había dicho era lo que yo deseaba, que había tenido un miedo increíble estos días por que no podría soportar perderla, pero que me tenia que ir y que ya hablaríamos.
Me levanté rápidamente de allí y fui hasta la puerta para salir. Ella se levantó y me preguntó que qué pasaba..que no entendía nada.
Le contesté que ahora no podía hablar, que ya la buscaría y que lo sentía.
Ella se quedó en la puerta extrañada y sin entender nada de lo que estaba pasando, y me dejó ir.
Yo realmente tampoco sabía lo que me estaba pasando, de repente al estar allí con ella y al decirme todo lo que sentía me entró un pánico aterrador. No podía creerme lo que me estaba pasando ni como estaba reaccionando. Tenía muy claro que la amaba, que quería pasar el resto de mi vida con ella y que era el amor de mi vida, pero también tenía claro que no quería joderle la vida y no sabía como iba a afrontar esta situación.
Hasta el miércoles no volví al colegio. Me resultaba imposible y me quedé en casa pensando en todo esto.
Así que ese día me presente en el colegio a la una menos algo, que estaba a punto de sonar el timbre de partida. Yo subí al pasillo donde estaban las clases que solía tener ella, fui mirando una por una para saber donde estaba ella. Al cabo de mirar unas clases di con ella, estaba sola en su clase, corrigiendo exámenes.
Así que aproveché y entré en su clase, ella me miro sorprendida y antes de que me dijese algo,
cerré la puerta y le dije que lo sentía muchísimo, que no me tendría que haber ido así de repente el otro día , le explique el por qué lo había hecho y seguidamente le dije que estaba enamorada de ella, que lo único que yo quería era estar con ella, que era lo mejor que me había pasado en la vida y que por nada del mundo haría por perderla.
Me acerqué a su mesa y le dije que si aun pensaba lo mismo que la otra vez y si quería seguir adelante. Y sin decirme nada me cogió de la cabeza y me beso. Me miró y me dijo que si estaba claro, y yo le dije que si mientras sonreía.
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